En un mundo donde las redes sociales se han convertido en el principal medio de comunicación para muchos líderes políticos, Pedro Sánchez, ha decidido sumarse a la tendencia. Sin embargo, su reciente tuit sobre la situación en Israel ha desatado una ola de críticas y descontento. ¿La razón? Una equidistancia que muchas y muchos consideramos inaceptable ante la gravedad de los hechos.
UN MENSAJE QUE NO CONVENCE
Pedro Sánchez, a través de su cuenta oficial de Twitter, compartió el siguiente mensaje:
«Los 27 miembros del Consejo Europeo hemos suscrito un comunicado conjunto que fija la posición de la UE sobre la situación en Oriente Próximo. Condenamos enérgicamente los ataques terroristas indiscriminados de Hamás y reconocemos el derecho de Israel a defenderse dentro del derecho internacional y el derecho humanitario. Reiteramos la importancia de garantizar la protección de toda la población civil. Mantenemos firme nuestro compromiso con una paz duradera basada en la coexistencia pacífica de dos Estados.»
Los 27 miembros del Consejo Europeo hemos suscrito un comunicado conjunto que fija la posición de la UE sobre la situación en Oriente Próximo.
Condenamos enérgicamente los ataques terroristas indiscriminados de Hamás y reconocemos el derecho de Israel a defenderse dentro del…
A simple vista, podría parecer un mensaje equilibrado. Sin embargo, las y los expertos y activistas en derechos humanos no tardaron en señalar las omisiones y ambigüedades del mensaje. La situación en Gaza es crítica y requiere de un análisis profundo y comprometido, no de declaraciones que parecen más un intento de quedar bien con todos que una verdadera postura política.
REACCIONES QUE NO SE HICIERON ESPERAR
Antonio Maestre, conocido periodista y analista político, fue uno de los primeros en reaccionar:
«Vergonzoso y decepcionante. Lo esperable. Los crímenes de guerra de Israel no se condenan ni la ocupación de Palestina. Con esa autoridad moral hemipléjica van ahora a seguir dando lecciones a Putin.»
Vergonzoso y decepcionante. Lo esperable.
Los crímenes de guerra de Israel no se condenan ni la ocupación de Palestina.
Con esa autoridad moral hemipléjica van ahora a seguir dando lecciones a Putin. https://t.co/hYBgWdSejM
Carlos Sánchez Mato, economista y político, también se sumó a las críticas:
«No. Israel no se está defendiendo dentro del ‘derecho internacional y el derecho humanitario’. ¿Por qué no actúas con valentía y lo denuncias? ¿Cómo garantizaremos la protección de toda la población civil? ¿Dos Estados? ¿Por qué España no reconoce a Palestina de forma inmediata?»
No. Israel no se está defendiendo dentro del "derecho internacional y el derecho humanitario" ¿Por qué no actúas con valentía y lo denuncias? ¿Cómo garantizaremos la protección de toda la población civil? ¿Dos Estados? ¿Por qué España no reconoce a Palestina de forma inmediata? https://t.co/l9Q2Jz6Jck
Lo que Gaza no necesita ahora mismo son declaraciones que parecen más un intento de quedar bien con todos que una verdadera postura política.
Eduardo Garzón, otro reconocido economista, se mostró igualmente crítico:
«¿¿Matar a 2.670 civiles palestinos (muchísimos de ellos niños) es defenderse dentro del derecho internacional y humanitario?? ¿Eso no lo condenáis? ¡Vergüenza y asco de instituciones europeas!»
¿¿Matar a 2.670 civiles palestinos (muchísimos de ellos niños) es defenderse dentro del derecho internacional y humanitario?? ¿Eso no lo condenáis? ¡Vergüenza y asco de instituciones europeas! https://t.co/gaABci4ijB
Miguel Urbán Crespo, político y activista, señaló la desconexión entre las instituciones europeas y la ciudadanía:
«La UE le pide a Israel que mate un poco menos. Mientras los líderes de la Unión Europea aplauden al Estado colonial de #Israel, las manifestaciones de estos días en Europa demuestran que el pueblo europeo está con #Palestina.»
La UE le pide a Israel que mate un poco menos.
Mientras los líderes de la Unión Europea aplauden al Estado colonial de #Israel, las manifestaciones de estos días en Europa demuestran que el pueblo europeo está con #Palestina.
Manu Pineda, también político y defensor de los derechos humanos, cuestionó directamente al presidente:
«El presidente @sanchezcastejon ha hablado, ha ‘condenado enérgicamente’ los ataques de Hamas y no ha condenado el genocidio que Israel está llevando a cabo en #Gaza. Lo que viene a decir es: sigan matando a los palestinos pero tengan más cuidado, no hagan tanto ruido.»
El presidente @sanchezcastejon ha hablado, ha “condenado enérgicamente” los ataques de Hamas y no ha condenado el genocidio que Israel está llevando a cabo en #Gaza. Lo que viene a decir es: sigan matando a los palestinos pero tengan más cuidado, no hagan tanto ruido.
La situación en Gaza es crítica. Las y los líderes políticos tienen la responsabilidad de posicionarse de forma clara y contundente. Las medias tintas y la equidistancia no son una opción. Es hora de que las y los líderes políticos, incluido Pedro Sánchez, escuchen a la ciudadanía y tomen medidas concretas en defensa de los derechos humanos y la justicia internacional.
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El Financial Times ha puesto palabras —y bastante incómodas— a lo que en Madrid se ve desde hace tiempo caminando por sus barrios: la capital se ha convertido en una ciudad de moda, sí, pero también en una máquina de triturar vida cotidiana. El diario británico, fundado en 1888 y con más de dos millones de lectores diarios, ha dedicado un amplio reportaje a la Comunidad de Madrid y a la transformación de una ciudad que ya no se vende solo como capital administrativa, sino como refugio dorado para turistas, inversores, nómadas digitales y fortunas extranjeras.
El enlace al análisis original es este: https://www.ft.com/content/8955cbef-afe8-4c9f-8381-b279c7f4c2c0
La postal es muy bonita, claro. Fachadas luminosas, terrazas llenas, museos, gastronomía, sol, barrios “vibrantes”, ese vocabulario tan de folleto para gente que puede pagar 3.000 euros al mes por vivir donde antes vivía una familia trabajadora. Pero detrás del brillo aparece la pregunta de siempre. La pregunta sucia. ¿Quién gana con este modelo y quién se queda mirando desde fuera?
Porque Madrid crece. Madrid atrae. Madrid se llena de dinero. Pero no todo crecimiento es prosperidad. A veces es simplemente expulsión con camareros sonrientes, copas caras y apartamentos turísticos.
Siempre es igual. Llegan hablando de “gasto político”, de “burocracia”, de “chiringuitos”, de “administración elefantiásica”. Llegan con la motosierra en la boca y la calculadora en el bolsillo. Pero cuando pisan moqueta, la motosierra desaparece. La calculadora, no. La calculadora sirve para otra cosa: para repartir cargos, levantar nuevas direcciones generales, abrir despachos, colocar nombres y convertir la promesa de austeridad en una nómina pública más abultada.
El segundo Gobierno de coalición de PP y Vox en Castilla y León no ha venido a adelgazar nada. Ha venido a ocupar. El 29 de junio, en un Consejo de Gobierno extraordinario que ni siquiera fue comunicado previamente, el Ejecutivo de Alfonso Fernández Mañueco aprobó una nueva estructura autonómica que rompe su propio techo: por primera vez, los altos cargos superarán el centenar. La derecha que decía venir a desmontar el “gasto político” acaba de construir una administración con al menos 105 personas en la cúpula: presidente, vicepresidenta, diez consejeros y consejeras, once viceconsejerías, diez secretarías generales, 63 direcciones generales o cargos asimilados y nueve delegados territoriales.
Alberto Núñez Feijóo llamó este lunes 29 de junio “ingeniería electoral” a la llamada ley de nietos. Conviene traducirlo: el Partido Popular ha decidido presentar como maniobra oscura una vía de nacionalización incluida en la Ley de Memoria Democrática, vigente desde 2022, que permite obtener la nacionalidad española a descendientes de personas exiliadas durante el franquismo y otros periodos históricos. No hay pruebas de pucherazo. No hay una trama acreditada. No hay una manipulación demostrada. Hay, otra vez, una derecha fabricando sospecha sobre el voto cuando teme que las urnas no le pertenezcan.
La acusación no nace sola. Vox abrió el camino y el PP se colocó al lado sin demasiados remilgos. Feijóo lanzó la idea en el programa de Federico Jiménez Losantos: Pedro Sánchez estaría buscando “nuevos votantes” porque “no le salen las cuentas”. Viejo truco. Si votan los míos, democracia. Si pueden votar otros, ingeniería. El sufragio deja de ser un derecho y pasa a ser una amenaza cuando no se puede controlar políticamente.
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…