Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Cuando el poder miente sin rubor y la impunidad se disfraza de victimismo
Por Javier F. Ferrero
EL TEATRO DE LAS MENTIRAS: CUANDO LA POLÍTICA SE CONVIERTE EN UNA FÁBRICA DE BULOS
Miguel Ángel Rodríguez (MAR) y Alberto González Amador no comparecieron ante el Tribunal Supremo para defenderse, sino para seguir representando la farsa que llevan años interpretando ante la opinión pública. En este juicio, donde se sientan los ecos del poder madrileño, la mentira se ha convertido en método político y la arrogancia en estrategia judicial.
El jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso aseguró que González Amador “nunca ha confesado nada”. Pero la Agencia Tributaria ya acreditó un fraude fiscal de 350.951 euros en los ejercicios de 2020 y 2021, con 1,7 millones en facturas falsas. Los hechos no son presuntos. Están documentados. La confesión existió: el propio abogado del empresario reconoció “dos delitos fiscales” al intentar un acuerdo con la Fiscalía, buscando una condena menor que evitara la cárcel.
MAR intentó justificar lo injustificable: que Hacienda “no quiso llegar a un acuerdo”. Otro engaño. Cuando un fraude supera los 120.000 euros anuales, la Agencia está obligada por ley a denunciarlo. No hay negociación posible. Lo que siguió fue una cadena de invenciones, adornadas con el mismo tono condescendiente de quien se sabe protegido por el poder mediático y político.
Y no se quedó ahí. Ante el Supremo, Rodríguez llegó a afirmar que “la deducción lógica” era que la Fiscalía había recibido órdenes “de arriba” para impedir el pacto. No ofreció pruebas, solo la insinuación conspirativa que tanto rinde en los platós y tertulias donde se cocina el relato. Porque ese es su oficio ahora: convertir la mentira en ruido, y el ruido en verdad mediática.
Mientras tanto, el periodismo que destapó el fraude —elDiario.es, en este caso— ha sido el blanco preferido de su furia. Rodríguez ha insultado, amenazado y desacreditado a las y los periodistas que le hicieron las preguntas que él no quiso responder. “Os vamos a triturar. Vais a tener que cerrar”, llegó a decir. No fue una conversación “impropia”, como ahora pretende. Fue una amenaza a plena luz del día, una advertencia de cómo el poder político trata a la prensa que cumple con su deber.
LA PAREJA DE AYUSO: ENTRE EL VICTIMISMO Y EL NEGOCIO
Alberto González Amador se presenta ahora como víctima de una conspiración del “aparato del Estado”. Dice que “pasó a ser el delincuente confeso de España” y que el fiscal general “le mató públicamente”. Pero no fue el Estado quien lo hundió, sino sus propios actos: una red de empresas pantalla, facturas inventadas y comisiones millonarias por mascarillas durante la pandemia.
En sus declaraciones, volvió a mentir con descaro. Aseguró que cuando cometió el fraude ni siquiera era pareja de Ayuso. Los registros dicen otra cosa: las fotos de la pareja en Ibiza se publicaron en mayo de 2021, y los delitos fiscales se produjeron entre 2021 y 2022. No hay margen de duda.
También negó que las facturas falsas fueran falsas. Dijo que los servicios “eran reales”. Sin embargo, la Agencia Tributaria comprobó que nunca se realizaron, ni se pagaron. Se trató de una operación deliberada para inflar gastos y reducir impuestos. El manual clásico del defraudador de despacho.
Lo más grave, sin embargo, no está solo en el fraude, sino en la impunidad con la que ambos manipulan el relato público. Mientras Ayuso se erige en adalid de la libertad frente al “Estado opresor”, sus dos figuras más cercanas —pareja y portavoz— despliegan un discurso de persecución política y victimismo calculado. Buscan convertir el delito en épica, y el engaño en heroísmo.
En el juicio se supo, además, que cuando elDiario.es publicó la exclusiva, González Amador ya sabía que el pacto con la Fiscalía seguía en pie. Ese mismo día, su abogado le confirmó que “todo seguía igual”. Aun así, MAR difundió el bulo de que el acuerdo había sido “boicoteado por órdenes de arriba”. Mintió sabiendo que mentía. Y lo hizo desde el corazón del poder autonómico.
Ambos se retroalimentan en la mentira. Uno fabrica el discurso, el otro lo interpreta. Y Ayuso, desde su torre mediática, los protege, denunciando una supuesta “cacería política”. Lo que hay detrás es más sencillo: un intento desesperado por salvar su círculo más próximo antes de que las pruebas lo hundan.
Las y los jueces investigan ahora no solo los delitos fiscales y la falsedad documental, sino también una presunta corrupción en los negocios: la compra por medio millón de euros de una empresa sin apenas valor a su propio jefe en Quirón, otra operación revelada por la prensa. Todo un manual de cómo el capitalismo de amiguetes se disfraza de éxito empresarial.
Y mientras las y los responsables públicos mienten en sede judicial, insultan a la prensa y se declaran víctimas del sistema, la ciudadanía asiste a otro capítulo del deterioro democrático. Se banaliza el delito, se criminaliza el periodismo y se sustituye la verdad por el relato.
Las mentiras de Miguel Ángel Rodríguez y de Alberto González Amador no son solo suyas: son el síntoma de un poder que ha perdido la vergüenza y confunde la propaganda con justicia.
En el fondo, no están contando su versión.
Están contando mentiras, y las cuentan con dinero público.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes
Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.
Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.
Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.
👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.
Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas
Contra el racismo institucional: Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le contestó con una palabra incómoda, pruebas
Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le ha contestado con lo único que desmonta la propaganda: pruebas. Y no las había. Ni de que la sanidad fuera a hundirse, ni de que la educación fuera a reventar, ni de que Madrid fuese a convertirse en una especie de apocalipsis administrativo por regularizar a personas migrantes.
El truco es viejo y miserable: primero deterioran lo público y luego culpan a quienes llegan buscando derechos, trabajo y una vida posible. No era gestión. Era racismo institucional con membrete oficial.
El artículo completo puede leerse en el primer comentario 👇
Y si queréis ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no agacha la cabeza: Donorbox.org/aliadas
Aimar Bretos toma ‘Hoy por hoy’ mientras la SER intenta vender normalidad donde huele a crisis
La SER intenta vender como relevo natural lo que suena demasiado a operación de poder.
Aimar Bretos asumirá Hoy por hoy el 31 de agosto, tras la salida de Àngels Barceló después de 21 años en la cadena y 7 al frente del programa. El problema no es Bretos. El problema es ese viejo truco de llamar “pluralidad” a lo que muchas veces significa presión editorial, ajuste interno y disciplina empresarial.
Porque cuando una periodista sale así, cuando compañeras y compañeros lamentan públicamente las formas, cuando la plantilla tiene que defender su profesionalidad, la palabra independencia empieza a sonar menos a principio y más a decorado.
A lo que llaman relevo quizá haya que llamarlo por su nombre: una operación de despacho con música de sintonía.
👉 Artículo completo en el primer comentario.
💥 Puedes ayudarnos a seguir haciendo periodismo incómodo en Donorbox.org/aliadas.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir