Florentino recalifica, Almeida firma, Madrid paga
El Real Madrid fracasa como multinacional del ocio y rescata beneficios con urbanismo a medida
Feijóo, entre el genocidio y el postureo: cuando ni la Iglesia te cubre las vergüenzas
Mientras la UE y hasta los obispos denuncian la limpieza étnica en Gaza, el líder del PP sigue sin mojarse para no enfadar a Ayuso ni a Netanyahu.
¿Ser buena persona es revolucionario? Bien. Seamos revolución
En una sociedad que premia el cinismo, la empatía se ha vuelto un acto de rebeldía
EL TRIUNFO DEL MISERABLE. Cuando ser buena persona te penaliza y ser un canalla te premia
La miseria se normaliza, el desprecio se celebra. Y en medio, el canalla sonríe.
Plan vivienda, versión light. El PSOE graba a turistas, pero no toca ni una piedra del negocio inmobiliario
El PSOE sube impuestos a turistas y extranjeros, pero sigue sin atreverse a nacionalizar ni una sola casa vacía
Suben el IVA a los pisos turísticos… ¿y ya está?
Sobran pisos turísticos y faltan viviendas, dice el Gobierno. Pero en vez de cortar la hemorragia, le ponen una tirita con impuestos.
¿Y si el PP tuviera razón con Gaza?
Una guía rápida para no ver genocidios… si no son rentables electoralmente
Antonio Maestre: “No me dejan hacer mi trabajo ni vivir en paz. Todo esto me está afectando psicológicamente”.
Maestre sufre otra agresión de Bertrand Ndongo ante la pasividad institucional.
El obispo del pecado original y la discapacidad: la cruzada contra los derechos humanos sigue en pie
Mientras la Iglesia pide perdón a medias, el Ministerio de Bustinduy lleva ante la Fiscalía un discurso que vulnera la dignidad y los derechos de millones.
Vídeo | El crimen invisible del mar: Attenborough denuncia la devastación de la pesca de arrastre
Cuando arrasar los océanos se convierte en negocio, la vida marina se convierte en residuo
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‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
‘MANGOS’, parte 5 | Anthropic: la empresa que prometía una IA segura y ya inquieta al poder que la vigila
Anthropic nació con una historia perfecta para Silicon Valley: dos perfiles brillantes abandonan el laboratorio más famoso de inteligencia artificial porque creen que allí no se están tomando la seguridad lo bastante en serio. Hay conflicto, hay principios, hay ruptura y hay promesa. La vieja épica de la empresa que viene a corregir los pecados de otra empresa. Suena bien. Demasiado bien.
Una empresa que nació denunciando los peligros de una carrera descontrolada se ha convertido en una de las piezas más codiciadas de esa misma carrera. Anthropic forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como bloque llamado a dominar la inteligencia artificial. Es decir, ya no está fuera del problema. Está dentro. En el centro. Con inversores, valoración gigantesca, ambición bursátil y presión para crecer.
Y la presión importa. Mucho.
‘MANGOS’, parte 4 | Sam Altman y OpenAI: la promesa de cambiar el mundo también quería factura
OpenAI no inventó la inteligencia artificial. Conviene recordarlo, porque el relato de Silicon Valley siempre funciona igual: borra décadas de investigación pública, trabajo universitario, avances colectivos y financiación estatal para colocar en el centro a un fundador, un escenario, una presentación y una marca. La historia se reduce a un producto. El producto se reduce a un CEO. Y el CEO, si la bolsa acompaña, acaba convertido en profeta.
Sam Altman ocupó ese papel con una habilidad notable. OpenAI, fundada en 2015, lanzó ChatGPT el 30 de noviembre de 2022 y cambió de golpe la conversación tecnológica mundial. En cinco días alcanzó un millón de usuarios. En dos meses, cien millones. Ninguna herramienta digital había llegado tan rápido a esas cifras en la historia de Internet. Era útil, era sorprendente, era accesible. También era una demostración brutal de poder: una empresa privada podía poner en manos de medio planeta una tecnología capaz de escribir, resumir, traducir, programar, simular conversaciones y alterar industrias enteras antes de que las instituciones hubieran terminado siquiera de entender el fenómeno.
Ahí nació la fiebre. Y con ella, los MANGOS: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX, el nuevo bloque de empresas que aspiran a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. OpenAI es, en buena medida, la responsable de que ese club exista. No porque tenga todas las piezas. No fabrica los chips como Nvidia. No controla Android como Google. No tiene la red social planetaria de Meta ni los satélites de SpaceX. Pero encendió la mecha. Hizo que la IA dejara de ser una promesa de laboratorio y se convirtiera en producto de masas.
El problema es que la historia no acaba en la fascinación. Empieza ahí.
‘MANGOS’, parte 1 | El nuevo club de tecnoligarcas que quiere controlar el mundo https://spanishrevolution.net/mangos-parte-1-el-nuevo-club-de-tecnoligarcas-que-quiere-controlar-el-mundo/
‘MANGOS’, parte 2 | Musk y SpaceX: el magnate que quiere poner la inteligencia artificial en órbita
https://spanishrevolution.net/mangos-parte-2-musk-y-spacex-el-magnate-que-quiere-poner-la-inteligencia-artificial-en-orbita/
‘MANGOS’, parte 3 | Zuckerberg y Meta: la inteligencia artificial como red social obligatoria
https://spanishrevolution.net/mangos-parte-3-zuckerberg-y-meta-la-inteligencia-artificial-como-red-social-obligatoria/
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
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