Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El portavoz de Compromís en el Congreso de los Diputados, Joan Baldoví, ha reaccionado este jueves al mensaje que compartió el presidente del Partido Popular de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón.
Carlos Mazón lanzaba en redes un tuit sobre el colapso de la sanidad pública en la región valenciana y aseguró que “una sociedad que avanza y mira hacia adelante no puede funcionar con una sanidad colapsada”.

En el tuit, Mazón defendió que desde su partido “proponemos limitar por ley las listas de espera quirúrgicas”. “Tenemos un proyecto serio para que la sanidad sea un orgullo en la Comunitat Valenciana”, señaló.
Una sociedad que avanza y mira hacia adelante no puede funcionar con una sanidad colapsada. Desde el @ppcv proponemos limitar por ley las listas de espera quirúrgicas. Tenemos un proyecto serio para que la sanidad sea un orgullo en la Comunitat Valenciana.
— Carlos Mazón (@carlos_mazon_) August 25, 2022
Joan Baldoví, sin embargo, no concuerda con el punto de vista de Mazón y no ha dudado en responder al presidente del PPCV y lo ha hecho lanzando un duro dardo contra Ayuso: “Gracias Carlos. Ahora se lo decimos a tu compañera, Isabel Díaz Ayuso, a ver si deja ya de colapsar la sanidad madrileña”.
“Ah, y de paso, que deje de privatizarla, como hacíais vosotros con la sanidad pública valenciana”, ha sentenciado el portavoz de Compromís en la Cámara Baja, con una respuesta que se ha hecho viral en redes sociales.
Gracias Carlos. Ahora se lo decimos a tu compañera, Isabel Díaz Ayuso, a ver si deja ya de colapsar la sanidad madrileña.
— Joan Baldoví 😉 (@joanbaldovi) August 25, 2022
Ah, y de paso, que deje de privatizarla, como hacíais vosotros con la sanidad pública valenciana. https://t.co/TpoyzEe3D2
Durante esta semana la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid ha señalado que la implantación de las videoconferencias en urgencias supone «un serio deterioro» de la calidad de la asistencia sanitaria y que «puede provocar graves problemas de salud a las personas».
Una mujer se quejó a principios de esta semana en redes sociales por la forma en la que la habían atendido en las urgencias del Hospital de Villalba. La paciente acudió porque había empeorado su dolor de ciática y no podía caminar. Cuando llegó al hospital, observó que la doctora la iba a atender a través de la webcam y no iba a tener una exploración.
El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, defendió este jueves la atención telemática que realizó este centro hospitalario a la enferma en urgencias debido a que «es un proceso validado que sigue los criterios estrictamente clínicos».
«La atención sanitaria de urgencias necesita una atención presencial debido a que la exploración física es una parte fundamental para el buen diagnóstico y tratamiento de los enfermos. Debería ser exigible la atención presencial a todas las urgencias», ha subrayado la entidad en un comunicado.
Asimismo, la asociación ha recalcado que este tipo de actuaciones «pone en relieve que la privatización sanitaria, al buscar la rentabilidad y el ahorro económico por encima del derecho a la salud de las personas, acaba afectando negativamente a la asistencia sanitaria».
«El Gobierno autonómico tiene la obligación legal de llevar a cabo las acciones necesarias para garantizar que en todos los centros que tienen financiación pública se lleve a cabo una atención presencial en todos los casos de urgencias», ha insistido la entidad en un comunicado.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir