Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Pablo Iglesias ha tratado un tema que en las últimas jornadas desde la derecha del prisma político se ha azuzado, una terminología racista como excusa de la defensa de las fronteras.
Pablo Iglesias, como es ya habitual, ha participado en la tertulia de Hora 25. En este caso ha tratado el tema de las migraciones, que en las últimas jornadas desde la derecha del prisma político se ha azuzado una terminología racista como excusa de la defensa de las fronteras.
«En primer lugar, creo que deberíamos ser prudentes. Yo creo que el término terrorismo es muy fuerte y podría jugar una mala pasada a España. Si alguien dice que el Gobierno marroquí ha practicado terrorismo al abrir el grifo, como hacen de vez en cuando, no vaya a ser que se cargue otro Ministro de Exteriores español», advertía Iglesias.

«En ese sentido, creo que es importante ser prudentes y tratar de bajar el tono. A partir de ahí, si la Unión Europea asume que la defensa de la democracia y los derechos humanos es su seña distintiva a nivel internacional, hay que plantear que la defensa de los derechos humanos es ineludible en este caso y que nunca una situación de desesperación de miles de personas, entre ellas niños, algunos de ellos afganos abandonados por las fuerzas militares occidentales, puede tener una respuesta militar», continuaba.
«A las personas que huyen del hambre o que huyen de la persecución y algunos están pidiendo asilo y esas solicitudes de asilo van a tener que ser tramitadas de manera adecuada, no se les puede responder con militares y el hecho, además, de que la frontera – con Bielorrusia – esté en manos de Polonia, que no puede dar lecciones en estos últimos tiempos de respeto a los valores europeos de la democracia y de la tolerancia», advertía.
«Creo que es preocupante y a partir de ahí, yo si estoy de acuerdo en que la Unión Europea tiene que tomar una posición colectiva, pero siendo conscientes de que muchas veces lo que llega a las fronteras de Europa es la consecuencia de la política exterior europea, que emigrar en última instancia es un derecho y que habilitar vías seguras y legales para la migración es una solución mucho más sensata y mucho más cercana a los valores de la Unión que aplicar sanciones cuando estas no terminan de funcionar», sentenciaba.
El punto de partida para afrontar las migraciones deben ser los derechos humanos… Y un poquito menos de hipocresía ?? pic.twitter.com/DPLnhyY0Pr
— Pablo Iglesias ?{R} (@PabloIglesias) November 8, 2021
Campañas derechistas cargadas de racismo
Los últimos días han tenido un fuerte apogeo las campañas del «miedo», azuzadas desde la reacción intolerante a la democracia. Tanto la frontera con España como la de Polonia, está viviendo días de tensión.
«Hace 32 años cayó el Muro de Berlín y nos dijeron que viviríamos en un «Mundo Libre». Tras su caída en 1989 el capitalismo ha levantado nuevos muros, donde las mercancías tienen más libertad que las personas. ¡Viva la Globalización Neoliberal!», tuiteaba el periodista Anibal Garzón.
Hace 32 años cayó el Muro de Berlín y nos dijeron que viviríamos en un "Mundo Libre". Tras su caída en 1989 el capitalismo ha levantado nuevos muros, donde las mercancías tienen más libertad que las personas. ¡Viva la Globalización Neoliberal! pic.twitter.com/gkqyktk7LE
— Aníbal Garzón ? (@AnibalGarzon) November 9, 2021
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
El veto sindical a la Policía Nacional empieza a resquebrajarse
La anomalía democrática ya no cabe debajo de la alfombra. Dos tribunales superiores de justicia, el del País Valencià y el de Madrid, han admitido a trámite sendas demandas de agentes de la Policía Nacional contra una prohibición que huele a otro tiempo: la que les impide afiliarse a sindicatos de clase, interprofesionales, como CNT, CGT, UGT o CCOO. La pelea apunta directamente al artículo 28 de la Constitución, que reconoce la libertad sindical, y al artículo 14, que garantiza la igualdad y la no discriminación. Fechas y cifras importan: la norma que ahora se discute fue aprobada en 2015, bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, y afecta a un cuerpo donde la escala básica suma más de 70.000 agentes.
Esta es la democracia estadounidense: 88 corporaciones no pagaron impuestos federales y regaron la política con 852 millones
La democracia estadounidense tiene una liturgia muy solemne. Banderas, discursos sobre la libertad, himnos, padres fundadores, ceremonias patrióticas y presentadores de televisión hablando de “oportunidad”. Luego llega la letra pequeña. Y la letra pequeña dice esto: 88 grandes corporaciones que no pagaron ni un dólar de impuesto federal sobre la renta empresarial en el año fiscal 2025 gastaron unos 852 millones de dólares en lobby y contribuciones electorales durante los últimos ciclos políticos.
No es una anomalía. Es el sistema funcionando.
Trump aprieta el cerco petrolero a Cuba y llama “libertad” al castigo colectivo
El 11 de junio, Marco Rubio anunció nuevas sanciones contra Unión Cuba-Petróleo, CUPET, la empresa estatal cubana de petróleo y gas. No fue un gesto administrativo. No fue una nota técnica del Departamento de Estado. Fue otro giro de tuerca contra una población que ya vive entre apagones, falta de combustible, problemas de transporte, hospitales tensionados y una economía castigada por 65 años de embargo estadounidense. Lo llaman presión. Lo llaman democracia. Lo llaman “apoyo al pueblo cubano”. Pero cuando una sanción corta energía, encarece comida, complica medicinas y deja a la gente sin movilidad, el nombre honesto es otro: castigo colectivo.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y viejo militante del cambio de régimen, defendió la medida acusando al Gobierno cubano de usar la energía como herramienta de represión, enriquecimiento y control social. El guion es conocido. Primero se asfixia un país. Luego se acusa al país asfixiado de no respirar bien. Después se presentan las consecuencias del bloqueo como prueba de que hacía falta más bloqueo. La maquinaria imperial funciona así: provoca la herida, señala la sangre y vende la amputación como tratamiento.
Vídeo | Más de 30.000 personas ya han visto el #ReportajeSR sobre cómo Israel está cambiando las reglas del mundo
El nuevo trabajo de Reportajes SR, con Olga Rodríguez, analiza por qué lo que ocurre en Gaza no es solo una tragedia palestina, sino una advertencia global sobre la impunidad, el derecho internacional y la ley del más fuerte. Más de 30.000 personas han visto…
Vídeo | La batalla cultural ultra no empezó ayer: nuevo #ReportajeSR este domingo 14
El domingo 14, a las 15:00, estrenamos en nuestro canal de YouTube un nuevo #reportajesr: “Cómo la extrema derecha está ganando la batalla cultural”. La primera parte lleva un título que debería funcionar como advertencia: “Esto no empezó ayer”.
El reportaje, presentado por Patricia Salvador y dirigido por Lea Gugelmann, periodistas de Spanish Revolution, ya está disponible de forma anticipada para suscriptoras y suscriptores del canal.
Porque sí, la extrema derecha no empieza siempre gritando censura, deportaciones, recortes o mano dura. A veces empieza antes. Mucho antes. Empieza alterando el lenguaje. Empieza llamando “libertad” al privilegio de quienes más tienen. Empieza llamando “familia” a un modelo único y obediente. Empieza llamando “patria” a una frontera moral. Empieza llamando “sentido común” a una agenda profundamente reaccionaria.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir