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Trump no quiere una América Latina soberana: quiere un tablero obediente, gobiernos alineados y recursos bajo control.
América Latina vuelve a estar en el centro del tablero geopolítico. Y no precisamente por una agenda de cooperación, desarrollo compartido o respeto a la soberanía de los pueblos. El regreso de Donald Trump a la primera línea del poder estadounidense ha reactivado una lógica vieja, violenta y profundamente colonial: la de considerar el continente como una zona de influencia natural de Washington.
En el nuevo #ReportajeSR, ya disponible en nuestro canal de YouTube, analizamos el oscuro plan de Trump en América Latina: una estrategia que combina presión económica, respaldo político a las extremas derechas, castigo a los gobiernos que se salen del guion y una disputa cada vez más evidente por los recursos estratégicos del continente.
LA DOCTRINA MONROE NUNCA SE FUE
Trump no habla de cooperación. Habla de control. Su política hacia América Latina no parte del respeto democrático, sino de una obsesión imperial: impedir que la región decida por sí misma su futuro.
Ahí están las piezas. El rescate financiero a Javier Milei en Argentina, la presión sobre procesos electorales como el de Honduras, el respaldo a la extrema derecha colombiana, el endurecimiento del asedio contra Cuba y la utilización de Venezuela como advertencia para toda la región. El mensaje es transparente: quien no se someta, será castigado.
La Doctrina Monroe nunca desapareció. Solo estaba esperando a que alguien volviera a nombrarla sin vergüenza.
En este reportaje, presentado y dirigido por la periodista Patricia Salvador, ponemos el foco en una pregunta incómoda, pero imprescindible: ¿quién manda realmente en América Latina?
Porque no se trata solo de Trump. Se trata de una red de intereses políticos, económicos y geoestratégicos que mira al continente como reserva de petróleo, litio, minerales, energía, territorio y mano de obra. Una visión capitalista y extractivista que reduce la soberanía de millones de personas a una variable molesta en los planes de las grandes potencias.
MILEI, CHINA, VENEZUELA Y LA NUEVA GUERRA POR LOS RECURSOS
El reportaje aborda también el papel de líderes como Milei, la ofensiva de figuras como José Antonio Kast, la importancia creciente de China en la región y la disputa abierta por recursos clave para el siglo XXI. Porque detrás de los discursos sobre libertad, democracia o seguridad nacional, lo que aparece una y otra vez es lo mismo: dinero, poder y control.
América Latina no es un decorado. No es un patio trasero. No es una finca heredada por Washington. Es un continente atravesado por luchas sociales, procesos democráticos, resistencias populares y gobiernos que, con todas sus contradicciones, tratan de disputar un lugar propio en un mundo cada vez más brutal.
Para profundizar en estas claves, contamos con la colaboración de Esther Miranda, analista internacional y asesora política, y de Juan Vázquez Rojo, doctor en Economía y autor del libro El regreso de China.
El nuevo #ReportajeSR ya está disponible aquí:
Trump quiere recuperar el patio trasero. América Latina lleva siglos pagando el precio de esa frase.
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