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El PSOE ha señalado que su formación política «comparte el fondo» de la iniciativa, pero vota en contra de las inmatriculaciones de la Iglesia.
PSOE, PP, Vox y Cs han rechazado a través de sus votos este martes una iniciativa del Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu y el Grupo Parlamentario Republicano que instaba al Gobierno a reclamar la reversión de los bienes inmatriculados a favor de la Iglesia.
La petición constaba de tres puntos que los diputados han votado por separado:
Primero. Instar al Ejecutivo a que trasladara el listado de los bienes inmatriculados por la Iglesia católica desde 1946 hasta 2015 al amparo del derogado artículo 206 de la Ley Hipotecaria. Fue rechazado por los 27 votos de PSOE, PP, VOX y Cs, mientras que lo han respaldado el PNV, Bildu, ERC, Junts per Cataluña y Unidas Podemos.
Segundo. Se solicitaba que el Gobierno ordenara mediante Orden Ministerial o Decreto la cancelación por nulidad insubsanable de todos los asientos practicados por la jerarquía católica con arreglo al artículo 206 LH, al menos desde la entrada en vigor de la Constitución española, por flagrante inconstitucionalidad sobrevenida, que además se llevaría a cabo en ejecución de la doctrina y resoluciones vinculantes del TEDH. En este punto se sumó el PNV a los votos en contra del PSOE, PP, VOX y Cs.
Tercero. Bildu y ERC proponían que el Congreso instara al Gobierno a que habilitase los mecanismos oportunos para posibilitar la reclamación de la titularidad del dominio de dichos bienes por sus legítimos titulares. Este punto contó con los votos en contra de PSOE, PP, VOX y Cs y a favor PNV, Bildu, ERC, Junts per Cataluña y Unidas Podemos.

El PSOE «comparte el fondo»
Juan Luis Soto, diputado socialista de PSOE, ha llegado a afirmar que su formación política «comparte el fondo del análisis de la posición de privilegio» a la hora de inmatricular los bienes que ha tenido «históricamente» la Iglesia. Sin embargo, indica que el PSOE vota en contra porque «hay determinadas objeciones de seguridad y efectividad jurídica».
El diputado socialista también ha aprovechado su intervención para defender que el Gobierno de Pedro Sánchez «cumple y ha cumplido con el compromiso de transparencia publicando los bienes inmatriculados por la Iglesia, desde el año 1998». Sin embargo, obvia que se ha hecho solo de forma parcial.

Un «escándalo»
Isabel Pozueta, diputada de Bildu, calificó de «escándalo» las inmatriculaciones de la Iglesia católica en su defensa de la iniciativa. Las denomina así «por cómo se han hecho, sin aportar títulos de dominio» y porque son «unos 100.000 bienes inmatriculados de forma irregular». «Creemos que ya es hora de que se arbitre una solución global», ha señalado.
Pozueta ha explicado que, pese a darse a conocer algunos de los bienes inmatriculados, «esto no es totalmente suficiente o es totalmente insuficiente», por lo que reclaman que el Gobierno publique «toda la lista de todos los bienes» y actúe para «revertir las inmatriculaciones ilegales y solucionar así esta situación de una vez».
Carolina Telechea, portavoz adjunta de ERC en el Congreso, señaló que «debemos revertir esta situación tan injusta, acabar con los privilegios de la Iglesia y proceder a la cancelación por nulidad insubsanable de todas las inscripciones que la Iglesia católica ha hecho sin tener título ni legitimidad para ello».
Martina Velarde, de Unidas Podemos, ha comentado que «es evidente que hay que articular esa fórmula normativa que permita declarar la nulidad de todas las inmatriculaciones realizadas sin un título suficiente y, en particular, el patrimonio histórico de raíz religiosa que tiene que ser de dominio público, tal y como ocurre en países de nuestro entorno».
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