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Spyware, drones, espionaje biométrico y extorsión digital: las herramientas de vigilancia masiva no solo amenazan la privacidad, sino que se han convertido en armas de represión contra movimientos sociales y medios de comunicación en todo el mundo. Desde el Sáhara Occidental hasta Palestina, pasando por Egipto o Siria, regímenes autoritarios usan tecnología de empresas europeas, estadounidenses e israelíes para controlar y silenciar cualquier forma de disidencia.
? «Israel ha convertido la ocupación en un negocio global», advierte la escritora palestina Shahd Abusalama, explicando cómo la industria de la vigilancia vende tecnologías “probadas en combate” para aplicar modelos de control a nivel mundial.
?️ El periodista Youssef M. Mouled denuncia que esta vigilancia digital no solo se usa en dictaduras, sino también en las fronteras y dentro de la propia Unión Europea, con cierres de webs, campañas de difamación y espionaje encubierto.
El negocio de la represión se ha normalizado y exige una regulación urgente antes de que estos sistemas destruyan las bases mismas de la democracia.
Lee el informe “Vigilancia Masiva en el Maghreb y el Mashreq”: https://buff.ly/4kfPz8J
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