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Continúa la violenta represión contra los manifestantes en Colombia, que piden ayuda a la ONU para que se detengan los asesinatos.
Durante las protestas en Colombia contra la reforma fiscal ya ha habido al menos 19 muertos (aunque la organización Defender La Libertad los eleva hasta 21) y más de 800 heridos. Las Naciones Unidas ha pedido una «investigación, juzgamiento y sanción» de todos los «asesinatos» cometidos durante las manifestaciones en el país.
Un portavoz de la Unión Europea también se ha pronunciado este martes respecto a las protestas sociales que transcurren en Colombia y ha condenado «la muerte de todas las personas que han sido asesinadas» durante su desarrollo, destacando las víctimas mortales, a las que se suma un oficial de Policía, el funcionario recalcó que es prioritario «detener la escalada de esta violencia y evitar cualquier uso desproporcionado de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad».
Ante la situación de extrema gravedad en Palmira y Cali se ha solicitado la presencia de organismos de derechos humanos para que constaten las violaciones cometidas por los efectivos del Ejército y el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad).

Una reforma tributaria para beneficiar a los ricos
Las protestas comenzaron a raíz del rechazo a la reforma tributaria que finalmente, después de las protestas, el gobierno ha retirado. La propuesta de la reforma fue la gota que colmó el vaso y que llevó a miles de personas en diferentes ciudades y territorios de Colombia a unirse a la masiva jornada de paro nacional este miércoles 28 de abril. Incluso los municipios más alejados de las fronteras agrícolas y extractivas, en el Choco, Meta, Vichada y Arauca; se unieron a las protestas.
La reforma, definida por diferentes expertos como regresiva, buscaba hacer pagar tributo indirecto a las masas, gravar los salarios de los trabajadores. A la vez, excluía a los más pudientes y al poder eclesiástico del mismo. El texto que se pretendía aprobar se ensañaba contra la clase media y contra los pobres, pretendiendo imponerles más gravámenes, subiéndoles el precio a los servicios públicos, a la gasolina, entre otra serie de medidas tributarias en medio de la pandemia.
Las manifestaciones empezaron el 28 de abril y «se insistió muchísimo para que se retirará la reforma y hasta el domingo no la retiró»- señala María Fernanda Matus. Entonces, explica, el malestar de los ciudadanos «ya no era solo por la reforma tributaria». El sábado, cuenta, «fue el asesinato de un joven que se llama Santiago Murillo, de 19 años, que ni siquiera estaba en la protesta, iba camino a su casa».
El presidente Iván Duque defendió la ley incluso después de las protestas multitudinarias que se presentaron el 28 de abril. Según él, es la única alternativa que le permitiría al país reducir la deuda, aumentar los ingresos y estabilizar las cuentas fiscales en medio de una crisis económica causada por la pandemia de coronavirus, a la vez que mantener los programas para el bienestar social.
Cali, Bogotá, Medellín, Barranquilla, Bucaramanga y Manizales
La situación más difícil se vive en Cali, donde hay incertidumbre por cuenta de la violencia policial, los disturbios y los bloqueos, que están provocando desabastecimiento de alimentos y combustibles. Desde allí se están haciendo la mayor parte de los llamamientos para ayudar a los ciudadanos contra la violenta represión.
Sin embargo, los colombianos también salieron a protestar en otras ciudades como Bogotá, (centenares de personas se congregaron frente al condominio donde tiene su residencia privada el presidente Duque para expresar su inconformismo con el Gobierno) Medellín, Barranquilla, Bucaramanga y Manizales, en jornadas en las que hubo nuevos disturbios.
En Barranquilla, capital del departamento caribeño del Atlántico, ocurrieron saqueos a supermercados y enfrentamientos con la fuerza pública. Los sindicatos y organizaciones sociales convocantes de la protesta volvieron a llamar a una nueva jornada de «paro nacional» que tendrá lugar el próximo miércoles 5 de mayo.
«Esto lo tiene que ver todo el mundo»
El rapero René Pérez, conocido como Residente, intervino para ayudar en la difusión de una trasmisión en directo por Instagram de un fotógrafo (jahfrann) que desde Cali documentaba la represión policial contra los manifestantes. En la transmisión el fotógrafo denunció disparos por parte de la Policía y el aumento de la presencia de agentes del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad). «Nos están matando en las calles», aseveró el fotógrafo.
El artista puertorriqueño señaló al comienzo una necesaria frase: «Esto lo tiene que ver todo el mundo», añadiendo la necesidad de que organizaciones internacionales como la ONU intervengan en Colombia para que haya «justicia» y se detenga la violencia.
René Pérez prometió todo su esfuerzo para que los defensores de derechos humanos puedan ver «cómo se está manejando el país». El artista hizo un llamado a continuar registrando las protestas ya que, en su opinión, «es una manera mucho más real y honesta» de que el mundo sepa lo que está pasando.
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