¿Qué estamos haciendo para detener el genocidio en Gaza?
¿Qué hemos hecho al respecto? ¿Hemos levantado nuestra voz en protesta? ¿Hemos presionado a nuestros gobiernos para que actúen?
Todos con Gershkovich, nadie con Assange y González: el periodismo no es un delito en ningún caso
Assange, Gershkovich y González son tres periodistas detenidos mientras hacían su trabajo. Pero el trato que se les da es diferente, simplemente porque han sido detenidos por servicios de inteligencia diferentes.
El balbuceo final del fascismo judío
Cualquier persona de buena fe puede entender que asesinar 30 000 civiles inocentes no tiene nada que ver con “eliminar el Hamas”.
Racismo al límite: Texas gana a Biden la batalla por el control de su frontera con México
Los intentos de controlar la frontera con México e intervenir en cuestiones de inmigración se deben en parte a que muchos tejanos creen que su Estado es único.
Ghana y la criminalización de la existencia
Una nueva norma condena con penas de cárcel la homosexualidad en Ghana
Angustia argentina: Quieren rematar al país, pero antes quebrarlo
La realidad contradice a Milei: Argentina tiene mucha plata, sólo que está muy mal repartida.
Así consiguió Finlandia reducir a la mitad su tasa de suicidios
Los hallazgos tras invertir en investigación, junto con los esfuerzos continuados, tiene el potencial de reducir aún más la tasa.
Opinión | Internet es demasiado pequeño para dos Grandes Hermanos
La libertad del mercado es una de las mentiras más grandes de los tiempos capitalistas. Y nosotros deberiamos valorar mucho más nuestra privacidad de lo que lo hacemos.
NO queremos vuestras Guerras
Hoy decimos basta. Basta de utilizar nuestro futuro como moneda de cambio en sus juegos de poder
¿Nos preparan para otra guerra? | #ReportajeSR
El enfoque en el militarismo desvía la atención y recursos de problemas cruciales como la desigualdad social, el cambio climático, la sanidad o la educación.
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Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
THUNDERFORGE – El PENTÁGONO se echa en manos de la INTELIGENCIA ARTÍFICIAL #ReportajeS
El Pentágono ha dado un paso sin precedentes: poner la toma de decisiones y la estrategia militar en manos de la inteligencia artificial. Patricia Salvador te cuenta en este #ReportajeSR cómo, a…
STARSHIELD: la GUERRA PRIVADA (con dinero público) de MUSK #ReportajeSR
¿Es Elon Musk más poderoso que un Estado? Analizamos cómo SpaceX ha dejado de ser una empresa de cohetes para convertirse en el «sistema nervioso» de la guerra moderna. Desde el uso…
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