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En su posición de influencia, la representante de Orange tiene la responsabilidad de fomentar un ambiente de respeto y tolerancia
En una era de recortes de derechos y auge ultraderechista, uno esperaría que al menos determinados perfiles profesionales demostraran respeto y tolerancia hacia todas las personas, independientemente de su origen, sexualidad o género. No obstante, parece que Diana Carpio, una alta representante de Orange, no ha recibido el mensaje.
La profesional se ha convertido en centro de un escándalo mayúsculo tras sus declaraciones en un vídeo que ha circulado ampliamente en las redes sociales. En el vídeo, Carpio anuncia sin titubear que planea votar por Vox en las próximas elecciones generales el 23 de julio. Sin embargo, lo que ha provocado más alarma es su ferviente adhesión a los principios de la extrema derecha.
El comienzo de este huracán mediático se remonta a un vídeo de TikTok, donde a menudo se preguntan a las personas en la calle sobre sus intenciones de voto. La elección de Carpio de respaldar a Vox no es lo que ha incendiado la controversia, sino la intensidad con la que se alinea con las propuestas del partido ultraderechista.
Carpio procedió a defender cada uno de los puntos defendidos por Vox, en un discurso breve pero potente, lleno de xenofobia y expresiones altamente polémicas. Aseguraba que «los ilegales deben ser deportados», denunciaba «los abortos de menores», criticaba a «los malditos ocupas» y se oponía a «los cambios de sexo», lo que encendió la alarma de la intolerancia.
La viralización de esta entrevista ha provocado una lluvia de críticas hacia Carpio y Orange por alentar el discurso de odio y xenofobia. Ante tal presión, Orange se vio obligada a emitir un comunicado distanciándose de las palabras de su empleada y reafirmando el compromiso de la empresa con la «diversidad» y la «inclusión».
Hola @orange, después de toda la vida con vosotros, acabo de darme de baja tras escuchar a una de vuestras directivas, la Sra. Carpio.
— David Calvo (@davidcalvoarq) July 8, 2023
Quizás sea drástico, pero poca broma ante los que presumen de intolerantes y representan la carcoma de la democracia.
Nos vemos pronto @Lowi_es pic.twitter.com/5p4sSXk7Dj
Hola, @orange! Yo ya he tramitado mi portabilidad. Pueden agradecérselo a la señora Carpio. ?????? pic.twitter.com/vPzJaI9BZQ
— Rubén Ochandiano (@rubenochandiano) July 9, 2023
Xenófobia, antiabortismo, "putos okupas" y trasfobia. ?♂️
— JOSÉ CÁMARA ✍️???? ✊ (@EscritorJCamara) July 8, 2023
Esta es Diana Carpio Fernández, directiva de Orange España @orange_es @orange ? pic.twitter.com/ydOLlGw28b
Es una pena no ser de Orange para poder darme de baja https://t.co/50yNNrdMrx
— Ramón Lobo ?????????????? (@ramonlobo) July 9, 2023
Estoy llamando a Orange y mientras espero me han puesto el Cara al Sol
— Miguel Charisteas (@Karistofsky) July 9, 2023
A ver, Orange, que Diana Carpio es una alta directiva de vuestra empresa. No sé yo si "empleada" es la palabra adecuada. pic.twitter.com/RseNEe63Vf
— Bender El Que Ofende (@BenderOfuscado) July 9, 2023
Boicot a Orange https://t.co/zHuTTuUZBU
— Anita Botwin ?? (@AnitaBotwin) July 9, 2023
EL PROGRAMA ELECTORAL DE VOX: UN CAMINO PELIGROSO
El programa electoral de Vox para las elecciones generales del 23 de julio promete derogar la ley de violencia de género, la ley trans y la ley de eutanasia, además de reemplazar el Ministerio de Igualdad por un Ministerio de Familia. Asegura que revocará cualquier legislación que establezca diferencias laborales entre los ciudadanos españoles en función de su sexo, raza, orientación o identidad sexual, como las cuotas.
Vox se compromete a defender «el derecho a la vida desde su concepción hasta la muerte natural» y a «acabar con la cultura de la muerte». Además, pretende cerrar todas las mezquitas o centros de culto «que propaguen ideas que son contrarias a la cultura e identidad» española «como el radicalismo islámico, la yihad o el menosprecio a la mujer y a las costumbres» del país.
El respaldo público y vehemente de Carpio a Vox y a sus polémicos postulados es alarmante, pero lo que es más preocupante es su aparente falta de conciencia sobre el impacto de sus palabras. En su posición de influencia, la representante de Orange tiene la responsabilidad de fomentar un ambiente de respeto y tolerancia. Sus palabras, en cambio, avivan las llamas de la xenofobia, la homofobia y la misoginia.
Esto nos lleva a reflexionar: es fundamental que recordemos el poder de nuestras palabras y acciones. No podemos permitir que se normalice un discurso de odio. Debemos responsabilizarnos de nuestros actos y usar nuestra voz para fomentar la igualdad y la aceptación. No importa quiénes seamos, dónde trabajemos o cuál sea nuestra posición en la sociedad, todos y todas tenemos un papel que desempeñar en la lucha contra la discriminación.
No es suficiente indignarnos. Es tiempo de actuar. Si este tipo de declaraciones y actitudes te resultan inaceptables, considera seriamente retirar tu apoyo a Orange. Al final del día, nuestro poder más grande radica en donde y a quién otorgamos nuestro dinero. Al cancelar tu contrato con Orange, estarás enviando un mensaje contundente: no toleraremos la xenofobia, la homofobia ni ninguna forma de discriminación. Ahora es el momento de hacernos escuchar, de hacer que nuestros valores sean evidentes.
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