Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Si no se puede señalar a los responsables, ¿cómo les combatimos?
La reciente demanda interpuesta por Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, contra el periodista Xabier Fortes y colaboradores de TVE, es un recordatorio de cómo los privilegios políticos y económicos blindan a ciertos sectores ante el escrutinio público. En un acto que combina legalismo y oportunismo, González Amador busca judicializar lo que debería ser materia de debate público: su historial de fraude fiscal. Según los documentos presentados, el propio demandante admitió ante la Fiscalía haber cometido dos delitos fiscales por un total de 350.951 euros, un hecho que, lejos de desmentir, valida al denunciar su filtración.
El derecho al honor no puede ser un escudo contra la verdad. Cuando una figura vinculada al poder admite públicamente delitos fiscales, la sociedad tiene el derecho —y el deber— de exigir explicaciones, sin que ello implique persecuciones judiciales a quienes informan. Esta estrategia no es nueva: González Amador ya ha emprendido acciones similares contra figuras públicas como Reyes Maroto y María Jesús Montero, reclamando indemnizaciones que ascienden a decenas de miles de euros. Más que proteger su reputación, estas demandas parecen diseñadas para enviar un mensaje inequívoco: quien critique al poder, paga.
CENSURA ENCUBIERTA: EL PRECIO DE INFORMAR
Estas acciones legales son un golpe directo a la libertad de expresión y al ejercicio del periodismo. En un país donde la corrupción y el fraude fiscal representan uno de los mayores desafíos estructurales, las demandas contra periodistas y figuras críticas pretenden instaurar un clima de autocensura. Según datos de la Comisión Europea, España pierde anualmente cerca de 10.000 millones de euros en ingresos por evasión fiscal, una cifra que demuestra la gravedad del problema. Si no se puede señalar a los responsables, ¿cómo combatiremos estas prácticas?
El caso de González Amador va más allá de lo anecdótico. Refleja una tendencia preocupante: la judicialización de la crítica como herramienta para proteger intereses privados. Fortes, al igual que otros periodistas, ha señalado lo obvio: un defraudador confeso es, por definición, un defraudador confeso. Sin embargo, González Amador ha recurrido al Tribunal Supremo y exige indemnizaciones de hasta 40.000 euros por «intromisión ilegítima en su derecho al honor». Este recurso judicial no solo ahoga financieramente a quienes informan, sino que establece un peligroso precedente para quienes se atreven a fiscalizar el poder.
LOS VÍNCULOS ENTRE EL PODER Y EL FRAUDE FISCAL
La impunidad del fraude fiscal no es solo una cuestión económica, sino un síntoma de desigualdad estructural. Mientras las y los trabajadores soportan una presión fiscal desproporcionada, figuras vinculadas al poder se benefician de sistemas que les permiten evadir sus responsabilidades. González Amador no es una excepción. Su cercanía con Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, abre interrogantes sobre cómo estas relaciones de poder facilitan privilegios y protecciones legales que están fuera del alcance de la ciudadanía común.
No es casualidad que esta demanda se produzca en un contexto donde los servicios públicos sufren recortes drásticos mientras los grandes capitales encuentran resquicios legales para esquivar al fisco. Según datos de Oxfam Intermón, el 1% más rico evade impuestos equivalentes al presupuesto anual de educación en España. Mientras tanto, los hospitales carecen de personal, las y los jueces trabajan con recursos insuficientes y las colas del hambre no han desaparecido tras la pandemia.
Este caso es un microcosmos de una lucha mayor: la del pueblo contra un sistema diseñado para favorecer a los poderosos. Cada euro defraudado es un euro que no llega a las aulas, a las camas de hospital o a las viviendas sociales. Y cada vez que un periodista es demandado por señalar estas injusticias, la democracia retrocede un paso.
EL SILENCIO NO ES UNA OPCIÓN
La denuncia de González Amador contra Fortes y sus colaboradores es un intento descarado de desviar la atención de los verdaderos problemas: la desigualdad, el fraude y la corrupción estructural. Si el periodismo crítico es silenciado, ¿quién quedará para defender a las y los ciudadanos? La libertad de expresión y el derecho a la información no son negociables. Frente a los intentos de censura, el compromiso con la verdad debe ser inquebrantable.
El verdadero escándalo no es que se llame a un defraudador por su nombre, sino que aquellos que lo hacen sean perseguidos por ello.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes
Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.
Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.
Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.
👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.
Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas
Contra el racismo institucional: Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le contestó con una palabra incómoda, pruebas
Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le ha contestado con lo único que desmonta la propaganda: pruebas. Y no las había. Ni de que la sanidad fuera a hundirse, ni de que la educación fuera a reventar, ni de que Madrid fuese a convertirse en una especie de apocalipsis administrativo por regularizar a personas migrantes.
El truco es viejo y miserable: primero deterioran lo público y luego culpan a quienes llegan buscando derechos, trabajo y una vida posible. No era gestión. Era racismo institucional con membrete oficial.
El artículo completo puede leerse en el primer comentario 👇
Y si queréis ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no agacha la cabeza: Donorbox.org/aliadas
Aimar Bretos toma ‘Hoy por hoy’ mientras la SER intenta vender normalidad donde huele a crisis
La SER intenta vender como relevo natural lo que suena demasiado a operación de poder.
Aimar Bretos asumirá Hoy por hoy el 31 de agosto, tras la salida de Àngels Barceló después de 21 años en la cadena y 7 al frente del programa. El problema no es Bretos. El problema es ese viejo truco de llamar “pluralidad” a lo que muchas veces significa presión editorial, ajuste interno y disciplina empresarial.
Porque cuando una periodista sale así, cuando compañeras y compañeros lamentan públicamente las formas, cuando la plantilla tiene que defender su profesionalidad, la palabra independencia empieza a sonar menos a principio y más a decorado.
A lo que llaman relevo quizá haya que llamarlo por su nombre: una operación de despacho con música de sintonía.
👉 Artículo completo en el primer comentario.
💥 Puedes ayudarnos a seguir haciendo periodismo incómodo en Donorbox.org/aliadas.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir