¿Por qué tanto interés en el rearme?: la economía alemana necesita el capitalismo bélico para salvarse
Las mismas fortunas que crecieron bajo la sombra del Tercer Reich vuelven a alimentarse del negocio de la guerra
La tauromaquia sí, las ONG no: Mazón dilapida dinero público mientras Vox impone su agenda
El Consell valenciano desvía casi medio millón de euros a promocionar la tauromaquia mientras desmantela políticas de cooperación y memoria histórica.
El Estado criminaliza al estudiantado que planta cara a la extrema derecha
Una protesta pacífica en la Universidad Complutense termina con siete estudiantes imputadas por delitos de odio.
La Audiencia de Barcelona resucita la inquisición: procesar por satirizar un belén
Hazte Oír y la judicatura se dan la mano para criminalizar el humor y disciplinar la libertad de expresión
De Erdogan a Netanyahu: la hipocresía occidental ya no se disimula.
Mientras Netanyahu masacra Gaza y Erdogan aplasta la oposición, la UE y EEUU aplauden o miran hacia otro lado
Ayuso se cuelga medallas con dinero del Estado: así manipula la Comunidad de Madrid las ayudas al transporte
La presidenta madrileña oculta que la gratuidad del abono para menores de 15 años es una medida estatal financiada con 355 millones de euros
Un error de dedo que desnudó el Estado: lo que reveló el chat filtrado de seguridad nacional de EE. UU.
El escándalo del chat filtrado ha dejado en evidencia una administración que trivializa la guerra, maltrata los protocolos de seguridad y se protege tras un muro de lealtades personales.
Vox y la policía contra la disidencia estudiantil: persecución, montaje y represión
La ultraderecha quiere reventar las aulas con denuncias y amenazas, pero el estudiantado no se calla
Ayuso, fiscalía y mentiras de Estado: el correo que desmonta al novio presidencial
El mismo hombre que denunció una filtración por parte del fiscal general ocultó que había enviado su confesión a terceros ajenos a la causa.
Hollywood no protege del apartheid israelí
La represión no entiende de Oscars ni de focos: a Hamdan Ballal y secuestraron mientras sus hijas lloraban al otro lado de la puerta
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‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene
Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.
Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.
Y eso cambia la escala del problema.
‘MANGOS’, parte 7 | Google: la inteligencia artificial que no necesita pedir permiso porque ya vive en tu móvil
Google lleva años vendiéndose como una puerta al conocimiento. Una caja blanca. Un logo simpático. Una promesa infantil de acceso universal a la información. Durante mucho tiempo funcionó. Buscar algo en Internet era “googlearlo”, como si una empresa privada hubiera conseguido convertirse en verbo sin que eso pareciera un problema político. Y ahí empezó todo. Cuando una compañía logra confundirse con una acción cotidiana, ya no compite en un mercado. Organiza el mercado.
Ahora Google forma parte de los MANGOS, el nuevo club de gigantes tecnológicos que aspiran a dominar la inteligencia artificial: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX. Es, junto a Meta, una de las supervivientes del viejo bloque de las GAFAM. No ha llegado a esta fase desde fuera. No es una recién llegada con hambre de disrupción. Es una de las corporaciones que ya moldeaban Internet antes de que ChatGPT encendiera la fiebre global el 30 de noviembre de 2022.
Su ventaja es brutal. Google no necesita convencer a medio mundo de entrar en su ecosistema porque medio mundo ya vive dentro. El buscador, Gmail, YouTube, Maps, Android, Chrome, Google Docs, la nube, la publicidad. Una arquitectura entera de dependencia cotidiana. La inteligencia artificial no aterriza ahí como un producto nuevo, sino como una capa añadida sobre una infraestructura existente. Gemini no tiene que llamar a la puerta. La puerta es suya.
‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
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