Diario Público ha reflejado que en 2019 las Fuerzas Armadas generaron una huella de carbono equivalente a las emisiones de todos los coches de Madrid.
Público a través de un informe publicado por el Centro Delás de Estudios por la Paz, ha expuesto que «la seguridad militarizada tiene un papel esencial en el empeoramiento constante de la crisis ambiental a nivel planetario».
En cifras esto significa que «las emisiones generadas por las Fuerzas Armadas españolas en 2019 alcanzó el mismo nivel que las provocadas por todos los coches de la ciudad de Madrid durante el mismo año».

No es exclusivo del estado español puesto que las Fuerzas Armadas, en cuanto a emisiones de gases de efecto invernadero, «siguen parámetros similares a los de países como Francia y Alemania» y al mismo nivel que el resto de las fuerzas armadas europeas». Del mismo modo, indica que España emite un promedio de 7,46 toneladas de CO2 «por cada uno de sus 120.000 militares».
Chloé Meulewaeter, investigadora del Centro Delás y coautora del informe, como recoge el rotativo, advirtió sobre «la necesaria reducción de los gastos militares para reducir la adquisición de armamento o el número de efectivos», lo que contribuiría a su vez a «reducir el impacto de lo militar en la emergencia climática».
«Reclamamos además que los militares tengan que reportar sus emisiones, porque de momento no están obligados a hacerlo», afirmó Meulewater. Ya que «tanto las sustancias tóxicas y radiológicas vertidas en aguas, tierras y aire, como las operaciones militares aéreas, navales y terrestres, tienen consecuencias desastrosas para la sostenibilidad del planeta. Estas se traducen en alteración de ecosistemas, destrucción de hábitat, enfermedad, mortalidad o extinción de especies, con efectos que pueden durar durante un largo periodo de tiempo», concluye el estudio.
Desde Delàs aseguran que «la seguridad militarizada tiene un papel esencial en el empeoramiento constante de la crisis ambiental a nivel planetario. Papel que consiste en proteger a todos los agentes de poder no democráticos que, con objetivos muchas veces inconfesables de crecimiento continuo para el beneficio y lucro personal de sus minorías dirigentes, rompen los equilibrios sociales y eco-planetarios. Una protección de los pocos que dejan al margen a las grandes mayorías de población, a través de la llamada seguridad nacional».
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