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Considera el obispo que el Gobierno ha querido rematar a la España «tradicionalmente católica» con la ley de la eutanasia y la nueva ley educativa
El pasado jueves 18 de marzo, el Congreso de los Diputados vivía un día histórico después de que la Cámara baja aprobara definitivamente la ley que despenaliza la eutanasia y que regula su procedimiento, que entrará en vigor dentro de tres meses.
España se convierte así en el sexto país del mundo que ha legalizado esta práctica y permite tanto que el paciente se autoadministre el medicamento que provoca la muerte con supervisión médica (suicidio asistido) como la eutanasia: la administración por parte del médico de la sustancia al enfermo terminal.
La ayuda a morir se prestará en centros sanitarios o en el domicilio del enfermo y podrán solicitarla las personas mayores de edad que sufran «una enfermedad grave e incurable» o un «padecimiento grave, crónico e imposibilitante» que afecte a su autonomía y les genere un «sufrimiento físico o psíquico intolerable».
Para ello, deberán presentar su solicitud en dos ocasiones por escrito y tras dos procesos deliberativos y si cumplen los requisitos, recibirán la ayuda a morir en torno a 35 días después.

Tras la reciente aprobación de la ley de la eutanasia, el obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, ha escrito una carta para mostrar su disconformidad y ha acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de convertir España en un campo de exterminio.
Pero esta no es la única que desagrada a Reig Pla, que también se ha mostrado contrario al divorcio, la despenalización del aborto o el matrimonio igualitario. El obispo critica ese «tsunami de leyes» que ha que ha derivado en «la puntilla final» que, a su juicio, son la nueva ley de educación y la ley de eutanasia.
En la carta se puede leer: «Avanzada la llamada transición política, y con una Constitución española llena de ambigüedades, las fuerzas laicistas unidas a las fuerzas políticas partidarias de la relativización cultural, moral y religiosa de nuestro pueblo, han conseguido, con la aprobación de leyes que permiten destruir la vida por nacer, tanto en el seno materno como en los laboratorios, y ahora con la aprobación de la Ley de la eutanasia, convertir a España en un campo de exterminio».
Además, el obispo de Alcalá de Henares señala que el Gobierno está formado por «bárbaros» que «le tenían ganas a España». «Esta es la hora en la que vuelven los ‘bárbaros’ que, embriagados de poder, no saben sostener la casa común, el hogar familiar que ha significado y significa España», añade.
Ante estas palabras, El PSOE de la localidad ha exigido en un comunicado al obispo que pida «perdón por sus inaceptables declaraciones», al mismo tiempo que le han instado a «dejar de proferir sus ya demasiado habituales exabruptos verbales».
Los socialistas han recriminado al obispo estar «más empeñado en polemizar, polarizar y dividir» a la sociedad, que en «avanzar y profundizar en la concordia que predica la fe cristiana».
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