Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Dinero público, licencias caducadas y explotación normalizada mientras las instituciones miran hacia otro lado.
Una instalación pública sin licencia de actividad en vigor desde 2017, denunciada por maltrato y explotación animal, investigada por el Seprona, señalada por la oposición y por entidades animalistas, y aun así premiada con más dinero público. Ese es el retrato del hipódromo de Son Pardo, en Mallorca, bajo los gobiernos de PP y Vox en las principales instituciones insulares. Un caso que no habla solo de caballos, sino de cómo el poder protege negocios opacos cuando encajan en su idea de tradición y beneficio.
No se trata de un error administrativo menor. La documentación municipal e insular confirma que el recinto no ha logrado regularizar su licencia de actividades, pese a intentarlo formalmente desde 2017. Aun así, las carreras continúan con normalidad. Si fuera un bar, un colegio o un centro social, estaría cerrado desde hace años.
UNA ACTIVIDAD SIN LICENCIA QUE SIGUE OPERANDO
El Instituto del Deporte Hípico de Mallorca solicitó en 2017 una licencia de obras-actividad que implicaba reformas estructurales. El permiso llegó en 2020 y las obras comenzaron el 5 de noviembre de ese año. Tres años después, el 26 de septiembre de 2023, la entidad pidió una prórroga. El 15 de abril de 2024, el concejal de Urbanismo del PP, Óscar Fidalgo, concedió 13 meses adicionales, con fecha límite el 5 de diciembre de 2024, y con condiciones claras.
Según la documentación del Consell de Mallorca, esas condiciones no se han cumplido. Las fases II y III siguen sin completarse. La normativa balear (Ley 7/2013) es explícita: no se puede separar la licencia de obras de la de actividad cuando se trata de instalaciones destinadas a usos concretos como competiciones deportivas. Sin licencia vigente, la actividad debería detenerse.
Nada de eso ha ocurrido.
“El hipódromo funciona sin licencia. Es una situación de extrema gravedad”, ha denunciado el conseller del PSIB-PSOE, Andreu Serra. Desde Progreso en Verde, su presidente, Guillermo Amengual, lo resume con una comparación imposible de ignorar: “Es como un restaurante al que le suspenden la licencia y sigue abierto. La multa sería tremenda y probablemente lo cerrarían”.
Ni el Ajuntament de Palma ni el Consell de Mallorca han respondido a las preguntas de elDiario.es. El silencio institucional también es una forma de decisión política.
MÁS DINERO PÚBLICO PARA LA EXPLOTACIÓN ANIMAL
Lejos de actuar con cautela, el Consell gobernado por PP y Vox ha optado por reforzar económicamente el modelo. El departamento de Deportes, encabezado por Pedro Bestard, incrementó en casi un 19 % el presupuesto destinado al mundo del trote en 2025. El Instituto del Deporte Hípico de Mallorca alcanzó los 4,8 millones de euros, mientras la Federación Balear de Trote subió hasta 1,25 millones, 100.000 euros más que el año anterior.
El objetivo declarado es aumentar el número de carreras, pasando de 238 en 2024 a 266 en 2025. Más competiciones, más presión sobre los animales, más dinero público. Todo ello en un recinto cuya legalidad está en entredicho.
Desde Progreso en Verde y la asociación Satya Animal se denuncia algo más profundo que un expediente administrativo. “Es explotación y maltrato animal”, afirma Amengual. Caballos dopados, lesiones crónicas, cuadras en mal estado, material ilegal, y un patrón conocido: cuando dejan de ser rentables, se reutilizan en calesas o se descartan.
Las denuncias no son nuevas. Tras inspecciones veterinarias impulsadas por estas organizaciones, la Fiscalía confirmó que todos los caballos examinados presentaban lesiones antiguas en las patas. También se han documentado casos de dopaje reiterados. “Si se hicieran controles antidopaje en cada carrera, no habría carreras”, sostiene Amengual.
La asociación Satya Animal apunta a la raíz cultural del problema. “Se sigue justificando la crueldad en nombre de la tradición”, explica su portavoz, Kike Gimeno. Una tradición que se sostiene con subvenciones y silencio administrativo. Los caballos, seres sensibles e inteligentes, tratados como objetos desechables.
Mientras en Mallorca se avanza hacia la eliminación de las calesas con animales y se sustituyen por alternativas eléctricas, el hipódromo sigue operando sin licencia y con más dinero público que nunca. No es una contradicción accidental. Es una elección política clara: proteger la explotación cuando genera negocio y votos, aunque viole la ley y el mínimo ético exigible.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir