Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La ONG Oxfam Intermón señala que ‘El virus de la desigualdad’ se está cobrando vidas y denuncian que «en lugar de quitar la ayuda a quienes más la necesitan, deberíamos pedirles a quienes pueden pagarla que paguen su parte justa»
Según la organización benéfica Oxfam, las ganancias que obtuvieron en 2020 las diez personas más ricas del mundo, quienes aumentaron su riqueza en medio billón de dólares, serían suficientes para vacunar al mundo entero y revertir la pobreza causada por la pandemia, que ha desencadenado la peor crisis laboral en nueve décadas y ha provocado el desempleo o el subempleo de cientos de millones de personas.
Este lunes se ha difundido un informe en el que Oxfam alerta del aumento de la brecha entre ricos y pobres. Mientras, desde el inicio de la pandemia, los diez hombres más ricos del mundo aumentaron su riqueza en 540 mil millones, al menos 200 millones de personas podrían haber caído en la pobreza y necesitarán más de una década para recuperarse de ese impacto económico.
El informe destaca además que si los gobiernos lograran reducir la desigualdad en el mundo en un 2% anual, conseguirían salvar de la pobreza a esos 200 millones de personas en tres años en vez de en una década.
Sin embargo, mientras la riqueza de los más ricos aumenta, las ayudas a los países más pobres se están viendo recortadas. “Cortar la ayuda cuando la pobreza está aumentando tan abruptamente mientras se permite a los multimillonarios acumular una riqueza cada vez mayor es espantoso. En lugar de quitar la ayuda a quienes más la necesitan, deberíamos pedirles a quienes pueden pagarla que paguen su parte justa», señaló el director ejecutivo de Oxfam en el Reino Unido, Danny Sriskandarajah.
La desigualdad económica se está cobrando vidas. Por ejemplo, en Brasil, los afroamericanos tienen un 40% más de probabilidades de morir por COVID-19 que los blancos; en Estados Unidos, si la tasa de mortalidad de afroamericanos y latinos hubiera sido la misma que la de los blancos, 22.000 afroamericanos y latinos seguirían con vida y las zonas más pobres de Estados como España, Francia o Reino Unido presentan tasas de infección y mortalidad claramente más elevadas que las del resto…
Sriskandarajah, ha señalado que «el virus golpeó un mundo que ya era profundamente desigual y sin una acción urgente para que nuestras economías funcionen para todos, las cosas van a empeorar mucho, mucho más».
“Miles de millones de personas vivían al límite cuando comenzó la pandemia y no tenían recursos ni apoyo para capear esta feroz tormenta. En países de todo el mundo vemos personas que luchan por alimentar a sus familias y mantener un techo sobre sus cabezas, mientras que el empleo remunerado se vuelve más difícil de conseguir, pero al mismo tiempo, una pequeña cantidad de personas se han embolsado más dinero en nueve meses del que podrían gastar en toda su vida», añadió.
Los gobiernos deben garantizar un acceso universal a la vacuna contra la COVID-19
Para Sriskandarajah estos hechos son vergonzosos y aseguró que los gobiernos no pueden seguir mirando para otro lado, deben actuar. A su juicio, una tributación justa sobre los más ricos podría ayudar con la recuperación mundial, recaudar más dinero para combatir la pobreza y ayudar a dar forma a sociedades más igualitarias.
En diciembre de 2020, Argentina aprobó un gravamen a los súper ricos para ayudar a pagar las medidas del coronavirus, incluida la compra de suministros médicos y ayuda para las pequeñas y medianas empresas en dificultades.
Pero el director de Oxfam no es el único que opina que se debería aprobar un nuevo impuesto a las personas más ricas para ayudar a enfrentar la crisis derivada de la pandemia de coronavirus y seguir el ejemplo de Argentina, el magnate estadounidense Morris Pear piensa lo mismo.
Por otra parte, el director de Oxfam Intermón, Franc Cortada, considera que “la lucha contra la desigualdad debe ser un elemento fundamental del rescate económico y los esfuerzos de recuperación” y que los gobiernos deben “garantizar un acceso universal a las vacunas contra la COVID-19 y a prestaciones por desempleo para las personas que pierdan su trabajo”, así como “asegurar el acceso del conjunto de la población a servicios de salud, atención social y educación de calidad”, garantizando para ello “que las personas y empresas más ricas paguen los impuestos que en justicia les corresponden”.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
El veto sindical a la Policía Nacional empieza a resquebrajarse
La anomalía democrática ya no cabe debajo de la alfombra. Dos tribunales superiores de justicia, el del País Valencià y el de Madrid, han admitido a trámite sendas demandas de agentes de la Policía Nacional contra una prohibición que huele a otro tiempo: la que les impide afiliarse a sindicatos de clase, interprofesionales, como CNT, CGT, UGT o CCOO. La pelea apunta directamente al artículo 28 de la Constitución, que reconoce la libertad sindical, y al artículo 14, que garantiza la igualdad y la no discriminación. Fechas y cifras importan: la norma que ahora se discute fue aprobada en 2015, bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, y afecta a un cuerpo donde la escala básica suma más de 70.000 agentes.
Esta es la democracia estadounidense: 88 corporaciones no pagaron impuestos federales y regaron la política con 852 millones
La democracia estadounidense tiene una liturgia muy solemne. Banderas, discursos sobre la libertad, himnos, padres fundadores, ceremonias patrióticas y presentadores de televisión hablando de “oportunidad”. Luego llega la letra pequeña. Y la letra pequeña dice esto: 88 grandes corporaciones que no pagaron ni un dólar de impuesto federal sobre la renta empresarial en el año fiscal 2025 gastaron unos 852 millones de dólares en lobby y contribuciones electorales durante los últimos ciclos políticos.
No es una anomalía. Es el sistema funcionando.
Trump aprieta el cerco petrolero a Cuba y llama “libertad” al castigo colectivo
El 11 de junio, Marco Rubio anunció nuevas sanciones contra Unión Cuba-Petróleo, CUPET, la empresa estatal cubana de petróleo y gas. No fue un gesto administrativo. No fue una nota técnica del Departamento de Estado. Fue otro giro de tuerca contra una población que ya vive entre apagones, falta de combustible, problemas de transporte, hospitales tensionados y una economía castigada por 65 años de embargo estadounidense. Lo llaman presión. Lo llaman democracia. Lo llaman “apoyo al pueblo cubano”. Pero cuando una sanción corta energía, encarece comida, complica medicinas y deja a la gente sin movilidad, el nombre honesto es otro: castigo colectivo.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y viejo militante del cambio de régimen, defendió la medida acusando al Gobierno cubano de usar la energía como herramienta de represión, enriquecimiento y control social. El guion es conocido. Primero se asfixia un país. Luego se acusa al país asfixiado de no respirar bien. Después se presentan las consecuencias del bloqueo como prueba de que hacía falta más bloqueo. La maquinaria imperial funciona así: provoca la herida, señala la sangre y vende la amputación como tratamiento.
Vídeo | Más de 30.000 personas ya han visto el #ReportajeSR sobre cómo Israel está cambiando las reglas del mundo
El nuevo trabajo de Reportajes SR, con Olga Rodríguez, analiza por qué lo que ocurre en Gaza no es solo una tragedia palestina, sino una advertencia global sobre la impunidad, el derecho internacional y la ley del más fuerte. Más de 30.000 personas han visto…
Vídeo | La batalla cultural ultra no empezó ayer: nuevo #ReportajeSR este domingo 14
El domingo 14, a las 15:00, estrenamos en nuestro canal de YouTube un nuevo #reportajesr: “Cómo la extrema derecha está ganando la batalla cultural”. La primera parte lleva un título que debería funcionar como advertencia: “Esto no empezó ayer”.
El reportaje, presentado por Patricia Salvador y dirigido por Lea Gugelmann, periodistas de Spanish Revolution, ya está disponible de forma anticipada para suscriptoras y suscriptores del canal.
Porque sí, la extrema derecha no empieza siempre gritando censura, deportaciones, recortes o mano dura. A veces empieza antes. Mucho antes. Empieza alterando el lenguaje. Empieza llamando “libertad” al privilegio de quienes más tienen. Empieza llamando “familia” a un modelo único y obediente. Empieza llamando “patria” a una frontera moral. Empieza llamando “sentido común” a una agenda profundamente reaccionaria.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir