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Cuando una figura pública minimiza la carga laboral de un sector, es difícil no poner en duda su verdadera empatía hacia aquellos que son la columna vertebral de su industria
La hostelería es un sector que, a menudo, se encuentra en el ojo del huracán por sus condiciones laborales y por la precariedad que muchas veces envuelve a sus trabajadores y trabajadoras. En este marco, es cuando figuras como José Luis Yzuel, presidente de la Confederación de Hostelería de España, debieran asumir una postura que favorezca a las y los empleados, siendo sensibles a sus necesidades. Sin embargo, parece que no siempre es el caso.
LAS HORAS Y EL «DOLOR» DE TRABAJAR
Cuando una figura pública minimiza la carga laboral de un sector, es difícil no poner en duda su verdadera empatía hacia aquellos que son la columna vertebral de su industria. En una reciente intervención durante la jornada de Cepyme, Yzuel decidió comentar, con cierta ligereza, sobre las largas jornadas laborales de la hostelería: «¡Que hacen 10 horas! ¡Joder, qué dolor!», exclamó, añadiendo que «toda la vida en hostelería hemos hecho media jornada: de doce a doce». Más allá de la autenticidad o intención detrás de estas palabras, el eco en las redes sociales fue unánime: indignación.
Ahora, es cierto que la hostelería ha sido tradicionalmente un sector de largas horas y esfuerzos agotadores, pero eso no implica que tales condiciones deban normalizarse o tomarse a la ligera. En un momento en que las y los jóvenes buscan reinventar el mundo laboral, optando por modalidades como el teletrabajo, y cuando términos como ‘millenial’ y ‘población Z’ están cargados de expectativas y cambios, desestimar las inquietudes de la nueva generación no es el camino a seguir.
EL ARTE DE PEDIR DISCULPAS (Y DE NO HACERLO)
La rápida reacción en las redes llevó a Yzuel a intentar enmendar su error. Sin embargo, sus disculpas dejaron un sabor agridulce. «Siento que me haya equivocado en meter un chascarrillo en un tema tan serio», afirmó. En lugar de una disculpa genuina, la declaración sonó a un intento de justificación, alegando que fue una «broma» y que, en esencia, las personas no entendieron su humor.
Más allá de si su comentario fue una broma mal entendida, el verdadero problema radica en el desconocimiento (o negación) de una realidad laboral que afecta a miles de personas en España. La hostelería, con sus luces y sombras, merece un respeto y una valoración que, al parecer, Yzuel olvidó en su intervención.
En su vídeo de disculpas, intentó redimirse destacando la labor de Hostelería de España y su compromiso con el sector, reiterando su arrepentimiento por la «broma inadecuada». Pero, a veces, las palabras no bastan. Necesitamos acciones concretas, una verdadera introspección y, sobre todo, una comprensión profunda de las luchas diarias de las y los trabajadores.
Tras las declaraciones de nuestro presidente @jlyzuel en la jornada de Cepyme celebrada ayer, os dejamos este vídeo en el que el propio José Luis aclara sus palabras. pic.twitter.com/1M2mLv5Td7
— Hostelería de España (@CEHEhosteleria) September 20, 2023
En una época donde la empatía y la comprensión son vitales, los comentarios desatinados y fuera de lugar de líderes sectoriales no hacen más que ensanchar la brecha entre la dirección y la base. Esperamos, por el bien del sector hostelero y por el de sus empleados y empleadas, que este incidente sirva como punto de reflexión y no como una mera anécdota para olvidar. Las y los trabajadores merecen respeto, no solo en palabras, sino en acciones y condiciones laborales dignas. Es hora de que aquellos al mando lo comprendan de una vez por todas.
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