Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Las autoridades israelíes son plenamente responsables de esta acción arbitraria contraria a todas costumbre, leyes y convenios internacionales
El lunes 15 de febrero de 2021, las autoridades israelíes denegaron la entrada en la Franja de Gaza de 2.000 dosis de vacuna contra el coronavirus. Las dosis las había enviado el Ministerio de Salud palestino en Ramala pero las autoridades israelíes rechazaron su entrada porque los dirigentes políticos de Israel aún no habían aprobado la solicitud de la Autoridad Palestina para transferir la vacuna a Gaza.
La ministra palestina de Sanidad, la Dra. May Al Kailah, subrayó en comunicado de prensa que las autoridades israelíes impidieron la entrada de 2000 dosis de la vacuna rusa Sputnik V en la Franja de Gaza. Añadió que las autoridades israelíes son plenamente responsables de esta acción arbitraria contraria a todas costumbre, leyes y convenios internacionales. Al Kailah dijo también que estas dosis estaban destinadas al personal sanitario que atiende a los pacientes de Covid-19 en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), así como al personal sanitario de los servicios de urgencias. Al Kailah afirmó que el gobierno palestino y el Ministerio de Sanidad están en contacto con organizaciones internacionales para suministrar a la Franja de Gaza la vacuna Covid-19 lo antes posible.
La decisión de las autoridades israelíes se produce en un momento en el que el sector sanitario de Gaza se está desmoronando y el coronavirus se está extendiendo; hasta la fecha, 53.593 personas han contraído el virus y 537 han muerto (50.505 se han recuperado y 2.551 casos siguen activos).

El Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR) advierte de las graves consecuencias de la negativa israelí a permitir la entrada de la vacuna Covid-19 en la Franja de Gaza, y recuerda que las instalaciones sanitarias de Gaza están agotadas debido a los 14 años de política de bloqueo israelí, con una escasez persistente de medicamentos básicos y dispositivos médicos, así como de personal médico especializado, lo que hace que el sistema sanitario no pueda cubrir las necesidades sanitarias básicas de la Franja de Gaza en tiempos de normalidad ni de proporcionar los servicios médicos necesarios para la población de la Franja.
La situación de las instalaciones sanitarias de Gaza se ha agravado tras el brote de coronavirus, ya que padece escasez de material para realizar pruebas de coronavirus y unidades de cuidados intensivos, respiradores y equipos de diagnóstico, medicamentos, consumibles médicos y equipos de protección para prepararse para combatir el coronavirus.
Ante su temor de que todos los esfuerzos destinados a frenar el brote de Covid-19 en la Franja de Gaza puedan fracasar debido a la prohibición de entrada israelí de la vacuna Covid-19, el PCHR:
- Reafirma que la responsabilidad principal de proporcionar suministros médicos a la población de la Franja de Gaza, incluida la vacuna Covid-19, recae en Israel, de conformidad con los artículos 55 y 56 de la Cuarta Convención de Ginebra de 1949
- Hace un llamamiento a la comunidad internacional y a la OMS para que presionen a Israel y le obliguen a cumplir con sus obligaciones y a permitir la entrada de todos los suministros médicos en la Franja de Gaza, especialmente la vacuna Covid-19.
Traducción de Miguel Arróniz
Fuente:
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Taty Almeida no muere: deja una acusación eterna contra los verdugos y sus herederos
Taty Almeida murió el 14 de junio, a los 95 años, pero la noticia no puede escribirse como una necrológica amable. Sería casi una falta de respeto. Taty no fue una señora buena que “buscó a su hijo”. Fue una acusación viviente. Una mujer que convirtió el dolor en expediente político, la ausencia en pancarta y la maternidad en una forma de resistencia contra el Estado asesino, sus cómplices civiles y sus herederos ideológicos.
Su hijo, Alejandro Almeida, fue secuestrado y desaparecido el 17 de junio de 1975 por la Triple A, antes incluso del golpe militar del 24 de marzo de 1976. Tenía 20 años. Era estudiante de Medicina, militante, poeta. Un joven al que le arrebataron la vida, el cuerpo, la historia y hasta el derecho elemental de tener una tumba. Ese fue el método. No bastaba con matar. Había que borrar. Borrar nombres, borrar pruebas, borrar vínculos, borrar madres. Y ahí fallaron.
Porque aparecieron ellas.
Begoña Gómez y el jurado popular: cuando la justicia se entrega a nueve ciudadanos sin herramientas suficientes
La causa contra Begoña Gómez ha dejado de ser solo una causa judicial. Hace tiempo que es otra cosa. Una pieza más en esa trituradora política, mediática y judicial donde la presunción de inocencia se convierte en estorbo, el procedimiento en espectáculo y la toga en decorado. El 15 de junio, la esposa del presidente del Gobierno compareció ante el juez Juan Carlos Peinado en una audiencia previa de carácter protocolario. Sobre la mesa, el posible juicio contra ella, contra su asesora Cristina Álvarez y contra el empresario Juan Carlos Barrabés por presuntos delitos de corrupción en los negocios, malversación, tráfico de influencias y apropiación indebida.
La fase de instrucción queda ya encaminada hacia la Audiencia Provincial de Madrid. Y ahí aparece la bomba procesal: un juicio con jurado popular. Es decir, nueve personas elegidas entre la ciudadanía podrían acabar decidiendo sobre un asunto contaminado desde hace meses por tertulias, titulares, filtraciones, bronca parlamentaria y esa mezcla tan española de ruido judicial y cálculo partidista. Qué podía salir mal.
Netanyahu sabotea el acuerdo mientras Israel sigue bombardeando Líbano
El acuerdo anunciado entre Estados Unidos e Irán tenía que abrir una rendija. No una paz justa, no una solución profunda, no el fin de la maquinaria de guerra que lleva décadas triturando Oriente Medio, pero al menos una pausa. Un freno. Algo parecido a respirar. Sin embargo, Benjamin Netanyahu ha decidido recordar al mundo quién manda cuando el militarismo se siente impune: Israel ha seguido atacando Líbano incluso después del anuncio del pacto.
Vídeo | Estrenamos reportaje contra la guerra cultural de la ultraderecha
Spanish Revolution estrena la primera parte del reportaje “¿Puede la ULTRADERECHA ganar la BATALLA CULTURAL?”, presentado por Patricia Salvador. Y la pregunta no es menor. Tampoco es una provocación para redes. Es una advertencia política en mitad de una época en la que la extrema derecha ya no necesita presentarse siempre con el uniforme completo. A veces le basta con hablar de “libertad”, “familia”, “patria”, “seguridad” o “sentido común” mientras va vaciando esas palabras de contenido democrático.
Vídeo | Más de 30.000 personas ya han visto el #ReportajeSR sobre cómo Israel está cambiando las reglas del mundo
El nuevo trabajo de Reportajes SR, con Olga Rodríguez, analiza por qué lo que ocurre en Gaza no es solo una tragedia palestina, sino una advertencia global sobre la impunidad, el derecho internacional y la ley del más fuerte. Más de 30.000 personas han visto…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir