Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
En un mundo donde la política internacional a menudo se rige por intereses y alianzas estratégicas, es refrescante y necesario que líderes políticos se atrevan a alzar la voz en defensa de los derechos humanos y la justicia.
Recientemente, Irene Montero, ministra de Igualdad en funciones y dirigente de Podemos, no dudó en confrontar a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, por su apoyo incondicional al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. En un contexto donde Israel intensificaba sus represalias contra Gaza, la reacción de Montero fue clara y contundente: «No en nuestro nombre». Con estas palabras, Montero criticó la falta de reconocimiento a las víctimas civiles palestinas y la omisión de un llamado a Israel para cumplir con el Derecho Internacional Humanitario.
Not in our name https://t.co/cSWG8yZTgU
— Irene Montero (@IreneMontero) October 13, 2023
Pero la valentía de Montero no se detuvo ahí. Cuando Matteo Salvini, viceprimer ministro italiano y líder de la Lega, intentó desacreditar la postura de Montero, ella respondió con firmeza. Montero cuestionó a Salvini sobre si estaba «legitimando las violaciones del derecho penal internacional, como los castigos colectivos, y defendiendo la impunidad de los crímenes de guerra». Además, recordó que Europa nació de la victoria antifascista sobre los genocidas.
Vicepresidente, ¿está usted legitimando las violaciones del derecho penal internacional, como los castigos colectivos, y defendiendo la impunidad de los crímenes de guerra? Europa nació de la victoria antifascista sobre los genocidas https://t.co/22knaUPwdV
— Irene Montero (@IreneMontero) October 15, 2023
La intervención de Montero es una muestra de solidaridad con el pueblo palestino. En un momento en que Palestina necesita más que nunca el apoyo internacional, es esencial que líderes como Montero se atrevan a alzar la voz y denunciar las injusticias.
El conflicto entre Israel y Palestina no es solo una cuestión política; es una cuestión de derechos humanos. Y mientras algunos líderes eligen mirar hacia otro lado o justificar acciones que violan estos derechos, es reconfortante saber que hay quienes están dispuestos a defender la justicia y la dignidad humana.
La postura de Montero nos recuerda que no debemos permanecer en silencio ante las injusticias. Es un llamado a la acción, a la solidaridad y a la defensa de los derechos de todas las personas, independientemente de su origen o religión. Porque Palestina no está sola y todas y todos debemos alzar la voz para asegurar un futuro más justo y pacífico para todos.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Indulto sin justicia: el caso de las 6 de La Suiza confirma que hacer sindicalismo sigue en el punto de mira
Diez años de persecución y una condena desproporcionada terminan en un indulto parcial que no corrige el problema de fondo: la criminalización de la lucha colectiva
La comida no es un negocio: Resist.es lanza una campaña para arrebatar la alimentación al mercado
La campaña exige a Luis Planas, Pablo Bustinduy y Pedro Sánchez medidas concretas para devolver el control de la alimentación a la sociedad
Israel abre la puerta a la pena de muerte selectiva: castigo legal para unos, impunidad estructural para otros
Una ley aprobada el 30 de marzo consolida un sistema jurídico dual denunciado como apartheid por organismos internacionales
Vídeo | TACO: el gran ridículo de Trump
Detrás del ruido, de los titulares y de las amenazas, lo que queda es una constatación incómoda: no hay una estrategia sólida, sino una sucesión de impulsos
Vídeo | Tienen el cerebro comido: cuando el genocidio se vuelve discurso cotidiano
La normalización del odio en Israel ya no se esconde: se verbaliza, se justifica y se comparte
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir