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Charles Greenlee, Walter Irvin, Samuel Shepherd y Ernest Thomas fueron acusados de violar a una adolescente en Estados Unidos a pesar de que no había suficientes pruebas
Han tenido que pasar 72 años, para que se haya hecho justicia para los conocidos como los «Cuatro de Groveland«, cuatros jóvenes negros que fueron acusados de violar a una adolescente blanca en Florida y que este lunes han sido exonerados de los cargos que pesaban en su contra, aunque ninguno vive ya.
La historia se remonta al año 1949, cuando Norma Padgett de 17 años denunció a la policía que había sido atacado el coche donde regresaba con su marido a casa después de un baile y que había sido secuestrada y violada por los «Cuatro de Groveland»: Charles Greenlee, Walter Irvin, Samuel Shepherd y Ernest Thomas.
Aunque no había suficientes pruebas que pudieran confirmar lo sucedido, el testimonio de Padgett fue convincente, y de esta manera logró enterrar el futuro de los jóvenes que tenían entre 16 y 26 años en ese momento.

Tres de ellos fueron detenidos, encadenados y torturados en los sótanos del juzgado para arrancarles una confesión, antes de ser condenados por un jurado compuesto exclusivamente de personas blancas. Para frenar las agresiones, Shepherd y Greenlee se vieron obligados a decirles a los agentes del FBI que habían violado a Padgett, aunque Irvin siempre mantuvo su inocencia.
Los tres acabaron con cicatrices y hematomas por todo el cuerpo y dientes rotos. Contra Thomas, el cuarto de los acusados, se organizó una cacería humana con más de 1.000 hombres. Cuando lo pillaron durmiendo bajo un árbol le dieron 400 disparos.
Los jóvenes fueron condenados a pesar de que un médico puso en duda que la joven hubiera sido violada y de que el Supremo ordenara repetir el juicio por las irregularidades del caso.
Shepherd fue asesinado a tiros el mismo sheriff que los acusó, Willis McCall, mientras era trasladado a un nuevo juicio. Irvin se salvó por poco de ser ejecutado en 1954 y su sentencia fue conmutada por cadena perpetua con libertad condicional y murió en 1969, un año después de que la libertad condicional le fuese otorgada. Por su parte, Greenlee, también condenado a cadena perpetua y puesto en libertad condicional en 1962, vivió con su familia hasta su muerte en abril de 2012.
Sus familias lucharon durante décadas para que se reconociera su inocencia, pero ellos no pudieron ver sus nombres limpios ya que la justicia ha llegado demasiado tarde.
Anulación de las sentencias
Este lunes, una jueza administrativa de la corte de circuito del condado de Lake, llamada Heidi Davis, anuló la sentencia para Greenlee e Irvin. Asimismo el tribunal desestimó las acusaciones contra Thomas y Shepherd quienes nunca fueron juzgados. Thomas fue asesinado antes de tener un juicio y Shepherd antes de que se emitiera una sentencia.
Después de una extensa investigación en la que un grupo de investigadores habló con un nieto de Jesse Hunter, quien en esa época era el fiscal a cargo del caso, este confesó haber encontrado correspondencia en la oficina legal de su abuelo que sugería que él y el juez que presidía el juicio sabían que la violación nunca ocurrió.
Aaron Newson, sobrino de Thomas, se refirió a este dramático caso, que fue considerado como una injusticia racial histórica y dijo entre lágrimas que esperaba que «este sea un comienzo porque muchas personas no tuvieron esta oportunidad. Muchas familias no tuvieron esta oportunidad».
Por su parte, Carol Greenlee, hija de Charles Greenlee, señaló que había estado buscando la exoneración de los cargos sobre su padre desde finales de la década de 1960, a pesar de que él le había prohibido hacerlo porque el caso le resultaba muy doloroso.
En 2017, el gobierno del estado de Florida emitió una «disculpa sincera» a las familias de los cuatro hombres y recomendó aplicar indultos póstumos. Los indultos llegaron dos años después en un voto unánime, pese a la insistencia de la presunta víctima de que había dicho la verdad.
Fue el fiscal Bill Gladson quien hace un mes inició el proceso para exculpar de manera oficial a los cuatro hombres: «Seguimos la evidencia para ver a dónde nos conducía y nos condujo a este momento», afirmó tras la respectiva audiencia que tuvo lugar en el mismo sitio donde se llevaron a cabo los juicios originales.
«Funcionarios, disfrazados de guardianes de la paz y disfrazados de ministros de la justicia, ignoraron sus juramentos y pusieron en marcha una serie de eventos que destruyeron para siempre a estos hombres, sus familias y a una comunidad», sentenció.
Ante la decisión tomada este lunes, las familias de «Los Cuatro de Groveland» indicaron con emoción que la anulación de estas condenas podría provocar una examinación de otras parecidas.
«Devil in the Grove»
La historia de «Los Cuatro de Groveland» fue narrada en el libro, publicado en 2012, «Devil in the Grove» de Gilbert King, quien fue entrevistado por el fiscal como parte de su revisión del caso. La obra ganó el prestigioso premio Pulitzer en 2013, pero solo Charles Greenlee vivió para poder leerla y murió poco después de su publicación.
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