Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Un momento del estudio de electroestimulación global de cuerpo completo. Unai Adrián Pérez de Arrilucea Le Floc’h, Author provided
La sociedad se ha vuelto muy sedentaria: entre el 60 % y el 85 % de la población mundial mantiene un estilo de vida físicamente inactivo. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene muy claro que es necesario realizar ejercicio de forma recurrente para mantener un buen estado de salud.
Los argumentos que solemos utilizar para no realizar ejercicio físico son la falta de tiempo y la escasa motivación que suscitan los programas convencionales. Esta es la causa principal por la que el sector del fitness y del entrenamiento ha creado distintos tipos de actividad que reducen el tiempo de la sesión y parecen ofrecer los mismos resultados.
Así, hace unos años se puso de moda el entrenamiento interválico de alta intensidad o HIIT (siglas del inglés High Intensity Interval Training). Su principal ventaja es que mantiene los beneficios de un ejercicio prolongado pero en menos tiempo. Podríamos decir que en una sesión de media hora podríamos obtener los mismos resultados que con un entrenamiento de una hora, por ejemplo.
Mal uso y buen uso de una herramienta más para entrenar
En esta misma línea, han surgido nuevos métodos que aumentan la intensidad del ejercicio para obtener beneficios similares o incluso mejores pero con sensaciones distintas.
Es el caso de la electroestimulación global de cuerpo completo. Esta tecnología se ayuda de un traje y una aplicación móvil para producir una contracción involuntaria en distintas partes del cuerpo como el pecho, la espalda, el abdomen o los brazos. En 2021, una revisión de estudios respaldó su eficacia para modificar la composición corporal y aumentar la fuerza muscular en personas no entrenadas.
Sin embargo, un mal marketing y una época “oscura” en la que surgieron más anuncios en la teletienda que artículos científicos provocaron que este método fuera demonizado a principios de la década de 2010. Por ejemplo, una investigación reveló un aumento del daño muscular debido al uso de la electroestimulación.
Me gustaría destacar que hablamos de una herramienta más para entrenar, pero que una mala praxis puede volverla peligrosa. Esto no anula sus potenciales ventajas, ya que puede ayudar a reducir los tiempos de entrenamiento y motivar a la población a hacer ejercicio.
El problema principal reside en que la administración de corriente eléctrica se puede asociar a un aumento de la concentración de la proteína creatina quinasa y llegar a dañar el riñón. Esta proteína de daño muscular también se ve elevada con la práctica de otras disciplinas, como el triatlón o el CrossFit, que no se consideran peligrosas.
Siempre y cuando sea utilizada por personal cualificado, no debería de haber problema alguno. Recientemente, un grupo de expertos hemos publicado una guía para hacer un uso adecuado de la electroestimulación global de cuerpo completo.
Y además, un estudio llevado a cabo en nuestro laboratorio, situado en el Instituto Mixto Universitario Deporte y Salud de la Universidad de Granada, revela que puede ofrecer grandes beneficios.
Diez hombres “electroestimulados”
El objetivo del experimento fue comprobar si las distintas formas de aplicación de la corriente eléctrica producían distintos resultados. Para que lo entendamos, es como si comparamos levantar 10 kilos 20 veces frente a 20 kilos 10 veces.
Para ello contamos con la colaboración de 10 hombres sanos y físicamente activos que acudieron en dos ocasiones a nuestro laboratorio. Así pudimos realizar una comparativa con los distintos tipos de electroestimulación, tanto en reposo (tumbados) como caminando.
Los participantes iban conectados a un carro metabólico que mide el consumo de oxígeno y la producción de dióxido de carbono a través de una mascarilla. Gracias a unas fórmulas matemáticas, obtenemos el número de calorías que se consumen con ese determinado ejercicio. Y el resultado fue sorprendente.
Los voluntarios lograron aumentar un 604 % el número de calorías que consumían mientras estaban tumbados, y un 44 % mientras realizaban ejercicio. Pero lo más increíble fue que el número de calorías quemadas con electroestimulación en reposo era similar al que gastaban caminando a una intensidad moderada sin el dispositivo.
Es decir, evidenciamos que en una exposición aguda –es decir, en una única sesión–, mantenerse tumbados con la electroestimulación equivale a estar caminando. No obstante, cabe advertir de que la electricidad aplicada era de alta intensidad y que las personas alcanzaban valores muy elevados de frecuencia cardiaca.
Unai Adrián Pérez de Arrilucea Le Floc’h, Author provided
Un complemento interesante a la actividad física
A modo de conclusión, podemos confirmar que la electroestimulación es una herramienta eficaz para elevar el número de calorías que se consumen tanto en reposo como durante el ejercicio. Esto puede ser de gran interés para personas que quieran aumentar el gasto calórico diario en ambas circunstancias.
Cabe señalar que este tipo de tecnología, aplicada en reposo, es muy interesante para personas con movilidad reducida o con extrema obesidad, ya que suelen reportar problemas y dolores durante el ejercicio. Esto nunca debe ser un sustitutivo de la actividad física, sino más bien un complemento.
Mantener una musculatura activa y unos niveles medios de actividad física son necesarios para conservar una buena salud. Y la electroestimulación global de cuerpo completo, según parece, puede ayudarnos a lograrlo.
Unai Adrian Pérez de Arrilucea Le Floc’h recibe fondos de WiemsPro S.L.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir