Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Una demostración internacional que expone la cobardía de los gobiernos y la fuerza de los pueblos.
UNA FLOTA QUE ROMPE EL SILENCIO
El 31 de agosto de 2025 partió desde el puerto de Barcelona la Global Sumud Flotilla, una caravana marítima de dimensiones históricas. Treinta barcos, más de 200 personas y 44 nacionalidades distintas se lanzaron al Mediterráneo con un objetivo claro: romper el bloqueo israelí sobre Gaza y abrir un corredor humanitario. Se sumarán, en los próximos días, otros barcos en Túnez e Italia, hasta alcanzar 60 embarcaciones y unas 500 personas a bordo.
Los organizadores lo han definido como “la mayor flotilla de la historia”, superando a todas las anteriores desde que en 2008 comenzaron estas expediciones. La palabra sumud significa en árabe “perseverancia”, un concepto que resume tanto la resistencia palestina como el compromiso de quienes han decidido arriesgar su libertad, e incluso su vida, por desafiar a Israel.
Entre las figuras más reconocidas están Greta Thunberg, Ada Colau y el activista brasileño Thiago Ávila, que ya fue interceptado en junio por el ejército israelí a 100 millas de la costa gazatí. También viajan diputadas y diputados de diferentes países, médicos, periodistas y activistas. Y, a bordo de uno de los barcos, está nuestro compañero Néstor Prieto, analista internacional, que informará cada día de la travesía.
El puerto de Barcelona se llenó de banderas palestinas y gritos de “Free Palestine” al ver partir las embarcaciones. La ciudad ofreció un contraste brutal con la parálisis de los gobiernos europeos, incapaces de imponer sanciones a Israel pese a las matanzas televisadas en directo.
PACIFISMO ANTE LA AMENAZA ARMADA
La flotilla cuenta con protocolos estrictos. Todas las personas han pasado entrenamientos, simulacros de asaltos y talleres de desobediencia civil no violenta. El objetivo es impedir que se repita la masacre del Mavi Marmara en 2010, cuando soldados israelíes asesinaron a diez activistas turcos en aguas internacionales.
Cada embarcación incluye un capitán, tripulación básica, una personalidad reconocida en su país, personal médico y al menos un comunicador. El diseño es consciente: se trata de un movimiento civil, plural y pacífico. Pero no por ello menos peligroso. Israel ya ha demostrado en múltiples ocasiones que el derecho internacional le resulta irrelevante.
El cirujano Yacine, que trabajó dos años en Gaza y ahora navega en la flotilla, lo expresó sin adornos: “Estoy emocionado, pero sé que nos pueden interceptar. Me preocupa la violencia desproporcionada del ejército israelí y el tiempo que podamos pasar en prisión”. Su testimonio conecta con el miedo colectivo, pero también con la decisión firme de seguir adelante.
El carácter masivo de esta expedición plantea un reto logístico y político a Tel Aviv. Interceptar 60 barcos y 500 personas exigiría una operación militar de gran envergadura. Expondría de nuevo a Israel como potencia colonizadora y represora ante la opinión pública internacional, cada vez más sensibilizada con el genocidio en Gaza.
La activista sueca Greta Thunberg fue contundente antes de zarpar: “Es aterrador cómo la gente sigue con su vida normal mientras el genocidio de Israel sobre Gaza se retransmite en directo en sus teléfonos”. Sus palabras golpean contra una realidad que Europa prefiere callar: las imágenes de miles de niñas y niños palestinos mutilados o asesinados, convertidas en rutina en los noticiarios.
Este viaje no es solo un gesto solidario. Es un acto de acusación colectiva contra un orden internacional que protege al verdugo y abandona a la víctima. Una travesía que demuestra que la dignidad, cuando se organiza, puede navegar más lejos que los misiles.
La flotilla no lleva armas. Lleva alimentos, medicinas y la convicción de que la humanidad no se rinde.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Vídeo | Dignidad contra la FIFA: el vídeo que desmonta el antirracismo de escaparate ya supera el millón de reproducciones
Nuestro vídeo sobre el gesto de Hossam Hassan contra el racismo ya supera más de 1 millón de reproducciones en apenas unas horas en nuestras redes. Y no es casualidad. La escena resume, en pocos segundos, una de las grandes hipocresías del fútbol global: la FIFA puede inventar símbolos, campañas y protocolos contra el racismo, pero cuando alguien los usa para denunciar una situación incómoda, el sistema mira hacia otro lado.
Vídeo | Votar al lobo: cuando la clase trabajadora compra el discurso de quienes la quieren más débil
Es el gran éxito político de la derecha: lograr que parte de la clase trabajadora mire hacia abajo con rabia y hacia arriba con obediencia. Que se enfade más con quien cobra una ayuda que con quien especula con su vivienda. Que sospeche más de una baja médica que de los beneficios empresariales. Que crea que pedir derechos es ser vago, pero acumular millones es mérito.
Nuestro vídeo lo resume sin anestesia: votar al lobo tiene consecuencias. No para los de arriba, que siempre tienen salida. Las consecuencias las pagan quienes dependen de un salario, de una sanidad pública, de una pensión, de un convenio, de una baja, de una vivienda digna.
Porque la política no es una camiseta de fútbol. No se vota para quedar bien con el jefe, ni para parecer más “moderado”, ni para repetir lo que dice la tertulia de la mañana. Se vota sabiendo de qué lado cae cada medida cuando llega la factura.
Si trabajas para vivir, no votes a quienes gobiernan para que otros vivan de tu trabajo.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir