Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Shutterstock / Bangkok Click Studio
Hasta hace relativamente poco, el reposo era una recomendación general para las personas con cáncer. Y esto parecía lógico, ya que la fatiga es un síntoma muy habitual de la enfermedad.
Sin embargo, cada vez está más aceptado que el ejercicio físico es aconsejable para la mayoría de los pacientes durante el tratamiento oncológico. En este artículo explicaremos cuáles son las razones de este cambio.
1. ¿Qué beneficios produce el ejercicio físico en personas con cáncer?
Existen evidencias sólidas de que alivia la fatiga y mejora la calidad de vida de los afectados. Estas investigaciones también han encontrado que reduce las alteraciones del sueño, la ansiedad y la depresión que a menudo se asocian a su diagnóstico y tratamiento.
Asimismo, se sabe que el ejercicio es capaz de revertir las pérdidas de masa muscular, densidad ósea y función física debidas tanto al propio cáncer como a las terapias que se emplean contra él. Esto resulta muy relevante para mantener la autonomía personal y evitar la dependencia.
Por último, la actividad física puede aumentar la tolerancia a la quimioterapia y, por consiguiente, el seguimiento del tratamiento. Asimismo, puede reducir algunos de sus efectos secundarios, como el dolor neuropático.
2. ¿Incrementa la supervivencia de los enfermos?
Esta pregunta aún no tiene una respuesta clara. Por un lado, numerosos trabajos apuntan a que las personas diagnosticadas físicamente activas sí presentan mayores tasas de supervivencia que las inactivas. Sin embargo, son pocos los estudios experimentales que prueban los efectos del ejercicio sobre la supervivencia. Hace falta más investigación para corroborar los prometedores resultados.
3. ¿Es recomendable para todos los tipos de cáncer?
Múltiples organizaciones internacionales coinciden en que el ejercicio debería incluirse en la atención integral de cualquier manifestación de la dolencia. Incluso se han observado beneficios en estadios avanzados de la enfermedad y en pacientes mayores.
De hecho, aunque todavía no sea una realidad generalizada, cada vez existen más unidades de ejercicio oncológico. En ellas, profesionales específicamente formados realizan una valoración inicial de cada persona antes de comenzar un programa de actividad física.
Realizar una evaluación previa es imprescindible, ya que algunos tumores tienen particularidades que obligan a seguir algunas precauciones. Este es el caso del cáncer de huesos, donde se desaconsejan ejercicios de impacto o en posturas que puedan comprimir los huesos afectados.
Además, resulta fundamental conocer el estado de la persona para adaptar la dosis e intensidad de los ejercicios. Esto incluye conocer la potencia de los distintos grupos musculares, la capacidad aeróbica y la existencia y características de la fatiga y el dolor, por citar algunos parámetros.
A partir de esos datos se diseñan programas con unos objetivos personalizados, que pueden prevenir o reducir los síntomas de la enfermedad o de su tratamiento. La actividad también puede dirigirse a la preparación de dicho tratamiento (principalmente, cirugía).
Y por último, no hay que olvidar que cada persona transitará por diferentes fases a lo largo del proceso oncológico, lo que definirá sus necesidades específicas en cada momento.
4. ¿Qué actividades son las más adecuadas?
Un programa de ejercicio oncológico incluye sobre todo actividades para mejorar la capacidad aeróbica y trabajar el fortalecimiento muscular. Diseñado específicamente para cada paciente, empezará con ejercicios sencillos realizados a intensidad ligera. Estos irán progresando hasta alcanzar intensidades moderadas, a no ser que haya que realizar adaptaciones por el curso de la enfermedad y su tratamiento.
Las pautas recomiendan hacer entrenamiento aeróbico al menos tres días por semana, con un mínimo de 30 minutos por sesión. Esto incluye actividades como caminar a paso ligero, andar en bicicleta, nadar o bailar.
Respecto al entrenamiento de fortalecimiento, lo aconsejable es realizarlo al menos dos días por semana. Las sesiones consistirían en completar un mínimo de dos series de ejercicios de movilización de peso con los principales grupos musculares. Se puede trabajar con cargas externas o usar el propio cuerpo, como al hacer sentadillas.
Es relevante comentar que hasta hace poco no se recomendaban ejercicios de fuerza en pacientes con linfedema (acumulación de líquido linfático), una complicación habitual cuando se extirpan o radian los ganglios linfáticos. Fundamentalmente ocurre en los cánceres de mama, pero también en los de cabeza y cuello.
Sin embargo, hoy en día se sabe que, comenzando a intensidades bajas y progresando despacio, los ejercicios de fuerza son seguros también en esos casos. Sobre todo si se llevan a cabo bajo supervisión.
El objetivo es que cada persona, al final del programa, pueda ser autónoma para llevar una vida activa. Ello le permitirá mantener su capacidad funcional y calidad de vida, tal como recomienda la Organización Mundial de la Salud. Igualmente, es importante que el paciente entienda la importancia de evitar, en la medida de lo posible, los periodos prolongados de sedentarismo.
5. ¿Qué podemos esperar en el futuro?
Actualmente se están llevando a cabo un gran número de estudios dirigidos a conocer los efectos del ejercicio en personas con cáncer. En un futuro cercano habrá más evidencias que permitirán adecuar los programas de ejercicio a un mayor número de tipos y estadios de esta enfermedad.
Asimismo, es probable que se generalicen las unidades de ejercicio oncológico y la oferta de programas adaptados a pacientes. Para ello será necesario formar más profesionales capaces de evaluar, diseñar y dirigir programas de actividades físicas en enfermos oncológicos.
The authors do not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organisation that would benefit from this article, and have disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
El veto sindical a la Policía Nacional empieza a resquebrajarse
La anomalía democrática ya no cabe debajo de la alfombra. Dos tribunales superiores de justicia, el del País Valencià y el de Madrid, han admitido a trámite sendas demandas de agentes de la Policía Nacional contra una prohibición que huele a otro tiempo: la que les impide afiliarse a sindicatos de clase, interprofesionales, como CNT, CGT, UGT o CCOO. La pelea apunta directamente al artículo 28 de la Constitución, que reconoce la libertad sindical, y al artículo 14, que garantiza la igualdad y la no discriminación. Fechas y cifras importan: la norma que ahora se discute fue aprobada en 2015, bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, y afecta a un cuerpo donde la escala básica suma más de 70.000 agentes.
Esta es la democracia estadounidense: 88 corporaciones no pagaron impuestos federales y regaron la política con 852 millones
La democracia estadounidense tiene una liturgia muy solemne. Banderas, discursos sobre la libertad, himnos, padres fundadores, ceremonias patrióticas y presentadores de televisión hablando de “oportunidad”. Luego llega la letra pequeña. Y la letra pequeña dice esto: 88 grandes corporaciones que no pagaron ni un dólar de impuesto federal sobre la renta empresarial en el año fiscal 2025 gastaron unos 852 millones de dólares en lobby y contribuciones electorales durante los últimos ciclos políticos.
No es una anomalía. Es el sistema funcionando.
Trump aprieta el cerco petrolero a Cuba y llama “libertad” al castigo colectivo
El 11 de junio, Marco Rubio anunció nuevas sanciones contra Unión Cuba-Petróleo, CUPET, la empresa estatal cubana de petróleo y gas. No fue un gesto administrativo. No fue una nota técnica del Departamento de Estado. Fue otro giro de tuerca contra una población que ya vive entre apagones, falta de combustible, problemas de transporte, hospitales tensionados y una economía castigada por 65 años de embargo estadounidense. Lo llaman presión. Lo llaman democracia. Lo llaman “apoyo al pueblo cubano”. Pero cuando una sanción corta energía, encarece comida, complica medicinas y deja a la gente sin movilidad, el nombre honesto es otro: castigo colectivo.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y viejo militante del cambio de régimen, defendió la medida acusando al Gobierno cubano de usar la energía como herramienta de represión, enriquecimiento y control social. El guion es conocido. Primero se asfixia un país. Luego se acusa al país asfixiado de no respirar bien. Después se presentan las consecuencias del bloqueo como prueba de que hacía falta más bloqueo. La maquinaria imperial funciona así: provoca la herida, señala la sangre y vende la amputación como tratamiento.
Vídeo | Más de 30.000 personas ya han visto el #ReportajeSR sobre cómo Israel está cambiando las reglas del mundo
El nuevo trabajo de Reportajes SR, con Olga Rodríguez, analiza por qué lo que ocurre en Gaza no es solo una tragedia palestina, sino una advertencia global sobre la impunidad, el derecho internacional y la ley del más fuerte. Más de 30.000 personas han visto…
Vídeo | La batalla cultural ultra no empezó ayer: nuevo #ReportajeSR este domingo 14
El domingo 14, a las 15:00, estrenamos en nuestro canal de YouTube un nuevo #reportajesr: “Cómo la extrema derecha está ganando la batalla cultural”. La primera parte lleva un título que debería funcionar como advertencia: “Esto no empezó ayer”.
El reportaje, presentado por Patricia Salvador y dirigido por Lea Gugelmann, periodistas de Spanish Revolution, ya está disponible de forma anticipada para suscriptoras y suscriptores del canal.
Porque sí, la extrema derecha no empieza siempre gritando censura, deportaciones, recortes o mano dura. A veces empieza antes. Mucho antes. Empieza alterando el lenguaje. Empieza llamando “libertad” al privilegio de quienes más tienen. Empieza llamando “familia” a un modelo único y obediente. Empieza llamando “patria” a una frontera moral. Empieza llamando “sentido común” a una agenda profundamente reaccionaria.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir