Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El “rescate” de Washington a Buenos Aires no es solidaridad, es una inversión ideológica para salvar un modelo que se hunde
EL PRECIO DE LA SUMISIÓN
El Gobierno de Donald Trump ha confirmado el inicio del rescate financiero a la Argentina de Javier Milei. No se trata de cooperación, sino de una maniobra política de supervivencia mutua. Estados Unidos ha decidido comprar pesos argentinos y activar un intercambio de divisas por 20.000 millones de dólares para sostener artificialmente una economía que se desangra a pocas semanas de las elecciones legislativas del 26 de octubre.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, lo anunció con tono de salvador: “Solo Estados Unidos puede actuar con rapidez. Y actuaremos”. La frase lo dice todo. No es un rescate: es una demostración de poder. La Casa Blanca no está socorriendo a la Argentina, está comprando su soberanía con dólares.
El peso argentino se había desplomado un 27% en lo que va del año. En solo seis días, el Gobierno de Milei había quemado 2.000 millones de dólares intentando frenar una devaluación que parecía inevitable. Sin liquidez, sin reservas y sin rumbo, recurrió al único salvavidas que quedaba: su amigo en Washington.
El Tesoro estadounidense intervino a través de bancos internacionales y logró que el peso se apreciara por primera vez en dos semanas, cerrando en 1.450 por dólar. Las bolsas celebraron, los bonos se dispararon un 10% y las acciones un 15%. Pero ese espejismo bursátil no cambia la realidad: Argentina vuelve a depender de una potencia extranjera para sostener su moneda, su política económica y su relato.
EL NEGOCIO POLÍTICO DEL RESCATE
El “rescate” llega en medio de un torbellino político. En solo una semana, el Gobierno ultraderechista perdió a su principal candidato a diputado, José Luis Espert, por vínculos con el narcotráfico; organizó un recital de rock que provocó burlas internacionales, y vio cómo la Justicia electoral le imponía una candidata sin experiencia para reemplazarlo.
En ese contexto, el dinero norteamericano no solo apuntala las reservas, sino también la narrativa. Trump necesita mantener con vida al liberticida argentino, su experimento económico y su espejo ideológico en el sur. Milei representa el sueño americano de la extrema derecha: privatización total, desprecio por los servicios públicos, adoración del mercado y sumisión a Washington.
El acuerdo de divisas con Estados Unidos, de momento secreto, podría implicar la cancelación del swap de monedas que Argentina mantenía con China, un gesto que complacería a Trump y alinearía aún más a Buenos Aires con el bloque estadounidense en plena guerra comercial global.
Pero las repercusiones internas en EE.UU. son intensas. Los granjeros del Medio Oeste, castigados por la guerra arancelaria con Pekín, denuncian que el dinero de sus impuestos se usa para rescatar a un gobierno extranjero mientras ellos pierden ingresos por la caída del precio de la soja. Washington planea ahora compensarlos con un paquete de 10.000 millones de dólares. Es decir: Estados Unidos rescata a Milei con dinero de los trabajadores estadounidenses.
En palabras simples, el Tesoro compra pesos y el pueblo norteamericano paga el precio.
UNA ALIANZA DE SUPERVIVENCIA
El rescate es tanto financiero como simbólico. Trump busca convertir a Milei en el estandarte de su cruzada ultraderechista global. Lo necesita vivo políticamente, fuerte electoralmente y dócil económicamente. Milei, a su vez, necesita dólares, legitimidad y un enemigo externo que justifique sus fracasos internos.
Por eso viajará a Washington el 14 de octubre, donde será recibido por Trump en la Casa Blanca. No será una visita de Estado, sino de dependencia. El presidente argentino irá a rendir cuentas al hombre que ahora sostiene su gobierno con billetes verdes.
Mientras tanto, las calles argentinas viven otra realidad: inflación desbordada, salarios pulverizados, precarización estructural y una pobreza que ya supera el 50%. Ninguna operación financiera puede tapar eso. El “milagro liberal” se ha convertido en un pozo sin fondo que solo puede mantenerse a base de rescates extranjeros y propaganda interna.
El Tesoro estadounidense puede comprar pesos, pero no puede comprar legitimidad. Milei y Trump pueden hablar de libertad, pero su economía está hipotecada. Ningún país se libera arrodillándose.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Marina Lobo cierra la temporada por todo lo alto
Marina Lobo despide la temporada de Hasta el Coño De con un programa cargado de actualidad, mala leche y verdades bastante incómodas. La lista de morosos de Hacienda vuelve a dejar nombres conocidos, deudas millonarias y mucha televisión dispuesta a ponerse del lado de quienes deben fortunas mientras al resto se nos exige pagar hasta el último céntimo.
También hay justicia española en estado puro: causas que se archivan cuando afectan al poder, órdenes de busca que no parecen tener demasiada prisa y una ultraderecha obsesionada con pintar bancos arcoíris porque la existencia ajena les provoca un cortocircuito emocional.
Un cierre de temporada con Marina Lobo, Remolachers, indignación bien dirigida y el recordatorio de siempre: aquí se cuenta la actualidad desde el lado de quienes no tienen plató, apellido ni despacho amigo.
Regresamos en septiembre.
Este domingo estrenamos la segunda parte del reportaje sobre la batalla cultural de la ultraderecha
A las 15.00, Spanish Revolution publica la continuación de su análisis sobre extrema derecha, odio dirigido y falsa rebeldía ultra. Este domingo a las 15.00 se estrena en el canal de YouTube de Spanish Revolution la segunda parte de nuestro reportaje sobre la extrema derecha…
España empieza a cerrar la puerta a Palantir: Spanish Revolution ya advirtió del peligro
Moncloa habría pedido a empresas públicas y participadas por la SEPI que eviten nuevos contratos con el gigante estadounidense. En nuestro #ReportajeSR ya contamos cómo Palantir había entrado en el corazón del sistema de inteligencia militar español mediante un contrato opaco, sin publicidad y con una sola oferta.
Marina Lobo cierra la temporada por todo lo alto
Marina Lobo despide la temporada de Hasta el Coño De con un programa cargado de actualidad, mala leche y verdades bastante incómodas. La lista de morosos de Hacienda vuelve a dejar nombres conocidos, deudas millonarias y mucha televisión dispuesta a ponerse del lado de quienes deben fortunas mientras al resto se nos exige pagar hasta el último céntimo.
También hay justicia española en estado puro: causas que se archivan cuando afectan al poder, órdenes de busca que no parecen tener demasiada prisa y una ultraderecha obsesionada con pintar bancos arcoíris porque la existencia ajena les provoca un cortocircuito emocional.
Un cierre de temporada con Marina Lobo, Remolachers, indignación bien dirigida y el recordatorio de siempre: aquí se cuenta la actualidad desde el lado de quienes no tienen plató, apellido ni despacho amigo.
Regresamos en septiembre.
Vídeo | Génova recuerda: el fascismo no se normaliza, se frena
Génova sabe muy bien que el fascismo no se “normaliza”: se frena. El 30 de junio de 1960, la ciudad se levantó contra el Movimiento Social Italiano, heredero político del régimen de Mussolini, cuando pretendía celebrar allí su congreso.
Aquella protesta no fue una anécdota. Fue una advertencia histórica. La presión popular obligó a cancelar el congreso y convirtió a Génova en símbolo antifascista.
Hoy, la ciudad vuelve a la calle contra la ultraderecha de Meloni. Porque la memoria no es nostalgia: es defensa propia.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir