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Hoy se cumple un año sin luz en la Cañada Real desde que la empresa Naturgy en colaboración con el Gobierno de la Comunidad de Madrid decidieran apagarla.
Hoy, sábado 2 de octubre se cumple un año desde que a empresa Naturgy en colaboración con el Gobierno de la Comunidad de Madrid decidieran apagar la luz a 4.000 personas, entre ellas 1.800 niños y niñas.

En todos está el recuerdo del invierno pasado, puesto que varios fueron los reporteros que enfocaron a la Cañada Real, sin luz ni calefacción, a merced del frío, hasta el punto en el que varios bebés fueron ingresados en hospitales con síntomas de hipotermia y muchos adultos sufrieron quemaduras, tumefacciones y lesiones por caídas en la oscuridad. También se reportó la muerte de una persona mayor como consecuencia del frío en su hogar fue denunciada por la familia del fallecido.
Un año sin luz se cumple hoy en la Cañada Real estudiando los niños a la luz de las velas sin poderse dar duchas calientes… lo están contando en la Cadena SER Madrid. Inmensa salvajada. Este es el Madrid triunfante del PP sin alma.
— Rosa María Artal (@rosamariaartal) October 2, 2021
Alejandra Jacinto Coportavoz de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid, recuerda que «este atropello de Derechos Humanos ha sido denunciado por organizaciones e instituciones nacionales e internacionales, como el Defensor del Pueblo y el Comité de Derechos de los Niños. El Estado en su conjunto ha sido requerido para dar solución a través de su representación en Naciones Unidas».
Hoy se cumple un año desde que la empresa Naturgy y el Gobierno de la Comunidad de Madrid decidieran apagar la luz para 4.000 personas, entre ellas 1.800 niños y niñas que viven, desde entonces en la oscuridad en la Cañada Real.
— Alejandra Jacinto (@AleJacintoUrang) October 2, 2021
Lo cuento en @el_pais ??https://t.co/RiL3z3G5lT
En diciembre de 2020 el el Alto Comisionado Contra la Pobreza Infantil, Ernesto Gasco, y la directora de la Oficina Carmen Gayo, visitaba las asociaciones vecinales de la Cañada Real, en Madrid, para conocer de primera mano la situación en la que se encuentra esta zona derivada del corte del suministro eléctrico.
Los casi 2.000 niños y niñas de los sectores cinco y seis de la Cañada Real “no pueden seguir esperando, necesitan una solución urgente”, reclamaba Gasco a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. “Su situación es extremadamente grave, hasta tal punto que puede calificarse de emergencia humanitaria”, señalaba el Alto Comisionado en una petición escrita en forma de carta a la ONU el mes pasado.

Sin embargo, se encara otro invierno que está por venir en condiciones similares, ya que la Comunidad de Madrid no ha movido un ápice por tal de garantizar el acceso regular al suministro eléctrico de vecinos y vecinas de la Cañada Real.
Además, se exacerban las críticas por la vida en la Cañada Real, excusa que es utilizada para justificar los cortes de luz, pero allí, concluye Jacinto, «confluyen contradicciones asociadas a un modelo de desarrollo regional que produce exclusión y desigualdad. La falta de vivienda accesible empuja a familias humildes a instalarse en la zona de forma sostenida desde hace años».
Ante la impunidad de la eléctrica y el inmovilismo de la Comunidad de Madrid el único parche latente durante este tiempo ha sido el movimiento ciudadano organizado, que se ha erguido como campo vecinal de resistencia.
Estos vecinos, explica Jacinto, «no piden solo la luz, piden también pagarla y participar democráticamente en el arreglo. Los vecinos de Cañada Real reclaman, en el fondo, ser tratados como ciudadanos en igualdad de condiciones, en derechos y obligaciones».
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