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Rubiales también goza de una ayuda a la vivienda de 3.000 euros mensuales y recibe otros 250.000 euros anuales por parte de la UEFA
Luis Rubiales, más que un gestor del deporte rey, parece tener un talento especial para acaparar titulares, y no precisamente por razones admirables. Si no fuera suficiente con la reciente polémica por su actitud machista durante el Mundial femenino, la lupa del escrutinio público ahora se centra en su jugosa remuneración.
El presidente de la Real Federación Española de Fútbol cobra desde el año pasado más de 600.000 euros brutos anuales por ser el máximo representante de este deporte en nuestro país. Una cifra que, para muchos, no se justifica en medio de la crisis económica que ha golpeado al deporte y, por supuesto, a España.
¿DÓNDE RESIDE LA POLÉMICA?
El meollo del asunto inició con unas reveladoras conversaciones entre Rubiales y el emblemático Gerard Piqué, en las que discutían sobre las ventajas de trasladar la Supercopa a Arabia Saudí. Y, aunque la propuesta podría haber sido vista como una jugada estratégica, hay detalles que enturbian el panorama: llevar el torneo a un país señalado por constantes violaciones de derechos humanos y, adicionalmente, la insinuación sobre el beneficio económico de que equipos como el Real Madrid o el Barcelona llegaran a la final, con Piqué aún en el Barcelona.
Lo que destapó esta controversia no fue solo la naturaleza de las conversaciones, sino lo que ellas revelaron sobre la compensación de Rubiales. Más allá de un salario fijo, se descubrió que sumaba un 0,15% de los ingresos totales liquidados por la Federación. Un modelo de incentivos que, para muchos, se traduce en una puerta abierta a decisiones de interés personal sobre el interés deportivo.
El sonoro eco de estas revelaciones no tardó en provocar respuestas. Una investigación por presuntos delitos de corrupción y administración desleal se abrió, poniendo aún más en tela de juicio la integridad del presidente de la Federación.
Y por si fuera poco, se conoció que Rubiales, además de su generoso salario, también goza de una ayuda a la vivienda de 3.000 euros mensuales. ¿Acaso las y los responsables del fútbol español consideran adecuado tal desembolso en tiempos de apretura económica?
MÁS ALLÁ DE ESPAÑA: LOS BOLSILLOS DE RUBIALES EN EUROPA
No es solo en España donde Rubiales recoge frutos económicos. En su rol de vicepresidente de la UEFA, percibe otros 250.000 euros anuales. En palabras del propio Rubiales, este cargo es un «reconocimiento a su persona y al cambio de filosofía de la RFEF». Sin embargo, cabe preguntarse si dicho «cambio de filosofía» se refiere a cómo las y los dirigentes ven los beneficios económicos antes que el bienestar del deporte.
Las horas corren y el cuestionamiento público no cesa. A pesar de que ni la UEFA ni la FIFA tienen autoridad para actuar contra Rubiales, la presión aumenta. Con la Ley del Deporte aprobada en 2022, el mandatario podría enfrentar serias sanciones si se demuestran «actos notorios y públicos que atenten a la dignidad o decoro deportivos».
El legado de Rubiales, hasta el momento, parece estar más relacionado con escándalos y cifras astronómicas que con avances reales en el fútbol español. El tiempo dirá si el máximo representante del fútbol en España será recordado por su pasión por el deporte o por la pasión de llenar sus arcas personales y la polémica con Hermoso. Todo apunta a lo segundo.
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