Recongelar el Ártico mientras se incendia el sistema
La escena tiene algo de ciencia extrema y algo de derrota política. En Cambridge Bay, al norte de Canadá, un equipo de Real Ice perfora el hielo marino del Ártico, bombea agua del océano hacia la superficie y espera que el invierno haga su parte. La idea suena a disparate. Lo dicen incluso quienes participan en ella. Pero el disparate real no está en intentar salvar un trozo de hielo. El disparate real es que el planeta haya llegado al punto de necesitar experimentos de emergencia porque las grandes potencias, las petroleras y las élites económicas han preferido proteger beneficios antes que proteger la vida.
Hace cinco meses, trabajando con temperaturas de -40ºC, el equipo bombeó 50.000 toneladas de agua sobre el hielo. Aquella agua se congeló casi al instante y, según las mediciones, añadió unos 50 centímetros de espesor a una capa que tenía 1,5 metros. El invierno anterior habían conseguido añadir 30 centímetros. Puede parecer poco, casi ridículo frente a la escala del desastre. Pero 30 centímetros ya permiten circular a una camioneta y pueden alargar la vida útil del hielo entre 7 y 10 días. Esa es la medida de nuestra época: celebramos ganar una semana mientras el sistema pierde décadas.
Mohamadou Diawara murió de un disparo en una comisaría y ahora la Audiencia exige investigar lo que el juzgado quiso cerrar
Mohamadou Diawara tenía 22 años, un trastorno mental diagnosticado y una vida que terminó el 24 de julio de 2025 dentro de unas dependencias policiales de Montornès del Vallès, en Barcelona. Murió por un disparo efectuado por un agente de la Policía Local después de entrar en comisaría con un cuchillo. Esa es la versión básica. La que cabe en un titular. La que suele servir para cerrar rápido el cajón cuando la víctima es joven, racializada, pobre o vulnerable.
Pero una muerte en comisaría no se archiva como quien firma una multa. No debería. Porque cuando una persona muere por el uso de fuerza letal a manos de agentes del Estado, lo mínimo exigible no es confianza ciega. Es investigación. Es prueba. Es reconstrucción. Es verdad material. El Estado no puede disparar, perder la grabación clave porque una cámara estaba estropeada y luego pedir fe.
El consumo se desploma y los supermercados ya muestran la Argentina real de Milei
El dato de mayo no es una anomalía. Es una radiografía. Otra más. En los supermercados y comercios barriales de Argentina ya no hace falta esperar a que hable ningún ministro con gráficos, sonrisas forzadas y jerga de consultora. Basta mirar el carrito. O mejor dicho, lo poco que queda dentro del carrito. Según el último informe de Scanntech, el consumo cayó 2,9% frente a abril y 4,2% frente a mayo de 2025. Otra caída. Otro golpe. Otro mes en el que el relato liberticida choca contra la caja registradora.
El gobierno de Javier Milei lleva más de 24 meses administrando una economía donde el sacrificio siempre cae del mismo lado. Las y los trabajadores ajustan. Las jubiladas y jubilados ajustan. Las familias ajustan. Los hogares ajustan incluso en lo que antes parecía intocable. No hablamos de cambiar el restaurante por comer en casa. Hablamos de dejar de comprar bebidas, productos de limpieza, desodorante, shampoo o pasta de dientes. Cuando cae la venta de lo básico, no hay “sinceramiento” posible: hay empobrecimiento.
Opinión | ¿Por qué aplauden los diputados?
Artículo de opinión de Luis Aneiros
¿Estamos seguros de tener a los mejores representantes para afrontar el futuro inmediato, en un mundo que cambia a golpe de eructos de Donald Trump y de patadas de Netanyahu o Putin? ¿Creemos tener al frente esta aventura a los mejores? ¿Siquiera a los mejores posibles en este momento? ¿De verdad que en nuestros partidos políticos no hay nadie más que pueda ponerse al frente para hacer política? ¿Cuánto más nos queda de miseria, rencores, zancadillas e insultos? ¿En serio no se avergüenzan cuando se ven y se oyen? Cuando un diputado aplaude cada descalificación, cada insulto, cada mentira, cada gesto de desprecio y chulería, ¿no es consciente de que no es eso lo que esperamos de ellos? El aplauso debería de estar prohibido en los parlamentos, porque no están ahí para vencer ni para ser los mejores. Están para legislar y preocuparse por nosotros. Pero no. Ellos se aplauden, no importa la sandez que hayan dicho.
El Mundial enseña la fiesta y México grita por sus desaparecidos
El Mundial arrancó en Ciudad de México con la liturgia habitual del negocio global: estadios llenos, pantallas gigantes, himnos, marcas, seguridad, turismo, cámaras y una promesa repetida hasta el cansancio. La promesa de que el fútbol lo tapa todo. Lo tapa durante unas horas. Lo tapa en los planos televisivos. Lo tapa en los discursos oficiales. Pero no lo borra.
Al mismo tiempo, familias de personas desaparecidas salieron a las calles para recordar lo que el Estado mexicano y la maquinaria FIFA preferirían dejar fuera de campo: casi 135.000 personas desaparecidas. No son una nota al margen. No son una incomodidad estética para turistas. No son “la otra cara” de la fiesta, como si el dolor fuera una sección secundaria del espectáculo. Son el centro de una crisis nacional que lleva años abierta, sangrando, acumulando nombres, expedientes, fosas, silencios y madres que han tenido que aprender a buscar con sus propias manos lo que las instituciones no encuentran o no quieren encontrar.
Alvise vuelve a llamar a la puerta de la justicia: la Eurocámara activa su tercer suplicatorio
La nueva petición para levantarle la inmunidad llega por el presunto acoso a dos eurodiputados de su propia lista, mientras el Supremo mantiene abiertas varias causas contra él.
Colombia ante su Milei tropical: la patria como negocio y la mano dura como obediencia a Trump
Colombia no está ante un simple candidato conservador. Eso sería cómodo. Sería incluso tranquilizador. Lo que tiene delante es otra cosa: el aterrizaje, con acento colombiano, del mismo manual que ya han usado Trump, Bukele, Bolsonaro, Vox y el Milei liberticida. La patria como marca. La seguridad como espectáculo. La libertad como contraseña para desmantelar derechos. Y debajo, siempre lo mismo: obediencia a los de arriba y miedo para las y los de abajo.
Una de las revistas médicas más importantes del mundo señala el silencio de la medicina israelí ante Gaza
La prestigiosa The Lancet ha publicado una petición para suspender a la Israel Medical Association (IMA) de la World Medical Association (WMA). No hablamos de un gesto simbólico menor ni de una rabieta académica. Hablamos de una fractura ética en el corazón de la medicina internacional. La petición, publicada el 13 de junio, llega firmada por organizaciones sanitarias como People’s Health Movement, Artsen voor Gaza (Doctors for Gaza) y el Health Advisory Council de Jewish Voice for Peace. El motivo es brutal: la IMA no habría alzado la voz contra el genocidio del pueblo palestino, la destrucción de la infraestructura sanitaria y la tortura y asesinato de trabajadoras y trabajadores de la salud en Gaza.
El Niño ya ha empezado y llega sobre un planeta llevado al límite
Los científicos ya lo han confirmado: El Niño ha empezado oficialmente. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU., la NOAA, anunció que las condiciones propias de este fenómeno meteorológico natural ya se están registrando en el Pacífico ecuatorial. No es una nota más en la sección de ciencia. Es una advertencia. Y llega, como casi todo en esta época, sobre un planeta previamente calentado por décadas de combustibles fósiles, extractivismo, beneficios privados y gobiernos que siguen tratando la emergencia climática como si fuera una molestia administrativa.
La Fiscalía desmonta el caso contra David Sánchez y señala el festival de conjeturas del PP y la ultraderecha
La Fiscalía ha puesto nombre al método: conjeturas. Cuando no aparece la prueba, se invoca el apellido. Cuando no hay delito, se agita el parentesco. Y cuando los testigos contradicen el relato, se les ataca. El caso contra David Sánchez llega a su recta final con la acusación debilitada, la UCO cada vez más sola y una derecha que parece haber confundido los juzgados con un plató de televisión.
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Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
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