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La expresidenta madrileña Esperanza Aguirre aprovechó los servicios del excomisario Villarejo para que este mediara en el archivo de la causa abierta contra ella por darse a la fuga tras aparcar indebidamente en la Gran Vía de la capital y darse a la fuga.
Esperanza Aguirre recurrió a los servicios del excomisario Villarejo para que se archivara su causa por darse a la fuga después de aparcar mal en la Gran Vía.
Un caso que la Audiencia Provincial de Madrid acabó instruyendo como falta, y no como delito, y que finalmente se archivó tras una reforma del Código Penal.
Así lo ha revelado el diario El País, que este martes ha publicado nuevos audios que relacionan directamente a Villarejo con ex altos cargos del PP.

Cabe recordar que el hecho ocurrió el 3 de marzo de 2014, cuando Esperanza Aguirre estacionó su coche en un carril bus de la Gran Vía para sacar dinero de un cajero, cuando fue intervenida por la Policía Municipal.
Cuando los agentes fueron a multar a Aguirre esta arrancó el coche golpeando la moto de uno de los policías en cuestión y se daba a la fuga.
Aunque por estos hechos se abrió una causa en el juzgado de Plaza Castilla, el juez rechazó investigar los mismos como un delito penal, si bien un recurso presentado por Transparencia y Justicia, que ejercía de acusación popular, llevó a Aguirre a ser investigada por desobediencia.
En la conversación desvelada Aguirre asegura que «Transparencia y Justicia es» su «verdugo». Cuando Villarejo responde que «no es exactamente así la cosa» y reconoce ser «admirador» de la dirigente popular «de toda la vida», Aguirre contesta tajante: «¿Pero qué me estás contando? ¿Y entonces cómo pones ese recurso?».
«‘¡Joé!’, pues no te puedes imaginar el peso que me quitas de encima», le dice Aguirre, cuando Villarejo le asegura que solucionará el asunto. Es en este preciso momento cuando entra en escena Armengol, que participa en la maniobra para evitar los problemas judiciales que se avecinaban para Aguirre.
Villarejo explica que van actuar de tal manera que parezca que sus abogados «son muy torpes», y que «el momento procesal» se dará cuando la propia expresidenta declare. Armengol advierte: «Ahí habría que verlo… La pueden llamar a declarar o no…». Y Aguirre ya habla con confianza con Villarejo: «Mira, Pepe, la clave para mí es que Transparencia y Justicia no pida… ¿Cómo se llama?».
Villarejo continúa explicándole su plan: «La clave es que cuando tú declares, a raíz de tu declaración, digas que nos hemos equivocado y que entendemos que el tema es falta». Pero Aguirre lo quiere todo más fácil: «No te pido ni eso. Con que no pidas diligencias… O sea, ¿de qué tengo miedo yo? (…) No se trata solo de que no tomes iniciativas, sino de que cuando te pregunten…».
El excomisario insiste en que le guardará las espaldas: «Cuando pregunte le diré: ‘nada’. Nada. Ya está en toda sustanciada». Pero Aguirre no ve clara esta operación: «Y, si no contestas, ¿qué pasa? Es mejor aún».
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