Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
En dicho acuerdo Virginia Giuffre firmó que no demandaría ni a Epstein ni a nadie vinculado con él, sin embargo, sigue adelante con su demanda contra el príncipe Andrés de Inglaterra, con quien Epstein y su novia Ghislaine Maxwell la obligaron a tener sexo a los 17 años, tal y como ella asegura
Este lunes se ha hecho público el acuerdo de confidencialidad al que llegó Jeffrey Epstein con Virginia Giuffre en 2009, por el que le pagó 500.000 dólares para que esta no demandara ni al millonario ni a nadie vinculado con él.
A pesar del acuerdo, Giuffre sigue adelante con su demanda contra el príncipe Andrés de Inglaterra, con quien Epstein y su novia Ghislaine Maxwell la obligaron a tener sexo a los 17 años, tal y como ella asegura y el miembro de la familia real británica niega.
Epstein se suicidó en 2019 en una celda en Nueva York cuando esperaba su juicio, mientras que Maxwell fue condenada la semana pasada por reclutar y traficar niñas para que fueran abusadas por el difunto financiero.
El financiero dirigió durante más de una década una trama pedófila con la que reclutó a docenas de niñas para explotarlas sexualmente. Entre sus amistades estaban los expresidentes Bill Clinton y Donald Trump, el poderoso abogado Alan Dershowitz y el duque de York, entre otros.

Indemnización de daños y perjuicios por abuso sexual
La demandante, que ahora tiene 38 años, pide una indemnización de daños y perjuicios por abuso sexual y presentó acusaciones contra el duque de York el 9 de agosto en un tribunal de Nueva York. “Exijo al príncipe Andrés que responda por lo que me hizo”, dijo. Y añadió: “Los poderosos y los ricos no están exentos de que se les considere responsables de sus acciones”.
Este 4 de enero se celebra la primera vista donde el juzgado decidirá si el juicio procede o no, sin embargo, los abogados del tercer hijo de Isabel II dicen que Giuffre no puede demandarlo ya que acordó con Jeffrey Epstein poner fin a todas las acciones legales contra él y cualquier persona relacionada con él que pudiera ser calificado como un «potencial acusado».
Pero el equipo legal de Giuffre dice que los términos del acuerdo del estado de Florida son irrelevantes en su caso contra el príncipe, en el que se alega abuso sexual por parte del duque en Nueva York, Londres y las Islas Vírgenes de EE.UU.
«Además de ser continuamente explotada para satisfacer todos los caprichos sexuales del acusado (Epstein), (Giuffre) también debía ser explotada sexualmente por los varones adultos amigos del acusado, incluidos miembros de la realeza, políticos, académicos, empresarios y/o otros profesionales y conocidos», señala la demanda.
Sin embargo, en el documento firmado por Giuffre esta acuerda «liberar, absolver y descartar para siempre» a Epstein y a «cualquier otra persona o entidad que pudiera haber sido incluida como potencial acusado». Además determina que libera de toda culpa a “potenciales sospechosos” de tomar acciones legas en EE UU, incluyendo las reclamaciones por daños y perjuicios que datan «desde el principio del mundo».
«Se acuerda además que este acuerdo de conciliación representa una resolución final de una reclamación en disputa y tiene como objetivo evitar litigios. Este acuerdo de conciliación no se interpretará como una admisión de responsabilidad o culpa por parte de ninguna de las partes”, dice el texto. «Las partes confirman y reconocen además que este acuerdo de conciliación se firma sin ningún tipo de coacción o influencia indebida, y que ambas partes han tenido oportunidad plena y completa de discutir los términos del acuerdo de conciliación con sus propios abogados».Quizás el texto evite el juicio del duque, aunque no lo exonera de la culpa. De todos modos, se debe esperar a la audiencia de este 4 de enero cuando las partes legales expondrán sus versiones y un juzgado decidirá si la demanda por daños y perjuicios continúa su curso o no.
El duque de York intentó limpiar su nombre
En una entrevista con la BBC a finales de 2019, el duque intentó limpiar su nombre tras el suicidio en prisión de su amigo asegurando que estaba dispuesto a colaborar con la investigación, algo que no ha hecho hasta la fecha.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Más de medio millón de personas ya han visto nuestro vídeo sobre cómo los centros de datos de la IA nos están dejando sin agua
Más de medio millón de personas han visto ya nuestro vídeo sobre el verdadero coste de los centros de datos de la inteligencia artificial. Más de medio millón. Y no lo han visto porque el asunto sea una curiosidad tecnológica ni porque les interese saber cómo funciona un servidor. Lo han visto porque cada vez más gente entiende que esa cosa aparentemente abstracta llamada IA tiene una existencia muy física: edificios gigantescos, subestaciones eléctricas, tuberías, kilómetros de cableado y millones de litros de agua desapareciendo dentro de sistemas de refrigeración.
La respuesta al vídeo confirma algo que las grandes tecnológicas preferirían seguir escondiendo detrás de anuncios llenos de palabras como innovación, progreso y futuro. La preocupación es real. La gente sabe que no estamos hablando de una nube mágica flotando sobre nuestras cabezas, sino de una industria pesada que quiere apropiarse de recursos públicos para alimentar negocios privados. Y quiere hacerlo deprisa, antes de que las comunidades entiendan qué les están plantando al lado de casa.
Nuestro vídeo reúne las advertencias de Erin Brockovich, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, un exboxeador estadounidense, Alexandria Ocasio-Cortez y Naciones Unidas. Personas con trayectorias, ideologías y responsabilidades muy distintas. Todas están mirando hacia el mismo lugar. Todas están viendo cómo la expansión descontrolada de los centros de datos amenaza el agua, dispara el consumo eléctrico y concentra todavía más poder en manos de un puñado de corporaciones.
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir