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La estrategia es sencilla: crean el caos con mentiras, sueltan una teoría conspiranoica y se apuntan un tanto cada vez que alguien cae en el bulo.
Hablemos de Alvise Pérez, el rey de los disfraces y las fake news, que esta vez ha intentado meterse en el epicentro de la DANA. Ahí lo tenemos, disfrazado de “experto en emergencias”, presentándose en el mando avanzado de Paiporta, en Valencia, como si fuera parte del equipo. Su excusa, buenísima: “Venía a llevar comida caliente a los bomberos.” Claro, a los bomberos. ¿Habrá pensando que iba a apagar el fuego de un incendio en la cocina?
Alvise, que ya tiene experiencia en el noble arte de hacerse pasar por lo que no es, se planta allí como si nadie se fuera a dar cuenta de que no es parte del equipo de emergencias, y a ver si, ya que está, monta un par de bulos de esos que luego explotan en redes. La realidad: el chiringuito que montan él y sus colegas con cada crisis es la excusa perfecta para ganarse a su público de siempre.
La estrategia es sencilla: crean el caos con mentiras, sueltan una teoría conspiranoica y se apuntan un tanto cada vez que alguien cae en el bulo. La misión de Alvise y compañía parece ser siempre la misma: ir disfrazados de salvadores del mundo y crear un caos informativo a donde quiera que vayan. Porque claro, ¿qué sería de la ultraderecha sin un par de bulos, una buena teoría conspirativa y un disfraz para cada ocasión? En esta película de «Los Vengadores de las Fake News», Alvise se presenta como un héroe, pero su superpoder sigue siendo el de sembrar confusión allá donde pisa.
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