Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Cuando la responsabilidad se diluye hacia arriba y la violencia se justifica hacia abajo
La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, ha decidido parapetarse tras la cadena de mando. Según reveló Axios el 27 de enero de 2026, Noem aseguró que “todo lo que he hecho ha sido por orden del presidente y de Stephen”, en referencia directa a Donald Trump y a su arquitecto ideológico en materia migratoria, Stephen Miller. La frase no es una anécdota. Es una coartada política.
La declaración llega tras dos muertes en Minneapolis que han encendido las alarmas. El sábado 24 de enero de 2026, agentes federales mataron a Alex Pretti, 37 años. A principios de mes, en la misma ciudad, un agente del Immigration and Customs Enforcement disparó y mató a Renee Good, también 37 años, madre. Dos personas muertas en menos de 30 días. Dos relatos oficiales que se desmoronan.
La administración sostuvo que Pretti pretendía “masacrar” a agentes y que el hecho de estar armado probaba su intención criminal. Ese argumento choca con la evidencia en vídeo y con una contradicción incómoda: sectores que se reivindican como defensores de la Segunda Enmienda rechazaron que portar un arma equivalga a una amenaza inminente. La versión oficial, difundida con prisa, fue cuestionada incluso dentro de la Casa Blanca por falta de información completa antes de hacerse pública. En paralelo, Miller calificó a Pretti de “asesino”, un término que no se sostiene con los hechos conocidos.
UNA CADENA DE MANDO PARA EVADIR RESPONSABILIDADES
El movimiento de Noem es clásico. Desplazar la responsabilidad hacia arriba cuando el coste político se vuelve insoportable. “Obedecía órdenes”, dice la secretaria. El problema no es solo quién da las órdenes, sino qué órdenes se dan y con qué consecuencias. La securitización de la política migratoria ha convertido a personas en objetivos y a barrios en teatros de operaciones.
Minneapolis no se ha limitado a denunciar. La ciudad ha demandado a la administración federal por el despliegue del ICE. No es un gesto simbólico. Es la respuesta institucional a una práctica que normaliza la fuerza letal y la envuelve en un discurso de guerra preventiva. Cuando una secretaria reconoce que actúa bajo directrices políticas, la línea entre seguridad y propaganda se borra.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, intentó cerrar filas el 27 de enero de 2026, subrayando la cercanía entre Trump y Miller. El mensaje es nítido: no hay fisuras. Pero el ruido interno filtrado a Axios habla de confusión, de briefings incompletos, de relatos oficiales publicados sin consenso. En ese contexto, la frase de Noem no aclara, empeora.
Porque si todo se hace “por orden”, nadie responde. Si el relato se impone antes que los hechos, la verdad llega tarde. Y cuando llega, suele hacerlo después de los disparos.
VIOLENCIA DE ESTADO, RELATO Y DAÑOS COLATERALES
El patrón se repite. Se presenta a la persona fallecida como amenaza. Se enfatiza el arma. Se ocultan los matices. La presunción de culpabilidad se construye post mortem. En el caso de Pretti, funcionarios aseguraron que “blandió” un arma; el vídeo disponible contradice esa afirmación. En el de Good, una madre muerta por un agente federal, el silencio pesa.
No es un debate abstracto. Son dos muertes en una ciudad concreta, en enero de 2026, bajo una estrategia política concreta. La administración convierte la migración en un problema de orden público y externaliza la culpa cuando el resultado es letal. Noem se protege con el paraguas del mando. Miller endurece el lenguaje. Trump capitaliza la confrontación. El círculo se cierra.
En esta lógica, la seguridad no se mide por derechos protegidos sino por cuerpos neutralizados. Las y los vecinos quedan atrapados entre operativos federales y comunicados. Las y los agentes reciben mensajes políticos que premian la dureza. Y cuando algo sale mal, la cadena de mando sirve de escudo.
No hay que exagerar para entender el riesgo. La ciudad de Minneapolis demanda al Gobierno. Dos personas de 37 años muertas en semanas. Versiones oficiales desmentidas por imágenes. Una secretaria que admite obediencia. Un asesor que etiqueta sin pruebas. Un presidente que avala. Las fechas y las cifras importan porque delimitan responsabilidades.
El problema no es una frase filtrada. Es un modelo. Un modelo que sustituye la rendición de cuentas por consignas, la investigación por adjetivos, la prevención por fuerza, y la política por miedo. Y mientras la responsabilidad se pasa de mano en mano, la violencia queda.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes
Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.
Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.
Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.
👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.
Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas
Contra el racismo institucional: Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le contestó con una palabra incómoda, pruebas
Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le ha contestado con lo único que desmonta la propaganda: pruebas. Y no las había. Ni de que la sanidad fuera a hundirse, ni de que la educación fuera a reventar, ni de que Madrid fuese a convertirse en una especie de apocalipsis administrativo por regularizar a personas migrantes.
El truco es viejo y miserable: primero deterioran lo público y luego culpan a quienes llegan buscando derechos, trabajo y una vida posible. No era gestión. Era racismo institucional con membrete oficial.
El artículo completo puede leerse en el primer comentario 👇
Y si queréis ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no agacha la cabeza: Donorbox.org/aliadas
Aimar Bretos toma ‘Hoy por hoy’ mientras la SER intenta vender normalidad donde huele a crisis
La SER intenta vender como relevo natural lo que suena demasiado a operación de poder.
Aimar Bretos asumirá Hoy por hoy el 31 de agosto, tras la salida de Àngels Barceló después de 21 años en la cadena y 7 al frente del programa. El problema no es Bretos. El problema es ese viejo truco de llamar “pluralidad” a lo que muchas veces significa presión editorial, ajuste interno y disciplina empresarial.
Porque cuando una periodista sale así, cuando compañeras y compañeros lamentan públicamente las formas, cuando la plantilla tiene que defender su profesionalidad, la palabra independencia empieza a sonar menos a principio y más a decorado.
A lo que llaman relevo quizá haya que llamarlo por su nombre: una operación de despacho con música de sintonía.
👉 Artículo completo en el primer comentario.
💥 Puedes ayudarnos a seguir haciendo periodismo incómodo en Donorbox.org/aliadas.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir