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Si el Senado confirma a Kennedy, estará entregando el Departamento de Salud a un mercenario de la desinformación.
Robert F. Kennedy Jr. se ha pasado décadas promoviendo teorías conspirativas sobre las vacunas, alimentando el miedo y poniendo en riesgo la salud pública. Ahora, con la posibilidad de convertirse en secretario de Salud de Donald Trump, trata de hacer olvidar su historial. «No soy un antivacunas», se atreve a decir ante el Senado, mientras cientos de camisetas con lemas negacionistas que él mismo financió siguen circulando por el país.
La sesión de confirmación fue un campo de batalla. Kennedy, acorralado por senadores demócratas, intentó disfrazarse de moderado, pero su historial lo condena. Este es el mismo hombre que dijo que «ninguna vacuna es segura y eficaz», que culpó a las vacunas del autismo y que exigió a la FDA la retirada de las inmunizaciones contra la covid-19. Ahora, de repente, las vacunas «desempeñan un papel fundamental en la atención sanitaria».
El cambio de discurso no engaña a nadie. Kennedy ha hecho fortuna promoviendo el miedo y sigue sacando beneficio de su cruzada anticientífica. Su organización, Children’s Health Defense, ha difundido desinformación y ahora lidera una demanda contra Merck por la vacuna contra el virus del papiloma humano. Si el Senado lo confirma, el secretario de Salud de Estados Unidos será un enemigo declarado de la inmunización.
Mientras defendía su cambio de postura, la sala explotó. Una mujer gritó «¡Miente!» antes de ser desalojada. El senador Bernie Sanders sacó camisetas con logos antivacunas de la organización de Kennedy y las mostró ante las cámaras. Elizabeth Warren fue directa: «Puede que mueran niños, pero Robert Kennedy puede seguir haciendo caja».
UN POPULISTA QUE RENIEGA DE SUS PROPIAS IDEAS PARA CONSEGUIR PODER
Pero no solo su oportunismo respecto a las vacunas queda en evidencia. Kennedy también ha cambiado su postura sobre el aborto para alinearse con la derecha trumpista. Durante años defendió el derecho a decidir de las mujeres. Ahora se somete a Trump y deja la puerta abierta a restringir la píldora abortiva.
El senador Sanders no se anduvo con rodeos: «Nunca he visto a ningún político importante dar la vuelta a una cuestión tan rápidamente». Kennedy no tuvo una respuesta convincente. Como tampoco la tuvo cuando le preguntaron por su desconocimiento sobre Medicare y Medicaid, los programas de salud que debería gestionar. El candidato a dirigir la sanidad pública de EE.UU. no tiene ni idea de cómo funcionan los seguros médicos del país.
La lista de sandeces es interminable. Kennedy también quiere eliminar el agua fluorada, a pesar de que su beneficio para la salud dental está más que demostrado. Defiende el consumo de leche cruda sin pasteurizar, ignorando los riesgos sanitarios. Pero, eso sí, cuando se trata de los malos hábitos alimenticios de los estadounidenses, ahí no quiere molestar demasiado. «Si te gusta una hamburguesa con queso de McDonald’s y una Coca-Cola light como a mi jefe, deberías poder conseguirlas», dijo en referencia a Trump.
Su audiencia en el Senado no dejó lugar a dudas. Kennedy es un hombre sin principios, sin coherencia y sin conocimiento, pero con una ambición desmedida. Está dispuesto a traicionar todo lo que ha defendido con tal de conseguir un puesto en el gabinete de Trump. Su nombramiento sería un golpe letal para la salud pública en EE.UU.
No hace falta esperar a la segunda audiencia. Los premios Nobel, la comunidad científica y hasta su propia familia han advertido sobre el peligro que representa. Si el Senado confirma a Kennedy, estará entregando el Departamento de Salud a un mercenario de la desinformación.
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El problema viene cuando lo mezclais todo y haceis un totum revolutum, para desinformar
Se puede no ser antivacunas y recelar de un experimento con algo llamado vacuna COVID. La desinformación es eso. Mezclarlo todo para no decir la verdad y que parezca lo contrario.
Podría seguir debatiendo este supuesto artículo pero no tiene siquiera talla para que pierda el tiempo en ello.
Creía que rendiais homenaje a la verdad, pero veo que no.
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Se puede no ser antivacunas y recelar de un experimento con algo llamado vacuna COVID. La desinformación es eso. Mezclarlo todo para no decir la verdad y que parezca lo contrario.
Podría seguir debatiendo este supuesto artículo pero no tiene siquiera talla para que pierda el tiempo en ello.
Creía que rendiais homenaje a la verdad, pero veo que no.