26 Sep 2022
DESTACADA, INTERNACIONAL

Siguen las protestas en Irán tras la muerte de Mahsa Amini y ya ha habido más de una decena de fallecidos 

Tras el fallecimiento de Mahsa Amini, de 22 años, se han proclamado movilizaciones en las grandes ciudades de Irán.

El martes de la semana pasada se noticiaba sobre la detención de Mahsa Amini por parte de la Policía de la Moral debido a que, presuntamente, llevaba el velo mal puesto.

No obstante, las fuentes policiales se defendieron afirmando que la joven murió de un infarto, pero varios presuntamente aseguraron que falleció a causa de las graves heridas producidas por los cuerpos policiales.

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Tras la paliza Amini habría sido trasladada a un hospital, ya en coma, el propio día de su detención tras «sufrir un ataque cardiaco», según la versión policial, y falleció finalmente el viernes.

Después de un ‘shock’ llegó la reacción y miles de personas asistieron a su funeral en su localidad natal, Aychi, en la región de Saghez, en el Kurdistán iraní.

Comenzaban así las concentraciones con actitud de protesta por y contra la obligatoriedad del velo en Irán en las que ya han fallecido, al menos, 17 personas.

«Diecisiete personas han muerto, entre ellas policías, en los incidentes de los últimos días», afirmó la televisión IRIB.

En las proclamas se pide justicia, libertad y la retirada de dicha obligatoriedad, de una imposición que entienden es machista y que se materializa en la figura del presidente, al que denominan como «dictador».

Estos «exabruptos» han sido tomados por la Guardia Revolucionaria de Irán como «sedición», por lo que alientan una mayor intervención del Poder Judicial.

Diversos expertos de la ONU lanzaron un comunicado condenando la muerte de Mahsa Amini, ya que consideran que «es otra víctima más de la continua represión y la sistemática discriminación contra las mujeres en Irán, donde se imponen códigos de vestimenta que privan a las mujeres de autonomía sobre su cuerpo y de las libertades de opinión, expresión y creencia».

«Condenamos con firmeza el uso de la violencia física contra las mujeres y la negación de la dignidad humana fundamental cometidos cuando se aplican las normas de velo obligatorio», proseguía la nota de Naciones Unidas.

«Irán debe retirar todas las legislaciones y políticas que discriminan en base al sexo y el género, en línea con los estándares internacionales de derechos humanos», continuaban.