Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, expresó su esperanza de que la Agencia Europea de Medicamentos dé luz verde al uso de Sputnik V en el bloque comunitario.
La vacuna rusa Sputnik V, desarrollada por el centro de investigación Gamaleya de Moscú, es «una buena noticia para la humanidad», afirmó este viernes Josep Borrell.
«Felicito a Rusia por su éxito y es una buena noticia para toda la humanidad, porque significa que tenemos más herramientas para enfrentar la pandemia», declaró el jefe de la diplomacia europea.
Borrell, que se encuentra en Rusia, de este modo expresó que está «muy feliz» de leer «el informe científico publicado en la prestigiosa revista científica The Lancet, que explica el desempeño de la vacuna rusa» .
Follow live from Moscow the Joint press conference with the HR/VP @JosepBorrellF and Sergey Lavrov, Russian Foreign Affairs Minister. https://t.co/ct9LCGyuhA
— European External Action Service – EEAS ?? (@eu_eeas) February 5, 2021
Sputnik V: la ciencia rusa sorprende al mundo con una vacuna esperanzadora
Parece ser que hemos pecado de suspicacia y que el problema con la vacuna rusa era falta de información
Estos días hemos asistido a la publicación en la prestigiosa revista The Lancet de los resultados del ensayo clínico de la vacuna rusa Sputnik V. Estos han causado gran revuelo, ya que posicionan a esta vacuna como una de las más prometedoras del mundo. Nos ha pillado de sorpresa. Aquí trataremos de analizar por qué este evento ha resultado tan inesperado en el mundo occidental.

Peculiaridades de la ciencia rusa
La ciencia actual rusa es heredera de la soviética y posee características peculiares. En la Unión Soviética, la ciencia era una de las actividades más prestigiosas. Los científicos estaban en la parte más alta de la pirámide social, eran muy respetados, poseían ciertos privilegios comparados con otras profesiones y se caracterizaban por su gran vocación y patriotismo.
Como nos cuenta el historiador Nikolai Krementsov en su imprescindible libro “Stalinist Science”, la ciencia soviética que se fraguó durante el estalinismo estaba muy enfocada hacia cuestiones prácticas y funcionaba como una herramienta en manos del Estado, con grandes Centros e Institutos muy jerarquizados, financiados y gestionados directamente por el Gobierno y controlados por el Partido Comunista.
En este ambiente, los científicos no necesitaban preocuparse por burocracias ni por publicar sus resultados en revistas internacionales. De este modo, el país tenía una élite intelectual formada por los mejores cerebros. Eran personas que dedicaban todos sus esfuerzos a construir modelos, obtener resultados y, en la esfera biomédica, a curar enfermedades. Publicar era secundario. Aunque mucho de esto ha cambiado desde que se disolvió la Unión Soviética, es lógico que queden inercias y contrastes con la ciencia del resto del mundo.
¿Dónde se ha desarrollado la vacuna?
El Instituto Gamaleya de Investigación en Epidemiología y Microbiología, donde se ha desarrollado la vacuna Sputnik V, se fundó de modo privado en 1891 y fue nacionalizado en 1919. La fecha de fundación (es uno de los centros de investigación más antiguos de Rusia) muestra la gran tradición de la epidemiología y la microbiología rusas. Actualmente se trata de la institución más importante del país en el ámbito de la epidemiología y cuenta con una sede en Moscú y nueve centros asociados. De él depende el Departamento de Enfermedades Infecciosas de la Primera Universidad Médica Estatal de Moscú, la más antigua e importante escuela de medicina del país.
El Instituto Gamaleya ha producido ya varias vacunas. Destacan una contra el ébola y otra contra el MERS, pero que no se llegaron a publicar en prensa internacional. La razón (aparte, quizá, de la inercia de la época soviética en la que no se publicaba tanto), fue que las dos epidemias acabaron bruscamente. Pero los científicos rusos acumularon importante experiencia que ahora les ha resultado muy útil.
¿En qué consiste la vacuna Sputnik V?
Se trata de una vacuna basada en un adenovirus, un tipo de virus que ya se utiliza en terapia génica y otras vacunas y que suele producir infecciones leves como el resfriado común. El material genético de este adenovirus se manipula para que no cause infección y para incluir la información de una de las proteínas del virus contra el que queremos proteger con la vacuna. Al introducirse este adenovirus modificado en las células, estas producen la proteína “extra”, en este caso la proteína S de SARS-CoV-2. El sistema inmune de la persona que ha sido vacunada reconoce esa proteína como extraña y la recordará. Si esa persona se infecta con el SARS-CoV-2, el sistema inmune destruirá los virus, impidiendo el desarrollo de la enfermedad (Figura 1).

El problema es que nuestro sistema inmune también desarrolla anticuerpos contra los propios adenovirus, por lo que se suele administrar solo una dosis y la eficacia disminuye. Ya sabemos que una segunda dosis refuerza la respuesta inmune. De este tipo, “monodosis”, es la vacuna de Johnson & Johnson que será aprobada próximamente.
Para desarrollar la vacuna de AstraZeneca, a los investigadores de la Universidad de Oxford se les ocurrió utilizar un adenovirus de chimpancé con el fin de que el cuerpo humano no ataque al adenovirus. Por eso, de esta vacuna sí se ponen dos dosis.
Pues bien, los investigadores del Instituto Gamaleya tuvieron una idea distinta para poder administrar dos dosis de la vacuna: utilizar dos tipos distintos de adenovirus humanos, uno para cada dosis. El trabajo es doble, pero se pueden administrar dos dosis y, además, el adenovirus va a funcionar mejor al ser humano y no de chimpancé. Y, como ha ocurrido, la eficacia resulta muy alta, superior a cualquiera de las otras vacunas de adenovirus que tenemos hasta el momento.
La razón de la desconfianza
Entonces, ¿por qué hemos desconfiado todos hasta ahora de la vacuna rusa? Simplemente, porque nos faltaba información. Solo al publicarse los datos de la fase III de los ensayos clínicos hemos tenido toda la información en nuestra mano. Esa información, accesible para su revisión y discusión, marca el pistoletazo de salida para solicitar la autorización de los organismos reguladores y comenzar la campaña de vacunación. Sin embargo, en Rusia y en otros países están ya desde hace meses administrando la vacuna Sputnik V. Por eso precisamente en Occidente se desconfiaba: ¿cómo se puede vacunar sin saber si la vacuna es segura y eficaz? Y, además, desconocíamos que en Rusia se habían desarrollado anteriormente vacunas de características similares contra ébola y MERS.
Como ya alertábamos en un artículo anterior, parece ser que hemos pecado de suspicacia y que el problema con la vacuna rusa era falta de información, y no algún fallo intrínseco de la vacuna. El justificado escepticismo sale por la puerta si la buena ciencia entra por la ventana.
Este episodio, sin duda, servirá para devolver el respeto hacia una ciencia que en su momento sirvió de ejemplo al mundo con la carrera espacial, y que va camino de recuperar su prestigio internacional con esta vacuna de nombre tan apropiado para la ocasión.
LOS ÚLTIMOS APARTADOS PERTENECEN A María Mercedes Jiménez Sarmiento para The Conversation. Rigor académico, oficio periodístico
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Vídeo | Más de 9.000 detenidos sin juicio y la horca en el horizonte: Israel cruza otra línea roja
Mientras la Knéset acelera la pena de muerte para palestinos, Gaza arde con bombas de 3.500 °C suministradas por Estados Unidos
Sudán al borde del abismo: más de 1.000 días de guerra y el hambre como arma
La ONU advierte que lo peor está por llegar mientras el país con mayor nivel de hambre del mundo se desangra entre asedios, drones y abandono internacional.
Espiar al Congreso para proteger a Trump: el escándalo que asoma tras los papeles de Bondi sobre Epstein
La pregunta es devastadora: por qué el Departamento de Justicia monitoriza qué documentos consulta una representante electa en el ejercicio de su función de control.
Vídeo | Pascal Kaiser y el precio de existir en público
Cuando la visibilidad se castiga y el odio actúa con impunidad, la pregunta ya no es por qué cuesta mostrarse, sino quién protege a quienes lo hacen. El 30 de enero, en un estadio con 50.000 personas, un árbitro amateur alemán hizo algo tan cotidiano…
Vídeo | ¿En qué equipo estás?
Mismo deporte. Dos formas de estar en el mundo.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir