Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El odio se convierte en programa de gobierno mientras los menores migrantes son señalados como enemigos públicos.
EL RACISMO COMO PROGRAMA POLÍTICO
Isabel Díaz Ayuso ha dejado de fingir. Su discurso ya no se diferencia del de Santiago Abascal. La presidenta madrileña habla de “menores más agresivos” y acusa al Gobierno central de “multiplicar” la llegada de migrantes, mientras la ultraderecha aplaude. La “voxerización” de Ayuso es un hecho: ha asumido la agenda del miedo, del odio y del chivo expiatorio.
En Madrid, el foco vuelve a ponerse en el centro de Hortaleza, convertido en un polvorín por las propias decisiones de la Comunidad. Allí conviven más de 100 jóvenes en un espacio con 30 plazas. La sobreocupación, la falta de recursos y el abandono institucional son el escenario perfecto para que la derecha saque rédito político con cada desgracia. Se señala al menor migrante, nunca al gobierno que desmantela la protección.
Mientras tanto, Ayuso escoge qué agresiones condenar. Si el agresor es migrante, micrófono abierto y frases de alarma. Si la víctima es una mujer asesinada por su pareja, silencio, negacionismo y recortes. No es casualidad. El Gobierno de la Comunidad pasó de impulsar 4.770 campañas educativas contra la violencia machista a solo 30. Ayuso no combate la violencia: la instrumentaliza para alimentar prejuicios.
DE HORTALEZA A LA HISTORIA: EL OLVIDO SELECTIVO
El caso de Hortaleza no es un hecho aislado. Cada ataque racista en sus inmediaciones responde a un patrón. Primero se señala desde el poder, después aparecen encapuchados que agreden a los chavales. Hace unos días, dos menores fueron apaleados a las puertas del centro, uno de ellos tuvo que ser hospitalizado. Las palabras de Ayuso son gasolina para quienes convierten el racismo en violencia física.
Lorena Morales, del PSOE madrileño, lo dijo con crudeza: “Cada día tengo más miedo por mi hijo”. Morales habla desde la experiencia. Su propio hijo llegó a España como menor no acompañado. Como recuerda, “nuestros abuelos también fueron esos MENAS” que buscaron una vida digna en Francia, Alemania o Suiza. El recuerdo de la emigración española se borra deliberadamente para justificar el odio.
Más Madrid también lo denuncia: la presidenta niega la violencia machista como fenómeno estructural y solo reconoce las agresiones que sirven para difundir su racismo. No hay empatía, no hay política social, solo cálculo electoral. Mientras, el PP anuncia que llevará al Tribunal Supremo el decreto de reparto de menores no acompañados aprobado por el Gobierno central. Será el tercer recurso en menos de seis meses. Una guerra judicial que no pretende mejorar la vida de los menores, sino blindar competencias para seguir desatendiéndolos.
El contraste es obsceno. La Comunidad que gasta millones en condecoraciones religiosas o campañas de autobombo mantiene hacinados a adolescentes en condiciones indignas. Y cuando se producen incidentes, los usa para criminalizar a todo un colectivo. Ayuso convierte a los menores en enemigos internos, igual que la ultraderecha convierte a los migrantes en amenaza nacional.
El mensaje es claro: los pobres sobran, los migrantes sobran, las víctimas solo importan si sirven para mantener el relato del miedo.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Vídeo | Dignidad contra la FIFA: el vídeo que desmonta el antirracismo de escaparate ya supera el millón de reproducciones
Nuestro vídeo sobre el gesto de Hossam Hassan contra el racismo ya supera más de 1 millón de reproducciones en apenas unas horas en nuestras redes. Y no es casualidad. La escena resume, en pocos segundos, una de las grandes hipocresías del fútbol global: la FIFA puede inventar símbolos, campañas y protocolos contra el racismo, pero cuando alguien los usa para denunciar una situación incómoda, el sistema mira hacia otro lado.
Vídeo | Votar al lobo: cuando la clase trabajadora compra el discurso de quienes la quieren más débil
Es el gran éxito político de la derecha: lograr que parte de la clase trabajadora mire hacia abajo con rabia y hacia arriba con obediencia. Que se enfade más con quien cobra una ayuda que con quien especula con su vivienda. Que sospeche más de una baja médica que de los beneficios empresariales. Que crea que pedir derechos es ser vago, pero acumular millones es mérito.
Nuestro vídeo lo resume sin anestesia: votar al lobo tiene consecuencias. No para los de arriba, que siempre tienen salida. Las consecuencias las pagan quienes dependen de un salario, de una sanidad pública, de una pensión, de un convenio, de una baja, de una vivienda digna.
Porque la política no es una camiseta de fútbol. No se vota para quedar bien con el jefe, ni para parecer más “moderado”, ni para repetir lo que dice la tertulia de la mañana. Se vota sabiendo de qué lado cae cada medida cuando llega la factura.
Si trabajas para vivir, no votes a quienes gobiernan para que otros vivan de tu trabajo.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir