Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Las fuerzas terrestres del régimen israelí han iniciado una operación contra la asediada Franja de Gaza, en plena escalada de tensión en los territorios ocupados.
A través de un mensaje emitido en la red social Twitter, el ministro israelí de asuntos militares, Benny Gantz, ha informado la madrugada de este viernes que las “tropas aéreas y terrestres del ejército israelí están atacando actualmente la Franja de Gaza”.
A los disparos de la artillería y los carros de combate concentrados en las últimas horas en la frontera del enclave se sumaron a los bombardeos masivos que la aviación lleva a cabo desde la tarde del lunes. La magnitud del asalto aún no está clara.
Medios palestinos aseguraban en las redes sociales que en solo unos minutos se habían registrado más de 150 bombardeos terrestres y aéreos. Hamás había advertido en un comunicado que si las tropas israelíes irrumpían en cualquier parte de Gaza: “La ofensiva terrestre va a ofrecer una ocasión de aumentar el número de muertos y prisioneros entre el enemigo”.

Un alto precio
“Hamás va a pagar un alto precio por sus ataques a Israel”, había dicho el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, a través de un comunicado difundido tras la reunión. “Aún no se ha dicho la última palabra en esta operación, que solo terminará cuando sea necesario”, zanjó.
Tras estas declaraciones, Israel desplegó tres brigadas en la frontera, mientras el Estado Mayor de la División Sur movilizó a más de 9.000 reservistas. Netanyahu se ha puesto al frente de la dirección de las operaciones bélicas. En medio de la escalada de ataques con cohetes, el jefe del Gobierno parece haber recuperado la iniciativa política.
Al menos 109 palestinos —incluidos 28 niños— han muerto en las incursiones aéreas israelíes desde el inicio de la ofensiva, y más de 500 personas han resultado heridas, según el Ministerio de Sanidad palestino. Por el disparo de cohetes desde el enclave han perecido siete personas en Israel y otras 200 han sufrido heridas.
El líder conservador Naftali Bennett rompió anoche el acuerdo a la vista de la ola de violencia en Gaza. Bennett anunció que iba a volver a negociar un acuerdo de Gobierno con el bloque de la derecha de Netanyahu, junto con ultraortodoxos y extrema derecha, que vuelve a así a rozar la mayoría.
Manuel Pineda: «Israel está jugando a la ruleta rusa»
Manuel Pineda, presidente de la Delegación del Parlamento Europeo para las Relaciones de la Unión Europea con Palestina, declaró este jueves a RT que EE.UU. utiliza su poder de veto en el Consejo Seguridad de la ONU para impedir cualquier tipo de sanciones contra Israel.
«Lo que hace el Ejército israelí es bombardear de forma indiscriminada sobre la población civil de Gaza, que está encerrada en una pequeña franja de tierra que no tiene manera de salir, ni por la frontera ni por mar», explicó Pineda.
Pineda señala que no se trata de una operación contra elementos terroristas ni resistencia armada, pues entre las víctimas hay mujeres, bebés y periodistas. «Esos no son almacenes de armas, no son terroristas, eso es población civil a la que le ha tocado», denuncia. «Israel tira eso como una ruleta rusa, y al que le toque muere», añade el eurodiputado, que ha estado en la zona.
Señala Pineda que Estados Unidos «deberían hacer lo contrario de lo que hace», ya que «Palestina no tiene capacidad para enfrentar a este monstruo ellos solos, necesitan que la comunidad internacional apoye sus justas demandas».
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir