Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El Sur global ya no pide permiso: desafía las reglas impuestas y escribe las suyas propias
UNA ADHESIÓN QUE VA MÁS ALLÁ DE LA GEOPOLÍTICA
Cuando un país como Vietnam se suma al BRICS, no está firmando un tratado comercial ni solicitando entrada en un club de potencias emergentes. Está lanzando una advertencia. Una señal inequívoca de que el mundo unipolar que Washington y sus aliados llevan décadas administrando con misiles, sanciones y propaganda mediática, se resquebraja. La República Socialista de Vietnam se ha convertido en el décimo país socio del BRICS en junio de 2025, bajo presidencia brasileña, consolidando el bloque como espacio de resistencia estructural al orden neoliberal, financiero y belicista que define a Occidente.
No se trata solo de economía. Se trata de memoria histórica. De dignidad. Vietnam no olvida lo que significa ser bombardeado por defender la soberanía. Y hoy responde no con cohetes, sino con alineamiento geoestratégico, con diplomacia Sur-Sur, con cooperación multipolar. Frente a la arquitectura violenta que sostiene al eje Estados Unidos-Israel –cuya hegemonía se construye sobre cadáveres civiles, bloqueos a pueblos enteros y golpes de Estado contra gobiernos incómodos–, el BRICS se perfila como un contrapeso estructural que, sin renunciar a las contradicciones, intenta un nuevo relato de justicia internacional.
Este ingreso es más que simbólico: es funcional. Vietnam tiene una población cercana a los 100 millones de personas y ocupa un rol central en las cadenas de valor mundiales. Su participación fortalece el músculo industrial y logístico del bloque, en un momento donde las tensiones comerciales con Washington y Bruselas han obligado a diversificar proveedores y rutas. La dependencia energética, alimentaria y tecnológica de Europa ha quedado expuesta. Mientras tanto, el BRICS crece sin prisa pero sin pausa: ya son once los países miembros y diez los países socios, entre ellos Bolivia, Cuba, Nigeria o Tailandia.
DEL PELIGRO AMARILLO A LA GRAN CONVERGENCIA
Durante dos siglos, Occidente dictó quién tenía derecho a desarrollarse y quién debía resignarse a ser periferia. Desde la Guerra del Opio hasta la invasión de Irak, desde el golpe a Allende hasta la ocupación ilegal de Palestina, la historia moderna ha sido escrita por imperios con pretensiones de civilización y manos manchadas de sangre. Hoy ese relato hace aguas. Porque hay una palabra que Occidente no puede monopolizar: soberanía.
La llamada «gran divergencia» que inauguró el colonialismo británico en Asia ha llegado a su límite. En su lugar, emerge una “gran convergencia”: un proceso donde antiguos territorios colonizados recuperan agencia, voz, y capacidad de decisión global. Y no lo hacen con nostalgias nacionalistas ni delirios de grandeza, sino mediante bloques regionales, cooperación financiera alternativa, y estrategias comerciales que minan el chantaje del dólar y el FMI.
Vietnam representa, junto a Irán, Sudáfrica o Bolivia, un modelo que incomoda a las democracias selectivas que aplauden a Zelenski pero callan ante Netanyahu. A ese doble rasero –donde la democracia se mide según la bolsa y no según el voto–, el Sur global le responde con alianzas horizontales. Ya no se trata de elegir entre Moscú o Washington. El nuevo tablero no tiene dos bandos: tiene múltiples centros, múltiples voces. Y Vietnam acaba de levantar la suya.
Brasil, anfitrión del anuncio, lo dejó claro: “Vietnam es un actor estratégico en Asia”. No lo es solo por su geografía ni por su PIB, sino por lo que simboliza: un país que derrotó al colonialismo francés, al imperialismo estadounidense y al neoliberalismo sin rostro del FMI. Y que ahora pone esa experiencia al servicio de una arquitectura internacional más equitativa.
Porque si algo se ha demostrado en este siglo es que los tratados no garantizan paz, que la ONU es un teatro sin consecuencias y que las instituciones financieras internacionales son armas de castigo al servicio del capital. Frente a eso, el BRICS propone otra forma de relación: imperfecta, sí; pero menos hipócrita. Vietnam no ha entrado al bloque para rendir pleitesía, sino para demostrar que se puede estar en el mapa sin inclinar la cabeza.
El futuro no se escribirá en inglés estándar ni se pagará en dólares. Y eso, en Washington, Tel Aviv y Bruselas, lo saben.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
1 Comment
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
SÍGUENOS
Trump huye cuando le piden pruebas: el presidente que convirtió la mentira en estrategia de Estado
El mandatario abandonó una entrevista en directo tras ser incapaz de demostrar sus acusaciones de fraude electoral y terminó atacando a la periodista y a la prensa
Ni más ni menos.
Kristen Welker le preguntó por qué sigue diciendo que las elecciones de 2020 fueron “amañadas” y dónde están las evidencias del supuesto “fraude” que ahora denuncia también en California. Trump respondió como responde siempre quien lleva años viviendo de la propaganda y la bronca permanente: insultando, atacando a la prensa y huyendo cuando se le acaba el teatro.
“Tu prensa es corrupta”.
“Eres corrupta”.
“Ya he tenido suficiente”.
Y se fue.
Israel ya no oculta su maquinaria de propaganda: el ejército forma soldados para manipular conciencias dentro y fuera del país
Israel ya ni siquiera intenta esconderlo.
Mientras nos hablaban de “combatir la desinformación”, el Ministerio de Defensa israelí llevaba meses formando soldados y personal de inteligencia en propaganda, manipulación psicológica y operaciones para “influir en la conciencia pública” dentro y fuera del país.
Cursos sobre guerra psicológica, propaganda, segmentación de audiencias, entrenamiento de influencers y técnicas “Black Hat” para distribuir contenido saltándose las normas de plataformas como Facebook y Google. Literalmente enseñando cómo manipular narrativas y esquivar controles digitales.
Justicia a dos velocidades: seis meses bloqueando la investigación a la pareja de Ayuso mientras la UCO espera permiso para actuar
Seis meses.
Seis meses esperando a que un juez autorice a la UCO a mirar las cuentas y sociedades de Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, en una investigación por presunto soborno vinculada a Quirón.
Mientras tanto, la operación ya tiene nombre dentro de la Guardia Civil: “Cirbelia”. Y lo que investiga no es precisamente menor.
Una empresa prácticamente vacía, con apenas 30.000 euros de facturación y tres máquinas de depilación amortizadas, fue comprada por medio millón de euros.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir
Una tragedia evitable si se hubiese sancionado a Israel, el genocidio del pueblo palestino, debe parar y Netanyahu, pagar por todos sus crímenes