Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La suspensión administrativa no repara un homicidio ni frena una maquinaria de violencia estatal normalizada
La muerte de Alex Pretti, abatido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, el 24 de enero, no es un error administrativo ni un “incidente desafortunado”. Es un homicidio cometido por una estructura armada del Estado que actúa con una impunidad cada vez más explícita. La respuesta oficial ha sido la de siempre: suspensión de empleo, investigación interna, comunicados asépticos y declaraciones calculadas. Nada de eso es justicia. Nada de eso evita la próxima bala.
Los agentes implicados en el tiroteo ocurrido en Minneapolis han sido suspendidos de empleo, un protocolo estándar que no prejuzga responsabilidades ni implica sanción penal alguna. No han sido identificados públicamente. No han sido detenidos. No han sido imputados. El mensaje es nítido: el aparato se protege a sí mismo.
Según un informe gubernamental remitido al Congreso, los agentes intentaron detener a Pretti y este “se resistió a los esfuerzos del personal”, produciéndose un forcejeo durante el cual dos agentes dispararon. El documento omite un dato clave: no consta que Pretti exhibiera su arma durante el enfrentamiento. Esa versión contradice las declaraciones previas de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, que utilizó la presunta posesión de un arma como justificación política inmediata del asesinato.
La cronología importa. El 24 de enero de 2026, Pretti muere por disparos de agentes federales. Días después, el entonces presidente Donald Trump califica lo ocurrido como un “incidente muy desafortunado”. Más tarde, presionado por la magnitud de la indignación pública, exige una investigación “honesta”, que asegura querer supervisar personalmente. La misma autoridad que promueve redadas, militariza la migración y legitima el uso de la fuerza letal se erige ahora en garante de la verdad.
No se trata de un hecho aislado. Pretti es la segunda persona abatida por agentes migratorios en Minneapolis en menos de un mes. El 7 de enero de 2026, Renee Good, de 37 años, murió durante otra operación del ICE. Dos muertes. Mismo escenario. Mismo patrón. La violencia no es una desviación: es el método.
LA NORMALIZACIÓN DEL DISPARO COMO POLÍTICA MIGRATORIA
Alex Pretti no era una amenaza pública. Era enfermero de cuidados intensivos, trabajador sanitario, parte de un sistema que sostiene vidas mientras el Estado decide quién merece vivir. Sus padres, Michael y Susan Pretti, lo describieron como “una buena persona”, con “un corazón humilde” y profundamente comprometido con su familia y amistades. Ese perfil humano es sistemáticamente borrado por el lenguaje burocrático que reduce a las víctimas a expedientes.
El ICE opera desde hace años como una fuerza policial paralela, con competencias expansivas, armamento militar y una cultura de choque. Bajo la retórica de la “seguridad”, se ha construido un dispositivo que criminaliza la migración, deshumaniza a las personas y convierte cualquier intervención en un potencial escenario letal. La posesión de un arma (legal o no) se usa como coartada posterior, incluso cuando los propios informes oficiales no confirman que fuera utilizada.
Las palabras de Trump tras el asesinato son reveladoras. Dijo no gustarle que Pretti tuviera “dos cargadores completamente llenos”. No habló de proporcionalidad, ni de necesidad, ni de por qué dos agentes disparan durante un forcejeo. El foco se desplazó de la actuación policial al cuerpo del muerto. Es una estrategia conocida: culpabilizar a la víctima para blindar al verdugo.
INVESTIGACIONES CRUZADAS Y UNA IMPUNIDAD ESTRUCTURAL
Ante la desconfianza generalizada, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, anunció una investigación estatal independiente. “No se puede confiar en el gobierno federal para llevar esta investigación. El estado la llevará. Punto”, afirmó. La declaración es tan contundente como inquietante. Si un gobernador reconoce públicamente que no se puede confiar en el Estado federal para investigar a sus propias fuerzas armadas, el problema es sistémico.
Las investigaciones internas rara vez derivan en condenas. Las suspensiones administrativas suelen levantarse. Los nombres permanecen ocultos. La justicia se diluye en procedimientos interminables mientras la vida perdida no vuelve. En este contexto, hablar de “incidentes” es una forma de anestesia moral.
Las protestas en Minnesota no reclaman protocolos ni reformas cosméticas. Reclaman responsabilidades penales. Reclaman el fin de una agencia que acumula muertos y sigue operando con el respaldo político de un proyecto autoritario que confunde frontera con campo de batalla.
No es suficiente suspender. No es suficiente investigar. No es suficiente lamentar. Cuando un organismo estatal mata de forma reiterada y sale indemne, la pregunta deja de ser qué falló y pasa a ser por qué se permite que siga existiendo.
La cárcel para quienes dispararon no es venganza, es derecho. Y derribar al ICE no es una consigna radical: es una exigencia democrática frente a una institución que ha convertido la violencia en rutina y la impunidad en doctrina.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes
Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.
Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.
Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.
👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.
Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas
Contra el racismo institucional: Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le contestó con una palabra incómoda, pruebas
Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le ha contestado con lo único que desmonta la propaganda: pruebas. Y no las había. Ni de que la sanidad fuera a hundirse, ni de que la educación fuera a reventar, ni de que Madrid fuese a convertirse en una especie de apocalipsis administrativo por regularizar a personas migrantes.
El truco es viejo y miserable: primero deterioran lo público y luego culpan a quienes llegan buscando derechos, trabajo y una vida posible. No era gestión. Era racismo institucional con membrete oficial.
El artículo completo puede leerse en el primer comentario 👇
Y si queréis ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no agacha la cabeza: Donorbox.org/aliadas
Aimar Bretos toma ‘Hoy por hoy’ mientras la SER intenta vender normalidad donde huele a crisis
La SER intenta vender como relevo natural lo que suena demasiado a operación de poder.
Aimar Bretos asumirá Hoy por hoy el 31 de agosto, tras la salida de Àngels Barceló después de 21 años en la cadena y 7 al frente del programa. El problema no es Bretos. El problema es ese viejo truco de llamar “pluralidad” a lo que muchas veces significa presión editorial, ajuste interno y disciplina empresarial.
Porque cuando una periodista sale así, cuando compañeras y compañeros lamentan públicamente las formas, cuando la plantilla tiene que defender su profesionalidad, la palabra independencia empieza a sonar menos a principio y más a decorado.
A lo que llaman relevo quizá haya que llamarlo por su nombre: una operación de despacho con música de sintonía.
👉 Artículo completo en el primer comentario.
💥 Puedes ayudarnos a seguir haciendo periodismo incómodo en Donorbox.org/aliadas.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir