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En respuesta a las declaraciones del futbolista Cristiano Ronaldo sobre su decisión de fichar por el club saudí Al-Nassr, Dana Ahmed, investigadora de Amnistía Internacional sobre Oriente Medio, ha declarado:
«El fichaje de Cristiano Ronaldo por el Al-Nassr es un ejemplo más de la política de lavado de imagen deportivo de Arabia Saudí. Es muy probable que las autoridades saudíes promuevan la presencia de Ronaldo en el país como medio para distraer la atención del terrible historial de derechos humanos del país. En lugar de loar las bondades de Arabia Saudí, Ronaldo podría utilizar su considerable repercusión pública para llamar la atención sobre los problemas de derechos humanos en el país.
«Arabia Saudí ejecuta regularmente a personas por delitos como asesinato, violación y contrabando de drogas. En un solo día del año pasado, 81 personas fueron condenadas a muerte, muchas de las cuales fueron juzgadas en juicios manifiestamente injustos. Las autoridades también siguen reprimiendo la libertad de expresión y de asociación, con duras penas de prisión impuestas a defensores y defensoras de los derechos humanos, activistas de los derechos de la mujer y otros activistas políticos.
«Cristiano Ronaldo no debe permitir que su fama y su estatus de celebridad se conviertan en una herramienta del lavado de imagen deportivo saudí. Podría aprovechar su estancia en Al-Nassr para hablar de los innumerables problemas de derechos humanos que existen en el país.»
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