Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Un estudio publicado en Science alerta de un punto de no retorno que cambiaría el clima global durante décadas
El planeta lleva tiempo dando señales. Algunas suaves, otras ya imposibles de ignorar. La ciencia lleva décadas avisando, con más o menos atención mediática. Y casi siempre con razón. Ahora, una de las grandes incógnitas del sistema climático acaba de despejarse. No para bien.
Un estudio reciente, publicado en la revista Science, concluye que la Corriente de Vuelco Meridional del Atlántico Norte —la conocida AMOC— está mucho más cerca del colapso de lo que se pensaba. No es una exageración. Es una conclusión basada en modelos físicos y matemáticos cada vez más precisos. Y lo que plantean no es un escenario remoto, sino algo que podría ocurrir en las próximas décadas.
Para entender la magnitud del problema conviene detenerse un momento. La AMOC no es un fenómeno abstracto. Es una pieza clave del sistema climático global. Funciona como una gigantesca cinta transportadora que mueve agua cálida y salada hacia el norte y devuelve agua fría hacia el sur. Regula temperaturas, equilibra ecosistemas, condiciona lluvias. En resumen: sostiene gran parte de la vida en el hemisferio norte.
Si falla, no se rompe una pieza menor. Se desajusta todo el sistema.
El punto de no retorno ya no es teórico
Durante años, la comunidad científica debatió si ese colapso era posible o solo una hipótesis extrema. Había modelos contradictorios, incertidumbre, prudencia. Eso ha cambiado. Las nuevas investigaciones reducen el margen de duda. La AMOC está debilitada y se acerca a un punto crítico.
La causa principal es conocida. El deshielo acelerado de Groenlandia y del Ártico está vertiendo enormes cantidades de agua dulce en el océano. Ese aporte altera la densidad del agua y dificulta el proceso que permite que la corriente funcione: el hundimiento de agua salada en el norte. Sin ese mecanismo, la circulación se ralentiza. Y puede detenerse.
Ya no se habla solo de una posibilidad. Se habla de una alta probabilidad en el horizonte de las próximas décadas.
En nuestro vídeo explicativo sobre este fenómeno se detalla con claridad cómo funciona este sistema y por qué su deterioro ha pasado de ser una preocupación académica a una amenaza real.
Qué pasaría si la AMOC colapsa
Las consecuencias no son difíciles de imaginar. Pero sí difíciles de asumir. Porque afectan a todo.
Lo primero sería un cambio drástico en la distribución del calor del planeta. Europa podría experimentar descensos de temperatura de entre 5 y 15 grados en algunas regiones interiores. No es una cifra menor. Es un giro climático profundo.
A la vez, el Atlántico Norte vería aumentar la extensión de hielo marino. Más frío, más contraste térmico, más inestabilidad. Las borrascas asociadas a la corriente en chorro ganarían intensidad. Invierno tras invierno, los temporales serían más frecuentes y más violentos.
Pero el impacto no se quedaría en Europa. Ni mucho menos. Los patrones de lluvia cambiarían en zonas de las que dependen miles de millones de personas. India, América del Sur, África occidental. Regiones enteras podrían ver alterada su capacidad agrícola. No es solo clima. Es alimentación, economía, supervivencia.
También subiría el nivel del mar en la costa este de Norteamérica. La selva amazónica entraría en riesgo. Y otros sistemas críticos, como las capas de hielo de la Antártida, podrían desestabilizarse. Un efecto dominó.
Uno de esos momentos en los que el sistema empieza a fallar en cadena. Y ya no hay vuelta atrás.
No es alarmismo. Es diagnóstico
A estas alturas, seguir hablando de alarmismo resulta casi absurdo. Los datos están ahí. Las proyecciones también.
Lo incómodo es asumir lo que implican. Porque no encajan bien con el relato dominante. Ese que sugiere que bastará con pequeños cambios, con ajustes de consumo, con soluciones tecnológicas graduales. No es suficiente. No lo es.
La magnitud del problema apunta a algo más profundo. A una transformación estructural. A cuestionar un modelo basado en el crecimiento constante, en la acumulación, en la explotación de recursos como si fueran infinitos.
Durante años se ha confiado en que el sistema podría corregirse desde dentro. Que bastaría con eficiencia, con innovación, con mercado. Los datos empiezan a decir otra cosa. Que el margen se agota.
Y que el tiempo, ese que parecía tan largo, se ha convertido en un recurso escaso.
La AMOC no es solo una corriente oceánica. Es una señal. Una más. Quizá una de las más claras hasta ahora.
Lo que ocurra en las próximas décadas no será una sorpresa. Será el resultado de lo que ya está en marcha.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
2 Comments
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Vídeo | Multar una jota
Empieza San Fermín. Y por aquí, ya se sabe, entusiasmo poco: lo del maltrato animal no se tapa con pañuelo rojo ni con tradición de postal. Pero entre el ruido, el alcohol, los toros y la liturgia turística también pasan cosas que merecen mirarse con atención. Como lo que ocurrió el año pasado, cuando miembros del Sindicato de Vivienda de Pamplona y Comarca cantaron una jota reivindicativa contra los desahucios. Una jota. Una canción popular. Cultura en la calle diciendo algo tan básico como que echar a la gente de su casa es una violencia social.
Pues bien: les han multado con 1.800 euros. No por romper nada. No por agredir a nadie. No por impedir nada. Por cantar. Y aquí está el precedente peligroso: cuando una expresión cultural en el espacio público puede acabar convertida en sanción administrativa, lo que se está castigando no es una conducta peligrosa, sino un mensaje incómodo. Hoy es una jota contra los desahucios. Mañana puede ser una pancarta, una performance, una copla, un mural o una consigna en una plaza.
Vídeo | La ciudad contra los pájaros
¿En qué momento una ciudad decide que el problema no es el cemento, ni el calor, ni la falta de árboles, sino los pájaros? En Rafaela, Santa Fe, Argentina, han colocado redes en la copa de los árboles para impedir que las aves se posen y ensucien las calles. Redes en los árboles. Porque parece que la naturaleza solo es bienvenida si no mancha, no canta demasiado y no molesta al comercio. Todo muy moderno, muy ordenado, muy limpio. Limpio de vida, básicamente.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir
En revista Science o en Nature?
Quizás sería buena idea publicar el enlace a la publicación.
Gracias y seguid así!
Hola, es alguna publicación reciente? Compartan el link por favor, gracias!