Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Rodríguez ha reconocido que participó en la protesta pero que nunca agredió al agente: «No ocurrió nada de lo que dicen que ocurrió»
La Fiscalía del Tribunal Supremo ha pedido una condena de seis meses de cárcel para Alberto Rodríguez, secretario de organización y diputado de Unidas Podemos, por la supuesta agresión a un policía nacional en La Laguna en 2014. Según la Fiscalía, Rodríguez participó en los disturbios posteriores a una protesta en contra la ‘Ley Wert’ y pateó al policía causándole lesiones en una mano y una rodilla.
A Rodríguez le atribuyen un delito de atentado contra la autoridad y, además de la pena de cárcel, también le atribuyen un delito leve de lesiones con una multa de 540 euros. La Fiscalía también pide que indemnice al agente pateado con 250 euros.
El juez que ha instruido el caso decidió procesar al secretario de organización de Podemos al entender que hay indicios suficientes para, al menos, llevarle a juicio por la supuesta agresión a un agente de Policía Nacional.
Se trata de una condena inferior a la solicitada por el Ministerio Público cuando la causa se tramitó ante un juzgado de Canarias antes de que Rodríguez estuviese aforado ante el Tribunal Supremo, pidiendo entonces un año entero de presidio.
Una hipotética condena en estos términos, en caso de ser declarado culpable, no implicaría ni la entrada obligatoria en prisión del parlamentario ni la condena de inhabilitación que también solicita la Fiscalía implicaría la pérdida de su escaño aunque sí le impedirá presentarse a unas elecciones durante el medio año que dure la condena, si llega y coincide con algunos comicios.

Alberto niega lo ocurrido
Hasta la fecha, por lo pronto, el diputado de Unidas Podemos por Santa Cruz de Tenerife ha reconocido que participó en la protesta pero ha negado haber agredido al agente e, incluso, haber estado en ese momento en el lugar de los hechos. «No ocurrió nada de lo que dicen que ocurrió», afirmó a la salida de su declaración como imputado el pasado mes de marzo.
La causa fue llevada al Tribunal Supremo cuando Rodríguez adquirió el aforamiento como diputado, pero ya en su tramitación ante un juzgado de Canarias la Fiscalía pidió pena de cárcel para él.
Apoyo desde Unidas Podemos
El portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, ha insistido en que no existe «ninguna prueba material» contra su compañero y secretario de Organización de Podemos, Alberto Rodríguez y espera que el Tribunal Supremo acabe exonerándole.
Echenique ha respondido así, en la rueda de prensa posterior a la reunión de la Junta de portavoces. «No hay ninguna prueba material de que (Alberto Rodríguez) haya cometido esos delitos y, sin embargo, se le imputan», ha comenzado diciendo Echenique, quien espera que este caso obtenga el mismo resultado que otras acusaciones contra Podemos, «que quedan en nada». Es más, ha llegado a decir que si Rodrgíuez no fuera de Podemos, «jamás» se le habría imputado.
Dicho esto, ha aprovechado para mandar un abrazo a su compañero y mostrar una vez más su convicción de que el juicio contra él acabará «como los demás», esto es, que será exonerado porque, según ha insistido, «no hay pruebas».
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene
Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.
Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.
Y eso cambia la escala del problema.
‘MANGOS’, parte 7 | Google: la inteligencia artificial que no necesita pedir permiso porque ya vive en tu móvil
Google lleva años vendiéndose como una puerta al conocimiento. Una caja blanca. Un logo simpático. Una promesa infantil de acceso universal a la información. Durante mucho tiempo funcionó. Buscar algo en Internet era “googlearlo”, como si una empresa privada hubiera conseguido convertirse en verbo sin que eso pareciera un problema político. Y ahí empezó todo. Cuando una compañía logra confundirse con una acción cotidiana, ya no compite en un mercado. Organiza el mercado.
Ahora Google forma parte de los MANGOS, el nuevo club de gigantes tecnológicos que aspiran a dominar la inteligencia artificial: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX. Es, junto a Meta, una de las supervivientes del viejo bloque de las GAFAM. No ha llegado a esta fase desde fuera. No es una recién llegada con hambre de disrupción. Es una de las corporaciones que ya moldeaban Internet antes de que ChatGPT encendiera la fiebre global el 30 de noviembre de 2022.
Su ventaja es brutal. Google no necesita convencer a medio mundo de entrar en su ecosistema porque medio mundo ya vive dentro. El buscador, Gmail, YouTube, Maps, Android, Chrome, Google Docs, la nube, la publicidad. Una arquitectura entera de dependencia cotidiana. La inteligencia artificial no aterriza ahí como un producto nuevo, sino como una capa añadida sobre una infraestructura existente. Gemini no tiene que llamar a la puerta. La puerta es suya.
‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir