Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
En la era digital, la privacidad se ha convertido en un tema crucial. En este artículo, exploraremos las preocupaciones acerca de hasta qué punto Google recopila información personal y cómo la utiliza para influir en nuestras vidas.
La vigilancia de Google ha alcanzado niveles alarmantes, planteando serias interrogantes sobre la protección de nuestros datos personales y la autonomía en línea. Artículo basado en la información vertida en redes por el experto en seguridad @RavePrivacy.
¿Cómo Espía Google?
- Android y privacidad. Uno de los principales puntos de acceso de Google es Android, el sistema operativo móvil más utilizado. Los teléfonos Android vienen con Google Play Services, que actúa como un superadministrador y recopila datos sin posibilidad de desactivación completa. Las aplicaciones descargadas a través de la Play Store se asocian con información personal, creando un vasto conjunto de datos.
- Gmail y análisis de correos. Gmail, el popular servicio de correo electrónico de Google, escanea los correos electrónicos de los usuarios. Google analiza cómo escribes, con quién te comunicas y qué archivos compartes, todo con fines publicitarios. Además, al eliminar tu cuenta, Google retiene tus datos en sus servidores.
- Drive y fotos. La nube de Google escanea los documentos y archivos que subes. Si algún contenido va en contra de ciertos intereses, Google lo puede eliminar. Esto se hace a través de un análisis constante de los archivos.
- Navegación con Chrome. El navegador Chrome y el motor de búsqueda de Google registran cookies y búsquedas, lo que permite a Google conocer tus preferencias y presentarte resultados personalizados.
- Subasta de datos. Google comparte los datos recopilados con otras empresas de tecnología para completar sus perfiles de usuario. Estos datos también se venden a Data Brokers, como Axiom, que a su vez los utilizan para perfiles de consumidores y estrategias de marketing.
- Programa PRISM. En 2013, Edward Snowden reveló la existencia del programa PRISM, que otorga a las agencias gubernamentales un acceso sin restricciones a los datos de los usuarios de las principales empresas tecnológicas. Esto incluye correos electrónicos, contactos, cámaras, micrófonos y más.
Colaboraciones controversiales
Google ha estado involucrada en colaboraciones altamente polémicas que han levantado preocupaciones tanto en el ámbito nacional como internacional:
- Cooperación con el Pentágono. Google colaboró con el Departamento de Defensa de Estados Unidos en un proyecto que buscaba desarrollar inteligencia artificial para drones militares. Esta colaboración planteó cuestionamientos éticos sobre la implicación de una empresa tecnológica en actividades militares.
- Asociación con el gobierno chino. Google se vio envuelta en controversia al proporcionar acceso a datos de ciudadanos chinos al gobierno chino, lo que levantó preocupaciones sobre la vigilancia gubernamental y la censura en línea en China. Esto llevó a preguntas sobre la ética de colaborar con un régimen que restringe la libertad de expresión y la privacidad en línea.
La vigilancia de Google es un tema de preocupación creciente en la era digital. La recopilación masiva de datos y su uso en la influencia de opiniones y agendas políticas plantean cuestiones importantes sobre la privacidad y la ética. Es fundamental estar consciente de cómo se utilizan nuestros datos y considerar las implicaciones de la vigilancia en línea.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir