Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
En su sexto informe de evaluación, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) afirma que la temperatura de la Antártida seguirá aumentando y la masa de la capa de hielo seguirá disminuyendo. Robert mcgillivray / Shutterstock
Este año, el hielo del canal Rideau, en Ottawa (Canadá), es demasiado fino como para permitir la apertura de la pista de patinaje sobre hielo.
Miles de kilómetros más al sur, en la Antártida, al hielo marino también le está costando formarse. La extensión del hielo marino antártico batió un récord mínimo el pasado 13 de febrero.
Si bien se ha constatado una fuerte disminución de la extensión del hielo marino antártico desde 2016, la masa del manto de hielo disminuye desde hace mucho tiempo.
Concentración del hielo marino antártico el 13 de febrero de 2023. La línea naranja representa la mediana de la extensión del hielo marino correspondiente al periodo 1981-2010.
National Snow and Ice Data Center, Universidad de Colorado, Boulder (NSIDC)
El continente blanco
La Antártida, un continente cubierto de hielo rodeado por el océano, posee el 90 % del hielo mundial. Esta cobertura, denominada “manto de hielo” (ice sheet), es una masa de hielo de origen terrestre formada como resultado de la acumulación y de la compactación de la nieve durante miles de años. La prolongación sobre el mar del manto constituye una plataforma de hielo flotante (ice shelf).
El manto de hielo antártico está compuesto del manto de hielo de la Antártida Oriental y el de la Antártida Occidental. La mayor parte de este último está apoyado sobre un substrato rocoso situado por debajo del nivel del mar. Alrededor de la Antártida, la extensión del hielo marino, que se forma a partir del agua del océano, aumenta en invierno y disminuye en verano.
La Antártida se calienta más rápido
La Antártida no se ha librado del cambio climático. Más bien al contrario. En un contexto de calentamiento global, el aumento de la temperatura a altas latitudes es más fuerte que el aumento de la temperatura media global. A este fenómeno se le conoce con el nombre de “amplificación polar”.
La retroalimentación hielo-albedo es uno de los procesos que explica este fenómeno. El aumento de la temperatura cerca de la superficie contribuye a la fusión del hielo, lo cual contribuye al aumento de la temperatura. ¿Por qué? Porque el albedo –es decir, la fracción de energía solar que es reflejada por una superficie– del océano y del suelo subyacente es inferior al del hielo.
A lo largo de las cuatro últimas décadas, el calentamiento global ha causado la disminución de la extensión media del hielo marino en el Ártico, pero no en la Antártida. La razón por la que no encontramos en el pasado reciente una tendencia significativa de disminución de la extensión media del hielo marino antártico es porque las tendencias regionales, positivas y negativas, se compensan, y porque existe una gran variabilidad interna.
La Antártida no se libra del calentamiento global, más bien al contrario.
Stu Shaw / Shutterstock
Sin embargo, la extensión del hielo marino antártico ha disminuido fuertemente desde 2016. Esta reducción contribuye al aumento de la temperatura (retroalimentación hielo-albedo), pero no a la elevación del nivel del mar. En cuanto al manto de hielo antártico, su masa ha disminuido desde al menos 1990, y la tasa de pérdida más importante ha tenido lugar durante la última década.
En su sexto informe de evaluación, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) indica que la temperatura seguirá aumentando en la Antártida y la masa del manto de hielo seguirá disminuyendo.
Cabe señalar que el crecimiento del manto de hielo es mucho más lento que su retroceso, lo que implica que, si sigue derritiéndose durante este siglo, su desaparición no será reversible a la escala de tiempo humana.
En lo que concierne al hielo marino antártico, el grado de confianza en las proyecciones climáticas es bajo. ¿Por qué? Entre otras razones, porque las simulaciones con los modelos climáticos no capturan suficientemente bien la evolución observada. Por lo tanto, no podemos sacar conclusiones.
Consecuencias del colapso del manto de hielo
El derretimiento continuo del manto de hielo de la Antártida Occidental podría indicar que un retroceso inestable (que se refuerza a sí mismo) ha comenzado o es inminente. Pero existe mucha incertidumbre sobre este fenómeno.
El mecanismo que explicaría este retroceso inestable se conoce con el nombre de “inestabilidad del manto de hielo marino”. Si el substrato rocoso sobre el que se apoya el manto de hielo marino está inclinado hacia el interior, la posición de la línea de tierra –zona a partir de la cual el hielo, que se apoya en el substrato rocoso, comienza a flotar– es inestable. El adelgazamiento de la plataforma de hielo flotante provoca el retroceso de la línea de tierra, lo que conduce a un aumento del flujo de hielo del manto de hielo hacia el mar y, consecuentemente, al adelgazamiento de la plataforma de hielo flotante. Y así sucesivamente.
Esquema que muestra el proceso de inestabilidad del manto de hielo marino (Marine Ice Sheet Instability, MISI). Las flechas azules indican el retroceso de la línea de tierra, y las flechas blancas indican el flujo de hielo.
Pattyn, F. The paradigm shift in Antarctic ice sheet modelling. Nat Commun 9, 2728 (2018), CC BY
El derretimiento completo del manto de hielo de la Antártida Occidental causaría un aumento de 3,3 m del nivel global del mar. En la actualidad, el mundo se dirige hacia un calentamiento de 2,8 °C a finales de siglo. Un calentamiento de entre 2 °C y 3 °C sería suficiente para hacer desaparecer prácticamente por completo este manto de hielo. Pero este fenómeno llevaría milenios.
Lo que debemos retener de todo esto es que el derretimiento del manto de hielo antártico contribuye y contribuirá durante mucho tiempo a la elevación del nivel del mar, lo que va a poner a prueba la capacidad de adaptación de la humanidad.
El aumento del nivel del mar de aquí a 2100 va a afectar particularmente a los países situados en los trópicos, lo cual demuestra que “lo que pasa en la Antártida no se queda en la Antártida”.
Marta Moreno Ibáñez ha recibido una beca de excelencia de la Fundación Familiar Trottier.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Vídeo | Dignidad contra la FIFA: el vídeo que desmonta el antirracismo de escaparate ya supera el millón de reproducciones
Nuestro vídeo sobre el gesto de Hossam Hassan contra el racismo ya supera más de 1 millón de reproducciones en apenas unas horas en nuestras redes. Y no es casualidad. La escena resume, en pocos segundos, una de las grandes hipocresías del fútbol global: la FIFA puede inventar símbolos, campañas y protocolos contra el racismo, pero cuando alguien los usa para denunciar una situación incómoda, el sistema mira hacia otro lado.
Vídeo | Votar al lobo: cuando la clase trabajadora compra el discurso de quienes la quieren más débil
Es el gran éxito político de la derecha: lograr que parte de la clase trabajadora mire hacia abajo con rabia y hacia arriba con obediencia. Que se enfade más con quien cobra una ayuda que con quien especula con su vivienda. Que sospeche más de una baja médica que de los beneficios empresariales. Que crea que pedir derechos es ser vago, pero acumular millones es mérito.
Nuestro vídeo lo resume sin anestesia: votar al lobo tiene consecuencias. No para los de arriba, que siempre tienen salida. Las consecuencias las pagan quienes dependen de un salario, de una sanidad pública, de una pensión, de un convenio, de una baja, de una vivienda digna.
Porque la política no es una camiseta de fútbol. No se vota para quedar bien con el jefe, ni para parecer más “moderado”, ni para repetir lo que dice la tertulia de la mañana. Se vota sabiendo de qué lado cae cada medida cuando llega la factura.
Si trabajas para vivir, no votes a quienes gobiernan para que otros vivan de tu trabajo.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir