Los abrazos queman: de Sánchez a Montero y Bolaños, el precio de sostener a Santos Cerdán
El respaldo ciego no es lealtad. Es ceguera interesada.
Contra las cuerdas
Las grabaciones que incriminan a Santos Cerdán colocan al Gobierno de Sánchez en su momento más crítico
Rima Hassan y Thiago Ávila: las voces incómodas que Israel quiere silenciar con chinches y aislamiento
El Estado israelí convierte en rehenes a quienes se atreven a denunciar su genocidio. Europa y Brasil miran hacia otro lado.
Por qué protestan los médicos este 13 de junio: lo que no verás en los telediarios
El nuevo Estatuto Marco amenaza con precarizar aún más una profesión esencial. Esta huelga no va de sueldos, va de dignidad y de salud pública.
Una bomba de relojería en los océanos: la acidez marina ha superado los límites seguros
La acidificación avanza en silencio, pero sus efectos son devastadores: corales que mueren, mariscos que no crecen, ecosistemas enteros al borde del colapso
El protocolo Sheeran: cómo sobrevivir al colapso sin un puto móvil
La renuncia de Ed Sheeran al teléfono no es excentricidad: es resistencia frente a una sociedad que confunde productividad con existencia.
La patronal quiere cárcel para quienes luchan: criminalizar la huelga es su única negociación
Enrique Conde, presidente de la CEOE cántabra, exige mano dura contra trabajadores en huelga mientras blanquea el abuso patronal y el saqueo empresarial.
El fascismo mata. Y por fin alguien se atreve a llamarlo por su nombre: terrorismo
Francia investiga por primera vez como terrorismo un asesinato racista de ultraderecha
No es envidia, es hartazgo
La patronal de los caseros se victimiza mientras exprime los salarios de quienes no tienen más remedio que alquilar para vivir
Ciudad Real en pie: huelga en Vestas por dignidad laboral
Cuando el viento mueve millones, pero no derechos
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El negocio millonario de vender estoicismo a hombres cada vez más solos
El estoicismo de TikTok no te hace libre. Te hace cliente.
Te venden calma, disciplina y fortaleza, pero muchas veces lo que están fabricando es otra cosa: hombres más solos, más desconfiados y más enganchados al gurú de turno.
El viejo estoicismo hablaba de límites, juicio y serenidad. El nuevo negocio digital habla de “dominar”, “aguantar”, “no sentir” y consumir más vídeos, más cursos, más libros, más newsletters.
La filosofía convertida en comida basura emocional.
Y detrás, como siempre, caja registradora.
Fingir un suicidio para vender un libro y señalar a las personas queer
Fingir una muerte para vender un libro no es una provocación: es una bajeza política y humana.
El 22 de mayo, un comunicado falso atribuyó el supuesto suicidio de Daniel Hernán Huerta a personas del ámbito queer y trans. Hablaba de “catorce años” de hostigamiento y construía culpables antes de que nadie pudiera verificar nada. Al día siguiente, 23 de mayo, el texto ya circulaba públicamente. Y la maquinaria de siempre hizo lo suyo: convertir una muerte no comprobada en munición contra el colectivo LGTBIQ+. No era duelo. Era señalamiento.
Expresidentes: la autopista del negocio tras La Moncloa
La puerta giratoria con coche oficial
España tiene una especialidad democrática bastante obscena: pagar oficina, seguridad y medios públicos a quienes dejaron La Moncloa mientras apenas controla qué hacen luego con su agenda, sus contactos y su capacidad de abrir puertas. El Real Decreto 405/1992 regula sus derechos, pero no pone límites serios a sus negocios privados. La Ley 3/2015 solo establece restricciones durante dos años, como si el poder caducara como un yogur y las llamadas importantes dejaran de contestarse al mes 25.
Lo llaman lobby cuando suena fino. Lo llaman experiencia cuando paga bien. Pero muchas veces lo que se vende no es conocimiento: es acceso. España necesita registro obligatorio de lobbies, reuniones trazables, incompatibilidades reales y sanciones que duelan.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
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