100 millones para blindar a Trump: así opera la oligarquía tecnológica en las elecciones de 2026
Silicon Valley prepara un asalto político para impedir que los estados regulen la inteligencia artificial y concentrar aún más poder en Washington y en sus propios consejos de administración.
La maquinaria perfecta del fascismo en España: dinero, impunidad y odio como estrategia
No es un accidente electoral: es una estrategia muy bien definida que convierte la frustración en votos contra los propios derechos.
Portugal demuestra que la extrema derecha no es inevitable
La victoria de António José Seguro frente a André Ventura confirma que la unidad democrática sigue siendo el principal dique contra el autoritarismo
Vídeo | Las supervivientes de Epstein rompen el silencio en la Super Bowl
Un anuncio en el evento más visto de Estados Unidos exige verdad, nombres y responsabilidades antes de que el poder vuelva a cerrar filas
Tecnobros: el futuro era esto
Cuando los tecnobros ladran no es porque amenacen la libertad, sino porque alguien ha tocado el negocio.
Telegram contra el Gobierno: cuando la “libertad” es negocio
El fundador de Telegram no ataca a Sánchez por principios democráticos, sino por dinero, poder y una alianza estratégica con Elon Musk que convierte la privacidad en mercancía.
Chomsky, Epstein y el límite moral que no se puede cruzar
Cuando el prestigio intelectual se sienta a la mesa del poder depredador y decide mirar hacia otro lado
Un terremoto en la monarquía noruega
Epstein, violencia sexual y silencio institucional en la casa real de Noruega
Los Grammy se plantan: la música contra el terror migratorio de Trump
Cuando el escenario más grande de la industria decide hablar, el silencio deja de ser una opción
Aznar en los archivos Epstein: paquetes, pagos y la vieja sombra del poder
La desclasificación masiva en Estados Unidos vuelve a cruzar nombres, dinero y silencios incómodos entre élites políticas, financieras y monárquicas.
SÍGUENOS
Sheinbaum, Lula, Orsi y Arévalo frente a la ultraderecha: América Latina no está en venta
Sheinbaum y Lula no están solos. Ahí están también Yamandú Orsi en Uruguay y Bernardo Arévalo en Guatemala, cada uno desde una realidad distinta, con márgenes distintos y enemigos distintos. Pero el pulso es el mismo: impedir que América Latina vuelva a ser una finca administrada por oligarquías locales, jueces obedientes, medios histéricos y padrinos en Washington.
La ultraderecha lo sabe. Por eso grita tanto. Porque México y Brasil pesan demasiado, Uruguay demuestra que la izquierda democrática puede volver sin pedir perdón, y Guatemala ha puesto al descubierto hasta qué punto las élites están dispuestas a dinamitar las urnas cuando el resultado no les gusta.
No es una ola perfecta. Ni limpia. Ni homogénea. América Latina nunca lo es. Pero hay una línea que empieza a verse: soberanía, democracia, derechos sociales y resistencia frente a una derecha que ya no disimula su pulsión autoritaria.
La fiesta de Alvise se pudre por dentro
La ultraderecha española tiene una habilidad casi industrial para fabricar cruzadas morales con materiales de derribo. Se presenta como azote de la corrupción, como voz del pueblo, como martillo contra “la casta”, y luego basta rascar un poco para que aparezca lo de siempre: personalismo, dinero opaco, acoso, peleas internas y mucho vídeo grabado para mantener encendida la secta. Lo de Se Acabó La Fiesta ya ni siquiera necesita demasiada interpretación. Lo están contando desde dentro.
El 25 de junio, Solier y Nora Junco, eurodiputados elegidos como número dos y tres de la lista de SALF en las europeas de 2024, arremetieron contra Luis “Alvise” Pérez con una dureza poco habitual entre antiguos compañeros de papeleta. Dijeron que “lleva la mentira en el ADN” y que puede terminar siendo “el más corrupto de los corruptos”. No lo dijo una tertulia progresista. No lo dijo un adversario ideológico de izquierdas. Lo dijeron quienes entraron al Parlamento Europeo gracias al mismo artefacto político que él vendía como una revolución anticasta.
Venezuela bajo los escombros: 1.450 muertos y una reconstrucción que no puede convertirse en negocio
Venezuela necesita rescate, atención sanitaria, agua, refugios, comida, comunicaciones, escuelas seguras, infraestructuras revisadas y viviendas habitables. Necesita que las niñas y los niños no duerman bajo lonas mientras los despachos calculan rentabilidades. Necesita que las trabajadoras y los trabajadores de emergencia tengan medios. Necesita que las familias sepan dónde están sus desaparecidos. Necesita ayuda sin chantaje, sin propaganda, sin bloqueo moral, sin convertir cada camión en una bandera.
El terremoto del 24 de junio no pidió pasaporte antes de matar. La respuesta tampoco debería pedir obediencia política para salvar. Entre los escombros no hay ideología que valga: hay vidas, y quien especula con ellas ya ha elegido bando.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir