Opinión | Cómo el neoliberalismo allanó el camino al fascismo en EE.UU.
La degradación de las instituciones democráticas no fue un accidente, sino el resultado de un sistema que ha normalizado la desigualdad y la codicia.
Hacienda desmonta el entramado fiscal de El Rubius
El patrón es evidente: fraccionar ingresos personales para tributar lo mínimo posible.
Llega el final para la farsa del chiringuito lingüístico de Ayuso: cierra la Oficina del Español
Madrid no necesitaba una oficina propagandística para defender un idioma cuya influencia global es innegable.
El dinero de Musk, la gran amenaza para la democracia: la cruzada ultraderechista al servicio del caos político global
¿Hasta dónde se permitirá que un multimillonario con ínfulas de redentor reescriba las reglas del juego?
La primera rebelión en El Corte Inglés en 100 años: un grito contra la precariedad
Las rebajas de enero comienzan con la primera protesta laboral en la historia de los grandes almacenes.
Albert Rivera y las pensiones: la bala que esquivamos
Un exdirigente que destila el cinismo del privilegio económico
Blanquear la explotación: Bélgica regula la prostitución y perpetúa una dinámica de desigualdad bajo la fachada de protección
Cuando un Estado organiza el acceso a los cuerpos vulnerables, no garantiza justicia, solo refuerza un modelo patriarcal maquillado con reformas.
Sancionado un profesor de una academia de Policía por negar el Holocausto y llamar “Begoño” a la mujer de Sánchez
La academia de Ávila permitió que durante meses un formador de agentes adoctrinara en teorías conspiranoicas y discursos de odio.
Racismo, tecnología y poder: el trumpismo se quiebra antes de arrancar su segunda legislatura por Elon Musk y las visas H1B
La disputa interna expone las contradicciones del trumpismo al enfrentarse con las élites tecnológicas y sus intereses globalistas.
Detectan una relación entre los microplásticos y el cáncer
Mientras las empresas llenan sus bolsillos, la población respira partículas invisibles que podrían matarla.
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Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Vídeo | Dignidad contra la FIFA: el vídeo que desmonta el antirracismo de escaparate ya supera el millón de reproducciones
Nuestro vídeo sobre el gesto de Hossam Hassan contra el racismo ya supera más de 1 millón de reproducciones en apenas unas horas en nuestras redes. Y no es casualidad. La escena resume, en pocos segundos, una de las grandes hipocresías del fútbol global: la FIFA puede inventar símbolos, campañas y protocolos contra el racismo, pero cuando alguien los usa para denunciar una situación incómoda, el sistema mira hacia otro lado.
Vídeo | Votar al lobo: cuando la clase trabajadora compra el discurso de quienes la quieren más débil
Es el gran éxito político de la derecha: lograr que parte de la clase trabajadora mire hacia abajo con rabia y hacia arriba con obediencia. Que se enfade más con quien cobra una ayuda que con quien especula con su vivienda. Que sospeche más de una baja médica que de los beneficios empresariales. Que crea que pedir derechos es ser vago, pero acumular millones es mérito.
Nuestro vídeo lo resume sin anestesia: votar al lobo tiene consecuencias. No para los de arriba, que siempre tienen salida. Las consecuencias las pagan quienes dependen de un salario, de una sanidad pública, de una pensión, de un convenio, de una baja, de una vivienda digna.
Porque la política no es una camiseta de fútbol. No se vota para quedar bien con el jefe, ni para parecer más “moderado”, ni para repetir lo que dice la tertulia de la mañana. Se vota sabiendo de qué lado cae cada medida cuando llega la factura.
Si trabajas para vivir, no votes a quienes gobiernan para que otros vivan de tu trabajo.
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