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«Asqueroso, muerto de hambre, y más te vale no buscar otro trabajo cerca porque me voy a encargar personalmente de que sepan lo asqueroso y trepa que eres»
En estos tiempos, donde el pulso de la sociedad puede sentirse a través de los tweets, @soycamarero, conocido por sacar a la luz las sombras de la hostelería, ha desatado una tormenta mediática en la red del pajarito azul. La razón: el desvelamiento de un intercambio vía WhatsApp que expone la insensibilidad y prepotencia de un empleador ante un trabajador en apuros.
«En julio cuando te cortaste el tendón te di tres días libres. Ya no trabajaste los 30 días del mes. En agosto, con la tontería de tu padre, te fuiste día y medio a Madrid», refutaba el jefe, minimizando gravemente una lesión y un serio asunto familiar.
Frente a esto, el empleado no se quedó callado y reviró: «En julio fui con la baja médica en la mano, que era mínimo un mes, y por hacerte el favor solo estuve tres días». Añadió también: «Y en agosto te pedí esos días, me los diste, y sabes que era por el cáncer de mi padre que tenemos que firmar herencias y mil cosas».
Si no pongo el nombre es por petición del compañero que me lo envió, he hablado con él y psicológicamente está destrozado por esta situación, le he dado todo el apoyo y consejo, le ayudaré en lo que pueda, y estará en manos de la policía este asunto, también por eso no quiere…
— Soy Camarero (@soycamarero) September 4, 2023
EL PODER DE LAS AMENAZAS Y EL DESPOTISMO
Pero la verdadera atrocidad se presentó cuando el empleador, abandonando toda sensatez y decencia, lanzó: «Soy el que te hace un favor pagándote y dándote trabajo teniendo 21 putos años que eres un niñato». Como si el insulto y la falta de pago no fueran suficientes, amenaza veladamente, sugiriendo daño a un familiar del trabajador y alegando nexos con la policía.
El trabajador, exasperado y sin duda cansado de la toxicidad, exclamó: «Estoy hasta los cojones de ti. Estoy 12 putísimas horas todos los putos días por 700 euros y encima, ¿tengo que estar agradecido? Voy a hablar con abogados, estoy harto de esto».
Lamentablemente, el patrón no retrocedió, sino que se volvió más vitriólico: «Voy a buscar un abogado para encargarme de ti, asqueroso, muerto de hambre, y más te vale no buscar otro trabajo cerca porque me voy a encargar personalmente de que sepan lo asqueroso y trepa que eres».
CONSECUENCIAS EN LA ERA DIGITAL
Tras la avalancha de indignación en Twitter, el panorama cambió abruptamente. Un inesperado giro en el guion fue reportado por el mismo trabajador afectado: «Mi jefe al parecer ve tu TikTok y le ha dado un ataque de ansiedad». Y el colmo: «El padre mi jefe, tres de sus hermanos y su mujer se han personado aquí a gritos buscándole por las capturas, hemos tenido que cerrar persiana, no te imaginas la que hay montada».
En este escenario moderno, donde las redes sociales amplifican y exponen, el patrón ha aprendido, aunque tarde, que no hay oscuro rincón donde esconderse de la justicia digital.
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