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Vox ha sido la única formación que ha puesto en duda la veracidad de esas amenazas
Correos ha abierto expediente a la empresa subcontratada responsable de la calificación y escaneo de la correspondencia y ha solicitado la «retirada inmediata» del servicio del vigilante de seguridad que no detectó en el escáner las cartas con amenazas y munición de diferente calibre dirigidas al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; a la directora de la Guardia Civil, María Gámez; y al candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Pablo Iglesias.
La compañía señala que ha recuperado las imágenes grabadas en sus equipos de inspección, instalados en el Centro de Tratamiento Automatizado de Madrid (Vallecas), y que se ha comprobado que los tres sobres anteriormente citados fueron matasellados e inspeccionados el día 19 a las 17.48 horas, sin que el operador de servicio fuera capaz de detectarlos.
En la imágen se ven de manera nítida las balas incluidas en la misiva. Correos ha informado a la empresa a la que tiene adjudicada su seguridad, INV Vigilancia, para anunciar la apertura de una investigación en virtud de lo determinado en el apartado 9.2 del Pliego de Condiciones Técnicas Particulares donde se indica que «la empresa adjudicataria debe velar por que el personal que participa en los servicios de inspección de la correspondencia cuenta con una adecuada capacitación en la utilización de los mismos, y que su actitud sea acorde al desarrollo de la actividad”.
Ante una circunstancia que se encuentra tipificada como un «incumplimiento muy grave», Correos ha decidido abrir un expediente a la empresa encargada de escanear la correspondencia.

El discurso de Vox
Vox se ha refugiado en un discurso sin argumentos para cuestionar la veracidad de estos hechos y las imágenes del escáner publicadas ahora ponen totalmente en entredicho a la formación y sus acusaciones de montaje.
Rocío Monasterio, candidata de Vox a la Comunidad de Madrid, en una entrevista concedida a RNE el pasado viernes, decía lo siguiente: «Condeno toda la violencia, pero del Gobierno ya no nos creemos nada los españoles», añadiendo que «de Pablo Iglesias me creo poco, cada vez que vemos algo que dice lo ponemos en duda, nos ha engañado».
El presidente del partido de extrema derecha, Santiago Abascal, aseguró este mismo viernes durante un mitin en Parla que condenaba «toda la violencia» pero que las «presuntas amenazas» contra Pablo Iglesias «apestan a montaje». Anunció además que Vox las había denunciado ante los tribunales para que el asunto se investigara «hasta el final».
Abascal también señaló en ese mitin a Iglesias no le gusta «que una mujer le lleve la contraria» y, a su juicio, hoy lo ha demostrado en el debate, «porque Rocío Monasterio le ha cortado las dos orejas y el moño» y ha huido «con el rabo entre las piernas».
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