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En 2022, se prevé que Pfizer, que comparte beneficios con BioNTech, ingrese 56.000 millones de dólares por la venta de su vacuna, mientras que Moderna ganaría unos 30.000 millones
Según ha publicado este domingo Financial Times, las farmacéuticas estadounidenses Pfizer y Moderna han incrementado el precio de sus vacunas contra la Covid-19 en los últimos contratos de suministro de la Unión Europea. Un intento de mejorar aún más los ingresos ya de por sí multimillonarios, entendiendo la salud como un negocio y no como una absoluta necesidad humana.
El precio de las inyecciones han aumentado entre un cuarto y una décima parte después de que unos estudios clínicos indicaran que las vacunas tipo mRNA de estas dos empresas tenían mejores índices de eficacia que Oxford/AstraZeneca y Johnson & Johnson.
Una dosis del preparado de Pfizer ha pasado de los 15,50 euros a 19,50, mientras que el precio de una dosis de Moderna ha subido de los 19 euros a más de 21, una cantidad inferior a los 24 euros pactados anteriormente como consecuencia de la ampliación de pedidos.
Financial Times ha señalado además que el aumento de pedidos, con el fin de administrar terceras dosis de la vacuna el próximo invierno para reforzar inmunizaciones o hacer frente a nuevas variantes, harán que las farmacéuticas ganen mucho dinero más.

56.000 millones de ingresos
De acuerdo con datos de consultoras del sector, en 2022 se prevé que Pfizer, que comparte beneficios con la alemana BioNTech, ingrese 56.000 millones de dólares por la venta de su vacuna, mientras que Moderna ganaría unos 30.000 millones. Por su parte, AstraZeneca, que ofrece su preparado a precio de coste indefinidamente a los países en vías de desarrollo, ingresaría unos 15.000 millones de dólares, afirma el FT.
Según el citado medio, la UE negoció los nuevos contratos más caros con Pfizer y Moderna en un momento en que estaba bajo presión para aumentar el suministro, mientras se investigaba la posible conexión de los preparados de J&J y AstraZeneca con unos inusuales trombos.
El nuevo contrato de las farmacéuticas con la Unión Europea, destinado a suministrar vacunas a los Veintisiete, incluida España, prevé la entrega de 2.100 millones de inyecciones hasta 2023.
Los ingresos obtenidos por las empresas especializadas en vacunas de ARNM, superarán de largo a otras compañías especializadas en fórmulas más tradicionales como AstraZeneca o Janssen.
Las críticas de políticos, oenegés y representantes de la sociedad civil ante la opacidad de los precios de las vacunas hizo que, a finales de enero, la Comisión Europea accediera a publicar el contrato con la farmacéutica AstraZeneca. Días más tarde, también se filtró el contrato firmado con Pfizer. Eso sí, ocultando información clave como el coste de producción de los fármacos, el precio de venta de los mismos y el margen de beneficio de las empresas.
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